Transeúnte

48
Lo único que pasa aquí es el tiempo.
Canto en todas las tonalidades de poesía,
dichoso estoy cuando cierro los ojos
y dormito, ¿quién sabe?, duermo.
Y sueño.
Salimos de mañana
miramos a lo alto y elegimos
el rumbo donde ninguna nube
nos moleste.
Ninguna nube. Hasta eso solo
es motivo para cantar
¡hurra! para lo que crece.
Con garbo y bandera
anchos y azules como el aire,
pero inadvertidamente traslúcido cual tiempo,
desfila ante nosotros.
Adiós, queridos amigos.
Artículo anteriorSimbolismo
Artículo siguienteAstro muerto
UMH
Apasionado del mundo del entretenimiento, este autor explora todo lo relacionado con anime, series, películas y videojuegos, ofreciendo análisis, reseñas y recomendaciones para mantener a los lectores al día con lo más destacado del ocio digital y la cultura pop.