La ciudad de Chihuahua vivió una jornada caótica este lunes tras las intensas lluvias que dejaron 41 mm de precipitación, especialmente en la zona norte. Las calles se convirtieron en ríos, dejando a su paso inundaciones, vehículos arrastrados y un sinfín de problemas para los habitantes.
La Coordinación Municipal de Protección Civil reportó que avenidas principales como Tecnológico, el Canal de la Nogales y la Guillermo Prieto Luján fueron las más afectadas. Los encharcamientos generaron cierres viales y tráfico paralizado, complicando la movilidad en la ciudad.
En la colonia El Porvenir, la situación fue crítica. El agua derribó un muro del Panteón Municipal Número 3, dejando escombros y daños en vehículos. Vecinos reportaron que sus hogares quedaron llenos de lodo, ramas y basura, con patios y calles prácticamente intransitables.
Las autoridades locales desplegaron cuerpos de emergencia y elementos de tránsito para atender los incidentes. Sin embargo, las corrientes súbitas en arroyos y pasos a desnivel representaron un peligro constante, poniendo en riesgo a peatones y conductores.
El Gobierno Municipal de Chihuahua actuó para apoyar a las familias afectadas. En colonias como El Porvenir, Minerales y Nuevo Triunfo, se atendieron a 75 hogares con paquetes alimentarios, agua purificada y productos de limpieza. También se brindó atención médica a quienes lo necesitaron.
La gobernadora Maru Campos instruyó a su gabinete coordinarse con el municipio para mitigar los daños. Sin embargo, los vecinos de las zonas afectadas expresaron su frustración, señalando que las inundaciones son un problema recurrente que las autoridades no han resuelto.
En redes sociales, circularon videos impactantes de autos atrapados, niños nadando en arroyos y hasta una patrulla arrastrada por la corriente. Estos testimonios reflejan la magnitud del desastre que sorprendió a los habitantes de Chihuahua.
Protección Civil mantiene una alerta preventiva, advirtiendo sobre posibles lluvias adicionales en las próximas horas. Las autoridades recomiendan evitar zonas de riesgo y reportar emergencias al 9-1-1, mientras continúan los trabajos de limpieza y evaluación de daños.
La situación en Chihuahua pone en evidencia los retos que enfrentan las ciudades ante fenómenos climáticos extremos. La población espera respuestas efectivas para evitar que estas tragedias se repitan en el futuro.


