A partir del 1 de julio de 2025, Chihuahua implementa la nueva Ley de Movilidad Urbana, un cambio que está transformando la forma en que conducimos en el estado. Esta normativa introduce límites de velocidad más estrictos en calles, avenidas y carreteras, buscando priorizar la seguridad vial y reducir accidentes. Pero, ¿qué significa esto para los conductores?
En las calles secundarias de zonas urbanas, el límite de velocidad ahora es de 30 km/h. Esto aplica especialmente en áreas residenciales o con alta presencia de peatones, como colonias y barrios. La medida busca proteger a los más vulnerables, como niños y adultos mayores, que transitan a pie.
Para las avenidas primarias, como bulevares y calzadas con semáforos, el límite se establece en 50 km/h. Estas vialidades, que conectan diferentes puntos de las ciudades, tendrán una vigilancia más estricta para garantizar que los conductores respeten esta velocidad.
En los carriles centrales de avenidas de acceso controlado, como el Periférico de la Juventud en Chihuahua, la velocidad máxima permitida es de 80 km/h. Este límite aplica también a viaductos y avenidas sin semáforos, donde el flujo vehicular es más rápido, pero ahora bajo mayor control.
Las carreteras estatales fuera de zonas urbanas también tienen un límite de 80 km/h, mientras que en autopistas federales los automóviles pueden circular hasta 110 km/h. Sin embargo, los autobuses están restringidos a 95 km/h y los vehículos de carga a 80 km/h, buscando reducir riesgos en estas vías de alta velocidad.
Las sanciones por exceder estos límites son severas. En Chihuahua, las multas pueden oscilar entre 12 y 20 UMAs, lo que en 2025 equivale a un rango de $1,302 a $2,171 pesos. Además, en la capital del estado, las autoridades implementarán el sistema de “Fotocívicas”, que resta puntos a las matrículas vehiculares por infracciones captadas por cámaras.
Conducir a exceso de velocidad no solo implica un costo económico. En zonas escolares, hospitales o áreas de alta afluencia, como parques y centros comerciales, el límite se reduce a 10 km/h. No respetar estas normas puede derivar en sanciones más graves, como la suspensión de la licencia de conducir.
La nueva ley también refuerza otras medidas de seguridad. El uso del cinturón de seguridad es obligatorio para todos los ocupantes de un vehículo, y los menores de 12 años deben viajar en los asientos traseros con sistemas de retención infantil. Para los motociclistas, el casco es indispensable tanto para el conductor como para el acompañante.
El objetivo de esta reforma es claro: salvar vidas y reducir los accidentes viales en Chihuahua. Las autoridades estatales aseguran que estas medidas están basadas en evidencia científica y buscan homologar los estándares de movilidad en todo México, siguiendo las directrices de la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial.
Aunque los cambios pueden generar molestias entre algunos conductores, la prioridad es la seguridad de todos. Las calles y carreteras de Chihuahua están entrando en una nueva etapa, y adaptarse a estas reglas será clave para evitar sanciones y, sobre todo, para proteger la vida de quienes comparten la vía pública.
