Morena ha logrado en apenas una década lo que parece un acto de depredación política sin precedentes, absorbiendo al PRI de manera implacable y dejando al otrora partido hegemónico en ruinas. Esta fuerza política, impulsada por Andrés Manuel López Obrador, ha consumido bastiones históricos, militantes leales y hasta gobernadores que escaparon de la justicia, cuestionando la verdadera transformación que promete.
El Ascenso Implacable de Morena
Morena emergió en 2014 como un movimiento que prometía romper con los vicios del pasado, pero en realidad ha engullido el legado del PRI, convirtiéndose en un gigante que controla el panorama político mexicano. Con la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia en 2018, Morena no solo ganó poder, sino que devoró la estructura social y territorial que el PRI construyó durante un siglo. Esta aniquilación ha sido tan contundente que Morena ahora presume un ejército de más de 10 millones de militantes, mientras el PRI se desmorona a cifras irrisorias.
La Absorción de Militantes y Bastiones
En un giro dramático, Morena ha atraído a millones de ex priistas, pasando de apenas 410 mil afiliados a 10.7 millones en poco tiempo. Este crecimiento exponencial de Morena se debe a estrategias agresivas, como campañas casa por casa que predican la Cuarta Transformación, pero que en la práctica han vaciado las filas del PRI, dejando solo 113 mil militantes activos de los 6.3 millones que tenía en 2017. Morena no solo ha robado números, sino que ha penetrado bastiones opositores, donde ahora supera en afiliados a partidos enteros a nivel nacional.
Por ejemplo, en Guanajuato, un feudo panista, Morena cuenta con 354 mil militantes, más que el padrón total del PAN en todo México. Esta invasión de Morena en territorios ajenos revela una dominación que asfixia la competencia, con cifras que alarman sobre el futuro de la pluralidad política. Andrés Manuel López Obrador, como figura central, ha facilitado este proceso, atrayendo a gobernadores y bases sociales que ven en Morena una oportunidad de supervivencia política.
Morena Supera al PRI en Poder y Influencia
Morena gobierna 23 estados y controla el Congreso federal, un poderío que eclipsa los años de gloria del PRI. Esta concentración de poder en Morena plantea interrogantes sobre su manejo, especialmente cuando absorbe figuras controvertidas del priismo. Gobernadores como Eruviel Ávila, que evadieron escándalos de corrupción, ahora alaban a Morena y a Claudia Sheinbaum, sugiriendo una continuidad de prácticas cuestionables bajo un nuevo color.
El Declive Dramático del PRI
El PRI, que en 2012 gobernaba 19 entidades, ahora solo retiene dos, mientras Morena ha convertido sus bastiones en fortalezas guindas. En el Estado de México, Morena ha acumulado casi 1.9 millones de militantes, relegando al PRI a 234 mil. Esta depredación de Morena ha sido facilitada por el discurso de Andrés Manuel López Obrador, que cambió la narrativa de los programas sociales, atrayendo a la base obrera y campesina que era leal al PRI.
En entidades como Oaxaca y Campeche, Morena ha superado ampliamente al PRI en afiliados, con números que muestran cómo Morena ha devorado no solo militantes, sino la esencia misma de la organización tricolor. Gobernadores priistas como Alejandro Murat han negociado su paso a Morena, llevando consigo redes clientelares que fortalecen aún más a este partido.
La Dominación de Morena en la Oposición
Incluso en estados gobernados por la oposición, Morena lidera en militancia, un hecho que subraya su expansión voraz. En Chihuahua, Morena tiene 342 mil afiliados contra solo 13 mil panistas, una disparidad que cuestiona la efectividad de partidos como el PAN para resistir el avance de Morena. Andrés Manuel López Obrador ha sido clave en esta estrategia, promoviendo una narrativa que pinta a Morena como el único representante del pueblo.
Comparación con Otros Partidos
Morena no solo ha aplastado al PRI, sino que ha dejado atrás al PAN y a Movimiento Ciudadano. En Jalisco, Morena supera los 368 mil militantes, más que el padrón nacional de MC. Esta superioridad de Morena en bastiones naranjas como Nuevo León, con 230 mil afiliados, evidencia una concentración de poder que podría amenazar el equilibrio democrático, absorbiendo recursos y lealtades de manera oportunista.
El Partido Verde, aliado de Morena, ha ganado algo de terreno, pero es Morena quien domina con cuatro veces más afiliados que el resto de partidos juntos. Esta hegemonía de Morena, construida en una década, contrasta con el siglo que le tomó al PRI, pero genera críticas por su rapidez y métodos, que incluyen la atracción de ex gobernadores señalados por corrupción.
Implicaciones Futuras de la Hegemonía de Morena
Morena inicia 2026 con un control insuperable, pero esta dominación plantea riesgos para la democracia mexicana. La absorción de militantes del PRI y otros partidos por Morena podría llevar a un monopartidismo disfrazado, donde la Cuarta Transformación se convierte en un pretexto para concentrar poder. Andrés Manuel López Obrador, aunque ya no en la Presidencia, sigue influyendo en Morena, guiando su expansión que ha devorado competidores.
En Coahuila y San Luis Potosí, Morena lidera, pero con competencia cercana del PRI y Verde, lo que muestra que en algunos casos, Morena aún no ha erradicado por completo la resistencia. Sin embargo, la tendencia general es clara: Morena ha transformado el mapa político, pero a costa de cuestionamientos sobre su integridad y objetivos reales.
De acuerdo con datos recopilados por instituciones electorales como el INE, esta expansión de Morena se ha acelerado en los últimos años, reflejando un cambio masivo en las lealtades políticas. Reportes de analistas en publicaciones especializadas en política mexicana destacan cómo Morena ha capitalizado descontentos para su beneficio.
Como se ha observado en crónicas periodísticas detalladas sobre el panorama partidista, la transición de gobernadores priistas a Morena ilustra un patrón de oportunismo que no pasa desapercibido. Fuentes cercanas al ámbito gubernamental señalan que esta devoración ha sido estratégica, atrayendo elementos controvertidos sin mayor escrutinio.
En resúmenes de expertos en dinámicas electorales, se menciona que Morena podría enfrentar desafíos internos por esta absorción masiva, pero por ahora, su dominio parece inquebrantable. Estos insights provienen de observaciones acumuladas en el seguimiento de la evolución partidista en México.
