Fidesseg: Acuerdos no frenan auditorías en Guanajuato

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El Fidesseg, el Fideicomiso de Administración e Inversión para Financiar Obras, Infraestructura, Proyectos y Acciones Prioritarias en materia de Desarrollo Social y Seguridad Pública en Guanajuato, continúa en el centro de la controversia. A pesar de los recientes acuerdos entre el gobierno estatal y empresarios, las investigaciones sobre las irregularidades detectadas por la Auditoría Superior del Estado de Guanajuato (ASEG) no se detendrán. Las observaciones financieras y de infraestructura, que ascienden a más de 214 millones de pesos, han generado un intenso debate sobre la transparencia en el manejo de los recursos del Fidesseg, un mecanismo creado en 2019 para financiar proyectos sociales y de seguridad en el estado.

La ASEG identificó múltiples anomalías en la gestión del Fidesseg, especialmente en el periodo de 2020 a 2024. Entre las irregularidades destacan la falta de comprobación de recursos por parte de 73 organizaciones civiles que ejecutaron 96 proyectos, con un monto total de 71 millones de pesos no justificados o comprobados fuera de los plazos establecidos. Además, se detectaron autorizaciones indebidas, como los 58 millones de pesos otorgados a la Fundación León Agradecido, A.C., para proyectos de seguridad pública que debían ser ejecutados por el gobierno municipal. Estas irregularidades han puesto en tela de juicio la eficacia de los controles internos del Fidesseg y la supervisión de las autoridades estatales.

El gobierno de Guanajuato, encabezado por la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo, ha insistido en que los acuerdos alcanzados con el sector empresarial, liderado por el Consejo Coordinador Empresarial de León (CCEL), buscan garantizar un modelo más transparente para el Fidesseg. Sin embargo, estos acuerdos no eliminan las observaciones de la ASEG, y las investigaciones continuarán para determinar responsabilidades. La gobernadora ha enfatizado que no se cuestiona la aprobación de los proyectos, sino su ejecución irregular, lo que ha generado críticas de la oposición, que exige mayor claridad en el uso de los recursos del Fidesseg.

La disputa legal entre los empresarios y el gobierno estatal ha complicado aún más el panorama. El CCEL ha interpuesto amparos para frenar la recuperación de los 214 millones de pesos observados, argumentando que las acusaciones de irregularidades no están plenamente justificadas. Esta batalla judicial ha impedido que la Secretaría del Nuevo Comienzo, encargada de administrar el Fidesseg, emita convocatorias para financiar nuevos proyectos, afectando a las 250 organizaciones civiles registradas que dependen de estos recursos para sus iniciativas sociales. La tensión entre ambas partes refleja la complejidad de conciliar intereses económicos y sociales en el marco de un fideicomiso cuestionado.

El Fidesseg ha sido un pilar para el financiamiento de proyectos en Guanajuato, pero las irregularidades detectadas han generado un clima de desconfianza. Por ejemplo, la ASEG señaló que organizaciones como Fundación Actuando por Guanajuato, A.C., y FE Guanajuato, A.C., no comprobaron adecuadamente millones de pesos recibidos. En algunos casos, se detectaron pagos a familiares de miembros de las asociaciones, lo que ha alimentado las acusaciones de corrupción. Estas prácticas han llevado a legisladores de Morena y el Partido Verde Ecologista de México a criticar duramente la operación del Fidesseg, calificándola como un mecanismo que favorece a unos pocos en detrimento de los sectores más vulnerables.

A pesar de las reformas implementadas en abril de 2025, como la creación de un Subcomité de Niñas, Niños y Adolescentes y la separación de funciones para evitar conflictos de interés, el Fidesseg sigue enfrentando retos. Las nuevas reglas de operación buscan alinearse con estándares internacionales de derechos humanos y transparencia, pero las críticas persisten. Gerardo Pons Zepeda, presidente de FE Guanajuato, ha cuestionado la narrativa del gobierno estatal, argumentando que muchas de las supuestas irregularidades ya estaban siendo atendidas antes de las reformas. Esta percepción de datos confusos ha avivado el debate sobre el futuro del Fidesseg y su posible extinción.

La situación del Fidesseg también tiene implicaciones económicas. Los recursos del fideicomiso, que al momento de su extinción en octubre de 2024 alcanzaban los 1,687 millones de pesos, generaron intereses por más de 46 millones de pesos mientras permanecían congelados por orden judicial. Estos fondos, destinados al programa Tocando Corazones, no han podido ser utilizados debido a los amparos presentados por el CCEL. La incertidumbre sobre el destino de estos recursos ha generado preocupación entre las organizaciones civiles, que temen perder el apoyo necesario para continuar sus proyectos de impacto social.

El panorama político en Guanajuato se complica aún más con las críticas de la oposición. Diputados de Morena y el PVEM han señalado que el Fidesseg ha sido utilizado para beneficiar a allegados de las asociaciones civiles, con ejemplos como compras de autos de lujo o pagos a familiares de directivos. Estas acusaciones han intensificado el escrutinio sobre el gobierno estatal, que, a pesar de su discurso de transparencia, enfrenta dificultades para demostrar que el Fidesseg opera de manera eficiente y equitativa. La presión de los legisladores y la ciudadanía exige respuestas claras sobre el manejo de los recursos públicos.

Mientras tanto, el sector empresarial, encabezado por Roberto Novoa Toscano, presidente del CCEL, mantiene un diálogo con la gobernadora para resolver el conflicto en las próximas semanas. Novoa ha expresado optimismo sobre alcanzar un acuerdo que beneficie a los sectores más vulnerables, pero la resistencia a reintegrar los 214 millones de pesos observados indica que la disputa está lejos de resolverse. La Secretaría del Nuevo Comienzo, por su parte, espera que los tribunales permitan destrabar los recursos para reactivar las convocatorias y apoyar a las organizaciones civiles.

Las discusiones sobre el Fidesseg no son nuevas. Desde su creación, ha sido objeto de múltiples auditorías, algunas de las cuales, como la de 2022, señalaron observaciones menores que fueron solventadas. Sin embargo, la magnitud de las irregularidades detectadas en el periodo 2020-2024 ha elevado la preocupación entre los ciudadanos y los medios locales, que han seguido de cerca el desarrollo de este caso. La falta de notificación formal de los resultados de la auditoría a las organizaciones involucradas también ha sido un punto de crítica, ya que dificulta la rendición de cuentas.

El tema del Fidesseg también ha sido abordado en sesiones del Congreso local, donde se han expuesto las tensiones entre el gobierno y las organizaciones civiles. Los reportes periodísticos han destacado la complejidad del caso, con detalles sobre los proyectos no comprobados y las disputas legales que han paralizado el fideicomiso. La cobertura mediática ha jugado un papel clave en visibilizar las irregularidades y mantener la presión sobre las autoridades para que actúen con transparencia.

En conclusión, el Fidesseg sigue siendo un tema candente en Guanajuato. Mientras los acuerdos entre el gobierno y los empresarios buscan destrabar el conflicto, las investigaciones de la ASEG no cesarán. La transparencia en el manejo de los recursos públicos y la resolución de las disputas legales serán cruciales para determinar el futuro del Fidesseg y su impacto en las organizaciones civiles que dependen de él. La ciudadanía espera que las autoridades y los empresarios lleguen a una solución que priorice el bienestar social y restaure la confianza en este mecanismo de financiamiento.