Mi voz no es más que un eco

40
¿Qué he de hacer con mi voz sino cantarte siempre,
sino decirte siempre que eres bella y que te amo?
Toda mi poesía, oh Amada, no es más que eso:
el vasto nombre ardiente de amor con que te llamo.
Estás en mis cantares, bella y eterna y sola,
mostrando tu divino modo de ser hermosa.
¡Las que se inclinen sobre mi río de canciones,
sólo verán al fondo tu imagen temblorosa!
Mi poesía toda te circunda, como alta
ciudad maravillada de tristeza y de música,
llena del inocente fulgor de tu mirada,
y el rubio resplandor de tu cabeza rubia.
Pasa entre mis versos como entre los rosales
de tu jardín, desnuda de vanidad terrena,
alegre como tú; como yo, melancólica
llena de mis sollozos, y de tus risas llena.
Todos mis cantos tienen el brillo de tus ojos
y tienen el perfuma cruel de tu corazón.
Si tú eres amorosa canción rubia y humana,
mi voz no es más que el eco triste de esa canción…
Artículo anteriorMadres de los poetas
Artículo siguienteMorena
UMH
Apasionado del mundo del entretenimiento, este autor explora todo lo relacionado con anime, series, películas y videojuegos, ofreciendo análisis, reseñas y recomendaciones para mantener a los lectores al día con lo más destacado del ocio digital y la cultura pop.