Hay usura y amor
en la olla podrida de mis huesos.
Viene una canción
que a todos nos concierne.
Lóbrega alegría
de la promiscuidad;
el sueño en los párpados,
la flor de plástico en el pelo,
el brillo del collar
que corta la garganta;
la nube y su cabeza turbia;
por la atarjea del patio
también el agua desollada
de la menstruación.
En la azotea
el áspero febrero exasperado
gravita como un halcón furioso.
en la olla podrida de mis huesos.
Viene una canción
que a todos nos concierne.
Lóbrega alegría
de la promiscuidad;
el sueño en los párpados,
la flor de plástico en el pelo,
el brillo del collar
que corta la garganta;
la nube y su cabeza turbia;
por la atarjea del patio
también el agua desollada
de la menstruación.
En la azotea
el áspero febrero exasperado
gravita como un halcón furioso.

