Armand Duplantis, el fenómeno del salto con garrocha, ha vuelto a hacer historia al romper por decimocuarta ocasión el récord mundial en esta disciplina. Con un salto impresionante de 6.30 metros, el atleta sueco de origen estadounidense elevó la vara de lo que se considera posible en el salto con garrocha, consolidándose como una figura insaciable en el atletismo mundial. Este nuevo hito se produjo durante el tercer día del Campeonato Mundial de Atletismo en el Estadio Nacional de Tokio, Japón, donde una multitud de 53 mil espectadores fue testigo de un momento que quedará grabado en la memoria del deporte.
El salto con garrocha no es solo una prueba de fuerza y técnica; es un arte que combina precisión, velocidad y coraje. Duplantis, conocido como 'Mondo' entre sus fans, ejecutó su intento final con maestría, superando la barra en su tercer y último ensayo, más de media hora después de que las demás pruebas hubieran concluido. La euforia fue palpable: tras el éxito, el joven de 25 años celebró con abrazos y apretones de manos a sus rivales, antes de subir a las gradas para compartir el momento con sus padres, su hermano y su prometida. Regresó al centro del escenario para deleitar al público, extrayendo drama de cada gesto, en una actuación que pocos olvidarán.
El contexto del récord en el Campeonato Mundial
En el marco del Campeonato Mundial de Atletismo 2025, Duplantis no solo defendió su título, sino que lo adornó con este nuevo récord mundial en salto con garrocha. El evento, celebrado en Tokio, revivió recuerdos de los Juegos Olímpicos de 2021, pospuestos por la pandemia de COVID-19 y disputados sin público. Aquella vez, Duplantis ganó el oro, pero el ambiente "espeluznante y extraño" le impidió romper el récord, como él mismo ha confesado. Esta edición, en cambio, contó con el rugido de la afición, que aplaudió al unísono cada preparación del atleta. "Disfrutar este récord con la gente aquí fue especial", declaró Duplantis, destacando cómo la energía del público marca la diferencia en un deporte tan exigente como el salto con garrocha.
La racha de Duplantis es legendaria: 49 victorias consecutivas desde septiembre de 2022, abarcando todos los títulos mayores, desde mundiales hasta olímpicos, comenzando por los Juegos de Tokio. Su consistencia en el salto con garrocha lo ha convertido en un referente, no solo por los resultados, sino por su capacidad para elevar el listón —literalmente— en cada competencia. Este récord, que mejora el anterior en un centímetro, sigue el patrón que ha marcado desde febrero de 2020, cuando empezó a pulverizar marcas en tres continentes y nueve países diferentes.
Detalles técnicos del salto impresionante
La técnica impecable de Duplantis
El salto con garrocha requiere una combinación perfecta de carrera, planta de la pértiga y elevación. Duplantis, con su entrenamiento meticuloso, ha perfeccionado cada fase. En esta ocasión, tras superar los 6.10 metros, imitó la rutina de ajuste de mangas del beisbolista japonés Ichiro Suzuki, un guiño juguetón dirigido a su hermano, aficionado al béisbol, y al público local. Este toque de humor no solo relajó la tensión, sino que conectó emocionalmente con los espectadores, demostrando que Duplantis es tanto showman como atleta de élite.
El nuevo récord de 6.30 metros suena "realmente bien, realmente limpio", según el propio Duplantis, quien lo ve como una nueva barrera para el salto con garrocha. Bromeó sobre si 6.31 habría sido aún mejor, y se aventuró a soñar con los 6.50 metros en el futuro, aunque admitió que, a su ritmo actual, podría tomar años. Esta mentalidad de superación constante es lo que ha permitido al sueco romper el récord mundial en salto con garrocha nada menos que 14 veces, un logro que eclipsa incluso al legendario Sergey Bubka, quien lo hizo 17 veces en los años 80 y 90, hasta los 6.14 metros, superado fugazmente por el francés Renaud Lavillenie antes de que Duplantis tomara el control absoluto.
Impacto en el atletismo y reconocimientos
El dominio de Duplantis en el salto con garrocha ha transformado la disciplina. No solo ha ganado todos los majors desde 2021, sino que su racha invicta inspira a rivales y entrenadores por igual. Sam Kendricks, cuarto en esta final y último no-Duplantis en coronarse campeón mundial en 2019, lo elogió sin reservas: "Tiene un salto, tiene los motores, una familia que realmente lo apoya, y un grupo de chicos que lo están empujando hacia arriba". Estas palabras subrayan cómo el entorno de Duplantis —familia y equipo— es clave en su éxito sostenido.
Económicamente, el récord trae beneficios tangibles: 70 mil dólares por la victoria en el campeonato, más un bono de 100 mil por el récord, cortesía de World Athletics. Aunque Duplantis insiste en que su motivación va más allá del dinero —"Sé el nivel al que puedo competir y me exijo alcanzarlo"—, estos incentivos refuerzan su estatus como el atleta mejor pagado en su especialidad. Su trayectoria, desde nacer en Luisiana hasta competir por Suecia (país de su madre), refleja una globalización del deporte que enriquece el salto con garrocha.
En un deporte donde los récords caen con frecuencia, el de Duplantis destaca por su regularidad y mejora marginal, siempre un centímetro a la vez. Esto no solo mantiene la emoción, sino que invita a especular sobre sus límites. ¿Podrá llegar a los 6.40 o más antes de retirarse? Expertos en atletismo sugieren que su técnica, combinada con avances en materiales de pértigas, podría llevarlo aún más lejos.
La celebración post-récord fue un espectáculo en sí misma. Duplantis, con su carisma natural, interactuó con la multitud, firmando autógrafos y posando para fotos improvisadas. Este enfoque accesible contrasta con la intensidad de la competencia, recordándonos que el salto con garrocha es tanto espectáculo como ciencia. Rivales como Kendricks han admitido que competir contra él eleva su propio juego, creando un ciclo virtuoso para el deporte.
Mirando hacia el futuro, Duplantis ya apunta a los próximos desafíos, incluyendo posibles apariciones en ligas indoor y outdoor. Su insaciabilidad asegura que el salto con garrocha siga siendo uno de los eventos más anticipados en cualquier campeonato. Mientras tanto, este récord de 6.30 metros se suma a una lista que redefine los estándares globales.
En conversaciones informales con observadores cercanos al circuito, se menciona que detalles como la altura exacta y las condiciones climáticas en Tokio fueron clave, según reportes de la Associated Press que cubrieron el evento de cerca. Asimismo, anécdotas sobre la imitación de Ichiro provienen de testigos en las gradas, quienes compartieron sus impresiones en redes y foros de atletismo. Finalmente, las proyecciones sobre futuros récords se basan en análisis de entrenadores que han seguido la progresión de Duplantis desde sus inicios juveniles.

