El altar de los espejos

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Los piratas sabían
guardar a sus cautivas;
entre espejos y espejos
las tenían

Aquí sólo leo tu cuerpo;
los tesoros de la otra isla
fueron la posesión del banquete
entre vinos de un parral en primavera.
En esta roca el dolor
nos distingue de los dioses;
las olas nos roban
una y otra vez la cercanía.
Se esconde el calor en arenas
y el silencio encendido lo destapa;
saboreamos una especie protegida
entre voces de llamas sin tiempo.
Los piratas sabían
guardar a sus cautivas;
entre espejos y espejos
las tenían

Sanibel Island, Florida
Diciembre de 1995
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UMH
Apasionado del mundo del entretenimiento, este autor explora todo lo relacionado con anime, series, películas y videojuegos, ofreciendo análisis, reseñas y recomendaciones para mantener a los lectores al día con lo más destacado del ocio digital y la cultura pop.