Arder en viva llama, helarme luego…

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Arder en viva llama, helarme luego,
mezclar fúnebre queja y dulce canto,
equivocar la risa con el llanto,
no saber distinguir nieve ni fuego.
Confianza y temor, ansia y sosiego,
aliento del espíritu y quebranto,
efecto natural, fuerza de encanto,
ver que estoy viendo y contemplarme ciego;
La razón libre, preso el albedrío,
querer y no querer a cualquier hora,
poquísimo valor y mucho brío;
contrariedad que el alma sabe e ignora,
es, Marsia soberana, el amor mío.
¿Preguntáis quién lo causa? Vos, Señora.
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UMH
Apasionado del mundo del entretenimiento, este autor explora todo lo relacionado con anime, series, películas y videojuegos, ofreciendo análisis, reseñas y recomendaciones para mantener a los lectores al día con lo más destacado del ocio digital y la cultura pop.