¡Escándalo en el Día del Maestro! Sheinbaum promete, pero los docentes exigen más

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El pasado 15 de mayo, México celebró el Día del Maestro con anuncios que buscaban apapachar a los docentes, pero las promesas de la presidenta Claudia Sheinbaum no lograron calmar el descontento. En un evento oficial, la mandataria anunció un aumento salarial del 9 por ciento retroactivo al 1 de enero, pero los sindicatos magisteriales, tanto el SNTE como la CNTE, lo consideraron insuficiente.
Sheinbaum también prometió una semana adicional de vacaciones para los maestros, un cambio que pretende reconocer su esfuerzo. Sin embargo, los docentes no están conformes. Muchos esperaban incrementos más significativos y mejoras concretas en sus condiciones laborales, especialmente en un contexto de inflación y aumento en el costo de vida.
Otro anuncio fue la desaparición de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (Usicamm). Según la presidenta, las evaluaciones ahora serán realizadas por pares, una medida que busca flexibilizar los procesos. Pero los maestros desconfían, pues no se han aclarado los detalles de cómo funcionará este nuevo sistema.
La mandataria también tocó el tema de las pensiones, un punto sensible para el magisterio. Aseguró que no hay recursos para regresar al sistema de pensiones anterior, lo que generó críticas inmediatas. En su lugar, pidió a los docentes aprovechar las Pensiones para el Bienestar, que ofrecen hasta 16 mil pesos, una propuesta que fue recibida con escepticismo.
La CNTE, conocida por su postura combativa, no se quedó callada. Convocó a un paro nacional el mismo Día del Maestro, con marchas en varios estados. En Chihuahua, los docentes salieron a las calles para exigir mejores salarios y derogar la reforma de la ley del ISSSTE, que consideran perjudicial para sus derechos.
El SNTE, por su parte, también expresó su inconformidad. Aunque no se sumó al paro, pidió al gobierno federal revisar las demandas del magisterio. Entre ellas, destacan la necesidad de un aumento salarial que supere la inflación y la mejora de infraestructura en escuelas, muchas de las cuales están en condiciones precarias.
El descontento no es nuevo. En Chihuahua, por ejemplo, los maestros han protagonizado protestas desde principios de año. En febrero, recorrieron las calles de la capital para manifestarse contra la reforma del ISSSTE, y el 1 de mayo hubo marchas pacíficas pero con consignas claras contra las políticas educativas del gobierno.
El gobierno federal, encabezado por Morena, parece caminar en una cuerda floja. Mientras Sheinbaum presume estas medidas como un reconocimiento al magisterio, las bases docentes aseguran que son insuficientes. La tensión sigue creciendo, y las próximas semanas podrían traer más movilizaciones si no hay avances concretos.
La situación pone en evidencia un problema de fondo: la falta de diálogo efectivo con los maestros. Aunque el gobierno promete cambios, las demandas de fondo, como mejores pensiones y condiciones laborales dignas, siguen sin resolverse. Los docentes, mientras tanto, advierten que no bajarán la guardia.
Con el Día del Maestro como telón de fondo, el mensaje es claro: los profesores no se conforman con promesas. Exigen acciones reales y están dispuestos a seguir luchando por sus derechos, mientras el gobierno enfrenta el reto de responder sin perder el control de la narrativa.