Vencimiento (III)

32
La puerta del alma medio abierta:
por allí, te exilias del ardor del día,
preservándote.
Más acá, serías como un fantasma
tachonado de agujas, miradas y dicterios
Incesante herencia de crepúsculos,
revives el mar, la ola elemental, el eco
transparente y mágico.
Pero el reino de tu cuerpo tambalea
se cierra el libro.
Nace el enigma y la evidencia de vida
y habla el silencio.
Estás presente y se me abren tus camino
de fuego y tus depuestas armas de luz.
¡Yaces, al fin, vencida!
Artículo anteriorVencimiento (II)
Artículo siguienteCine mudo
UMH
Apasionado del mundo del entretenimiento, este autor explora todo lo relacionado con anime, series, películas y videojuegos, ofreciendo análisis, reseñas y recomendaciones para mantener a los lectores al día con lo más destacado del ocio digital y la cultura pop.