Anuncios

XV (I)

Hace siglos llovieron sonrisas
a mi solitario caracol
padecí tus fiebres
y alcancé tu pecho para anidar.
De vos, ni un solo gesto queda
tan sólo el pincel de tu recuerdo
que te dibuja en mi soledad,
ya no volveré a tus labios
ni a tu almohada piedra de volcán.
Sea por vos
que devoro inviernos con los ojos
y trenzada a tu muerte
mantengo mi munición de amor
para esparcirte en todas mis galaxias
en punto del disparo
con profundo amor
a mis compañeros
y el odio más temido
a la implacable ave de rapiña
enemiga del futor, del amor
y nuestra lucha.
Artículo anteriorSegún usted
Artículo siguienteXV (II)
Apasionado del mundo del entretenimiento, este autor explora todo lo relacionado con anime, series, películas y videojuegos, ofreciendo análisis, reseñas y recomendaciones para mantener a los lectores al día con lo más destacado del ocio digital y la cultura pop.
Salir de la versión móvil