jueves, marzo 19, 2026
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Jurassic World: El Renacer, un desastre nostálgico

Jurassic World: El Renacer llega a los cines con la promesa de revivir la magia de los dinosaurios que nos flipó en los 90, pero en vez de eso, nos deja con un sabor amargo en la boca, como si hubieras mordido una golosina caducada. Imagínate: han pasado cinco años desde el lío total en Jurassic World Dominion, y los dinosaurios están al borde de la extinción, escondidos en una isla remota donde el clima les recuerda a su viejo hogar. Ahí es donde entra Zora Bennett, una experta en misiones secretas interpretada por Scarlett Johansson, que lidera un equipo variopinto para extraer sangre de las tres bestias más grandes. Suena emocionante, ¿verdad? Pues espera, porque lo que sigue es un batiburrillo de acción repetida, nostalgia forzada y un guion que parece escrito por un comité de ejecutivos más interesados en vender chicles que en contar una historia decente.

No me malinterpretes, Jurassic World: El Renacer tiene momentos que intentan capturar esa adrenalina de las primeras entregas, pero todo se desinfla rápido. La película dura más de dos horas, y créeme, se nota. Hay escenas de persecuciones en el mar que recuerdan a Tiburón, con un mosasaurio acechando el barco, y eso genera algo de tensión al principio. Pero luego, cuando el equipo pisa la isla prohibida, llena de dinosaurios salvajes y secretos del viejo Parque Jurásico, todo se convierte en un caos predecible. Giros que ves venir desde el tráiler, diálogos que suenan a eco de películas pasadas, y un villano tan obvio que hasta el cachorro dinosaurio que adopta la familia secundaria parece más interesante. Hablando de esa familia, son un añadido que sobra: padres divorciados, un novio flojo y una niña con su mascota sauria. Intentan humanizar la cosa, pero acaban siendo caricaturas que ralentizan el ritmo.

La trama de Jurassic World: El Renacer, un refrito sin chispa

Acción y dinosaurios en Jurassic World: El Renacer

Si buscas dinosaurios chulos, Jurassic World: El Renacer no te decepciona del todo en ese frente. Los efectos especiales son brutales, con bestias que parecen salidas de un sueño febril: el T-Rex rugiendo en la jungla, pterodáctilos volando en estampida y ese mosasaurio submarino que da escalofríos. Gareth Edwards, el director que nos dio Rogue One, intenta mezclar efectos prácticos con digitales para que se vea más real, y en las secuencias de acción, como la cacería en el océano o las emboscadas en la isla, hay destellos de puro espectáculo. Es como si volvieras a ser un crío viendo el original de Spielberg, con esa mezcla de terror y maravilla. Pero, ay, amigo, no dura. La película se enreda en subtramas innecesarias, como el empresario codicioso que quiere monetizar la sangre dino para una vacuna milagrosa, y de repente estás bostezando en medio de una persecución que debería tenerte al borde del asiento.

La verdad es que Jurassic World: El Renacer se siente como un intento desesperado de reinventar la saga sin atreverse a nada nuevo. En lugar de explorar ideas frescas sobre la coexistencia humanos-dinosaurios o el impacto ecológico de verdad, se queda en lo superficial. Hay guiños a las películas clásicas, como un mensaje en el retrovisor del coche que parodia el original, o referencias a King Kong y safaris antiguos, pero todo parece un collage perezoso. Y no hablemos de la duración: dos horas y catorce minutos de puro relleno. Podrían haber cortado media hora y nadie se habría quejado. En cambio, te bombardean con momentos de calma forzada donde los personajes charlan sobre su pasado traumático, pero sin profundidad real. Es como si la película quisiera ser profunda, pero termina siendo solo un blockbuster vacío.

Personajes y actuaciones en Jurassic World: El Renacer

Scarlett Johansson y el equipo en Jurassic World: El Renacer

Scarlett Johansson como Zora Bennett es el pegamento que mantiene unida esta locura. Ella es la dura de la expedición, con un toque sarcástico que hace que sus escenas sean las más watchables. Junto a ella, Jonathan Bailey como el doctor Loomis, un friki total de los dinosaurios que aporta algo de humor nerd, y Mahershala Ali como el capitán del barco, con un pasado misterioso que promete más de lo que entrega. Rupert Friend hace de villano empresario, pero es tan estereotipado que da risa: el tipo codicioso que solo piensa en el dinero, sin matices. El resto del reparto, como Manuel García-Rulfo o la familia secundaria, intentan dar calidez, pero caen en clichés. La niña con su cachorrito dino es adorable, sí, pero parece sacada de un anuncio de Disney, no de una peli de suspense.

Lo peor es que Jurassic World: El Renacer no sabe qué hacer con sus personajes. Zora empieza fuerte, pero al final se diluye en la acción genérica. No hay desarrollo real, solo reacciones predecibles ante los rugidos. Comparado con Chris Pratt en las anteriores o Sam Neill en las originales, estos tipos son olvidables. Y aunque el elenco es top, el guion de David Koepp –el mismo de las primeras Jurassic– no les da material jugoso. Koepp intenta homenajear su propio trabajo, pero sale forzado, como si estuviera reciclando ideas sin frescura. Al final, te quedas con la sensación de que podrían haber sido cualquiera; no hay conexión emocional que te haga preocuparte por ellos cuando los saurios atacan.

Nostalgia y problemas en Jurassic World: El Renacer

Por qué Jurassic World: El Renacer decepciona

Aquí viene lo duro: Jurassic World: El Renacer es una golosina nostálgica que resulta venenosa. La saga empezó como una revolución en 1993, con Spielberg mezclando ciencia y terror de forma magistral. Pero después de seis películas, más series y spin-offs, ¿qué queda? Un circo decadente donde los dinosaurios mutan en alienígenas genéricos y la trama se come el producto placement. Ves logos de chicles Altoids y chocolatinas por todos lados, como si la película fuera una máquina expendedora. Es deprimente ver cómo Hollywood, en su afán por exprimir la franquicia, sacrifica la creatividad por fórmulas seguras. Las referencias a Tiburón o Indiana Jones son obvias, pero sin alma; es un pastiche que se soporta a duras penas.

La crítica general lo pinta mixto: algunos alaban la acción y los efectos, dándole 3.5 estrellas o 4.5, pero otros lo bajan a 5.2 en promedio de usuarios porque se siente repetitivo y largo. Jurassic World: El Renacer quiere reencuentra a la saga consigo misma, dice uno, pero para mí, es solo un refrito que agota la paciencia. La nostalgia por los originales está, pero envenenada por el comercialismo puro. No innova, no arriesga, y al final, te deja pensando: ¿para qué más secuelas si no aportan nada? Es un blockbuster que entretiene a ratos, pero decepciona en el fondo, recordándonos que algunas sagas deberían extinguirse con dignidad.

En resumen, si eres fan acérrimo de los dinosaurios, ve Jurassic World: El Renacer por las escenas de acción y los bichos chulos. Pero si esperas algo fresco o emocionante de verdad, prepárate para la decepción. La saga necesita un descanso, no más intentos fallidos de gloria pasada.

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CALIFICACION

Historia / Guion
Actuación
Dirección / Producción
Música / Banda sonora
UMH
UMH
Apasionado del mundo del entretenimiento, este autor explora todo lo relacionado con anime, series, películas y videojuegos, ofreciendo análisis, reseñas y recomendaciones para mantener a los lectores al día con lo más destacado del ocio digital y la cultura pop.