Ana Guevara enfrenta un nuevo escándalo en la Conade con la revelación de entrenadores cubanos fantasma contratados sin justificación, un caso que sacude los cimientos del deporte nacional y expone fallas graves en la gestión pública. La Auditoría Superior de la Federación (ASF) ha destapado irregularidades que involucran pagos millonarios a supuestos expertos que nunca pisaron territorio mexicano, cuestionando la transparencia y eficiencia en el manejo de recursos destinados al fomento deportivo. Este episodio no es aislado, sino parte de una serie de denuncias que pintan un panorama de opacidad y posible corrupción en la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) durante su administración.
Irregularidades en la contratación de entrenadores cubanos fantasma
La Conade, bajo el mando de Ana Guevara, firmó un convenio con el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación de Cuba (INDER) en 2019, comprometiéndose a pagar por servicios de 29 entrenadores cubanos destinados a capacitar a atletas mexicanos en diversas disciplinas. Sin embargo, la ASF determinó que no hay evidencia alguna de la existencia profesional de estos individuos, ni registros de su llegada al país ni de su participación en actividades reales. Los documentos presentados por la dependencia no acreditan fechas de ingreso, estancias legales ni aportes concretos al programa deportivo, lo que convierte a estos contratistas en verdaderos entrenadores cubanos fantasma.
El incremento injustificado en los pagos
Lo que agrava el caso es el incremento del 120.5% en el monto original del convenio, realizado sin las facultades legales adecuadas ni suficiencia presupuestal. Además, la Conade omitió informar a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) sobre la celebración, dictaminación o inscripción del acuerdo internacional, violando protocolos básicos de transparencia. Estos entrenadores cubanos fantasma recibieron pagos que superan los 15 millones de pesos, transferidos en cinco remesas bancarias a la Embajada de Cuba, sin comprobantes de ejecución de servicios. La ASF califica esto como un claro daño al erario público, recomendando una investigación exhaustiva para deslindar responsabilidades administrativas de los servidores involucrados.
En el contexto del programa "Atención al Deporte" de ese año, auditado bajo el número 117-DS, estas anomalías resaltan cómo recursos federales destinados al bienestar de los deportistas terminan diluyéndose en esquemas ficticios. La falta de eficiencia, eficacia, economía, transparencia y honradez en la administración de estos fondos pone en jaque la credibilidad de la Conade y de su entonces directora, Ana Guevara, quien ha sido señalada por no justificar adecuadamente el uso de estos dineros.
Simulación de pruebas antidopaje: Otro frente de controversia
Paralelamente a los entrenadores cubanos fantasma, la ASF detectó la simulación de 1,287 pruebas antidopaje realizadas en un laboratorio cubano, por las que la Conade desembolsó 8 millones 519 mil 100 pesos. No existen documentos que validen la toma de muestras de orina y sangre, ni listados de resultados entregados a los atletas o federaciones. Estas pruebas, supuestamente destinadas a garantizar la integridad en las competencias, resultaron ser otro elemento fantasma en el presupuesto deportivo.
Transferencias millonarias sin respaldo
Las transferencias totales a la Embajada de Cuba por ambos rubros —entrenadores cubanos fantasma y pruebas antidopaje— ascendieron a 15 millones 572 mil 524 pesos, sin justificación ni comprobación de su aplicación efectiva. Este monto representa solo una fracción del potencial daño patrimonial estimado en al menos 70 millones de pesos, según el informe de la auditoría. La ASF enfatiza que la Conade falló en demostrar el cumplimiento de los principios rectores en el gasto público, lo que podría derivar en sanciones penales o administrativas para los responsables.
Ana Guevara, quien asumió la dirección de la Conade en 2020 tras su trayectoria como atleta olímpica, ha visto su gestión empañada por estas revelaciones. Los entrenadores cubanos fantasma no solo cuestionan su liderazgo, sino que afectan directamente la preparación de talentos mexicanos que dependen de estos programas para competir a nivel internacional.
Acumulación de denuncias y contexto de corrupción en Conade
Este escándalo de los entrenadores cubanos fantasma se suma a una avalancha de denuncias previas contra la administración de Ana Guevara. Diputados del Partido Acción Nacional (PAN) han exigido a la Fiscalía General de la República (FGR), dirigida por Alejandro Gertz Manero, una investigación sin dilaciones sobre un presunto desfalco superior a 186 millones de pesos desde 2020. Entre las irregularidades destacan licitaciones no aclaradas, cobros de cuotas por parte de funcionarios para adjudicar contratos, anomalías en pagos de servicios básicos como alimentación, gas LP y seguridad, así como desvíos por sobornos y "moches" que rebasan los 60 millones de pesos.
Licitaciones simuladas y proveedores fantasma
Se ha documentado la simulación de procesos licitatorios a favor de proveedores sin capacidad técnica para ejecutar los servicios contratados, involucrando a varios altos funcionarios en redes de corrupción. Ana Guevara dejó el cargo en septiembre de 2024 sin resolver la desaparición de 626 millones de pesos acumulados durante su periodo, ni las 44 anomalías detectadas por la ASF hasta mayo de 2023. Estos hechos pintan un retrato alarmante de cómo la Conade, en lugar de impulsar el deporte, se ha convertido en un foco de irregularidades financieras.
El impacto de estos entrenadores cubanos fantasma trasciende lo económico; socava la confianza en las instituciones deportivas mexicanas y desmotiva a los atletas que ven cómo sus oportunidades se ven mermadas por manejos opacos. Expertos en auditoría pública señalan que casos como este requieren una reforma integral en la supervisión de fondos federales para el deporte, evitando que recursos vitales se evaporen en esquemas ilusorios.
En el ámbito más amplio de la gobernanza deportiva, las lecciones de este escándalo con los entrenadores cubanos fantasma subrayan la necesidad de mecanismos de rendición de cuentas más robustos. Mientras la ASF continúa su labor de escrutinio, queda claro que la transparencia no es negociable en el manejo de dineros públicos destinados al fomento de talentos nacionales.
Referencias a reportes detallados de la Auditoría Superior de la Federación, como el informe 117-DS, permiten contextualizar la magnitud de estas fallas, mientras que intervenciones legislativas del PAN en la Cámara de Diputados han impulsado demandas de justicia ante la FGR. Asimismo, datos oficiales de la Secretaría de la Función Pública hasta 2023 arrojan luz sobre las anomalías persistentes en la Conade.
