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Oxígeno: Thriller que te deja sin aliento

Oxígeno es una película que te atrapa desde el primer minuto y no te suelta hasta el final. Imagínate despertar en un espacio diminuto, sin saber quién eres ni cómo llegaste ahí, y con el aire empezando a escasear. Esa es la premisa de Oxígeno, el thriller de ciencia ficción dirigido por Alexandre Aja que llegó a Netflix en 2021 y sigue siendo una joya para los que buscan algo intenso y original. Protagonizada por Mélanie Laurent, esta cinta nos mete de lleno en la angustia de una mujer llamada Liz que lucha por sobrevivir en una cápsula criogénica defectuosa. Oxígeno no es solo una historia de supervivencia; es un viaje emocional que te hace cuestionar todo, desde la identidad hasta el futuro de la humanidad.

La trama de Oxígeno que acelera el pulso

Oxígeno arranca con Liz abriendo los ojos en esa caja fría y cerrada, rodeada de tubos y pantallas parpadeantes. No recuerda nada: ni su nombre, ni su vida pasada, solo fragmentos borrosos que van apareciendo como flashes. El oxígeno dentro de la cápsula está al 75%, y el contador no para de bajar. Su único compañero es M.I.L.O., una inteligencia artificial que suena calmada pero no siempre ayuda como uno quisiera. Liz tiene que ser lista, conectar los puntos de su memoria y pedir auxilio a través de llamadas desesperadas a la policía o a extraños. La película de Oxígeno construye la tensión poco a poco, haciendo que cada respiro se sienta pesado y real.

Lo genial de Oxígeno es cómo usa ese espacio tan chiquito para crear un mundo entero. No hay paisajes amplios ni escenas de acción locas; todo pasa ahí dentro, con flashbacks que nos muestran pedacitos de la vida de Liz. Esos recuerdos van revelando secretos que cambian todo lo que creías saber. Oxígeno te mantiene adivinando, con giros que llegan en el momento justo y te dejan boquiabierto. Si te gustan las historias donde el cerebro es el arma principal, esta película de Oxígeno es perfecta para ti.

El reparto en Oxígeno: Mélanie Laurent brilla sola

En Oxígeno, el peso de la historia cae sobre los hombros de Mélanie Laurent, y vaya si lo lleva bien. Liz es un personaje que pasa por el terror, la rabia, la tristeza y hasta un poco de esperanza en cuestión de minutos, y Laurent lo transmite con la mirada y la voz. No hay diálogos grandiosos con un montón de gente; es ella contra el silencio y contra sí misma. Su actuación en Oxígeno es de las que se quedan grabadas, porque sientes cada pánico que tiene. Mathieu Amalric pone la voz a M.I.L.O., y aunque no lo ves, su tono da un toque siniestro y humano al mismo tiempo. Otros como Malik Zidi aparecen en flashes, pero el foco está en Laurent, que hace que Oxígeno funcione como un monólogo atrapante.

La dirección de Alexandre Aja en Oxígeno es impecable. Él, que viene de películas más sangrientas como Alta tensión, aquí se enfoca en la claustrofobia sin necesidad de gore. Las tomas cerradas te hacen sentir encerrado contigo, y el sonido del oxígeno bajando es como un tic-tac que no para. Oxígeno demuestra que no hace falta un presupuesto gigante para hacer algo impactante; con una idea simple y buena ejecución, te tiene al borde del sofá.

Temas profundos en la película Oxígeno

Oxígeno va más allá de ser un simple thriller de supervivencia. Habla de la identidad, de cómo nos definimos cuando todo lo perdemos. Liz no solo pelea por aire; pelea por recordar quién es y por qué vale la pena seguir. En un mundo post-pandemia, donde todos hemos sentido esa asfixia metafórica, Oxígeno pega fuerte. Toca temas como la soledad en el espacio, la ética de la ciencia y hasta el amor en tiempos de crisis. No es una película que te sermonee; lo hace natural, a través de los recuerdos de Liz que van armando el rompecabezas.

Otro punto fuerte de Oxígeno es cómo integra la ciencia ficción sin volverse complicada. La cápsula criogénica, el viaje espacial implícito, todo se siente creíble y aterrador. Oxígeno te hace pensar en lo frágil que es la vida, pero también en lo fuerte que puede ser el instinto de seguir adelante. Es una cinta que, aunque pasa en un lugar fijo, explora un universo de emociones.

Por qué Oxígeno es un must-watch en Netflix

Si buscas algo que te enganche un fin de semana, Oxígeno es ideal. Dura poco más de hora y media, pero se siente eterna en el buen sentido, porque la tensión no baja. Comparada con otras como Enterrado, Oxígeno añade ese toque futurista que la hace fresca. Laurent eleva todo, y Aja sabe cómo mantener el ritmo sin relleno. Claro, si eres claustrofóbico, prepárate, porque te va a apretar el pecho. Pero eso es parte de su encanto: Oxígeno te hace vivir la pesadilla de Liz como si fuera tuya.

En resumen, Oxígeno es una película que combina suspense, emoción y reflexión de manera atractiva. No es perfecta –algunos giros podrían predecirse si has visto mucho cine de este estilo–, pero su fuerza está en lo humano. Laurent y Aja crean algo memorable que te deja pensando en el oxígeno que respiras todos los días. Si no la has visto, es hora de encender Netflix y sumergirte en esta experiencia.

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