Cirugía

48
Recuerdos: la mano que rasuraba su vientre,
la que oponía el éter a su boca,
un rápido sopor, las voces,
los contornos borrándose
Nada después.
Nada. Tres horas que un bisturí
amputó a su vida.
Nada hasta despertar tiritando de frío,
la vía conectada a la vena, alguien
que decía «ya está».
Y el viaje de regreso hasta el cuarto:
el acero del ascensor, un pasadizo interminable,
dibujarse voces y contornos lentamente.
Como otros días la luz en la alcoba,
como tu cuerpo en el lecho,
como las formas, los olores, los recuerdos
de otras, tantas jornadas.
Artículo anteriorCarpe noctem
Artículo siguienteDiciembre
UMH
Apasionado del mundo del entretenimiento, este autor explora todo lo relacionado con anime, series, películas y videojuegos, ofreciendo análisis, reseñas y recomendaciones para mantener a los lectores al día con lo más destacado del ocio digital y la cultura pop.