Contricción poética

49
¡Oh lira, que hasta aquí locos amores
en tus vibrantes cuerdas suspiraste,
y dócil a mis voces me ayudaste
a comprar por un goce mil dolores!
Ya que hiciste armoniosos mis errores
y a mi locura seducción prestaste,
herida de otro plectro, da, en contraste,
con acuerdo mejor, tonos mejores.
Llora de los pasados años míos
prolongada maldad, crímenes tantos,
y tan multiplicados desvarios:
de amarga contrición rige los cantos
en que le pida, con acentos píos,
misericordia al Santo de los Santos.
Artículo anteriorVestíbulo
Artículo siguienteLa niña descolorida
UMH
Apasionado del mundo del entretenimiento, este autor explora todo lo relacionado con anime, series, películas y videojuegos, ofreciendo análisis, reseñas y recomendaciones para mantener a los lectores al día con lo más destacado del ocio digital y la cultura pop.