Chihuahua sin recursos para carreteras en 2025: SICT lo confirma

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Chihuahua enfrenta un panorama desolador en 2025, ya que el estado no contará con recursos federales para obra carretera, según confirmó la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT). Esta situación representa un duro golpe para la infraestructura estatal, limitando el desarrollo y mantenimiento de las vías de comunicación esenciales para la economía y la movilidad de los ciudadanos. La falta de inversión en carreteras refleja una asignación presupuestal centralizada que ha dejado a Chihuahua en desventaja frente a otros estados, generando críticas hacia la gestión del gobierno federal.

La SICT, en respuesta a una solicitud de transparencia, detalló que el Programa de Construcción y Modernización de Carreteras Federales 2025 no contempla recursos para Chihuahua. En lugar de proyectos de ampliación o nuevas obras, el presupuesto asignado al estado se limita a labores de conservación. En total, se autorizaron 249 millones 294 mil pesos, distribuidos en tres rubros principales: conservación periódica de tramos, con 100 millones 726 mil pesos; conservación rutinaria de tramos, con 108 millones 709 mil pesos; y señalamientos, barreras de protección y conservación rutinaria de puentes, con 39 millones 859 mil pesos. Estas cifras, aunque significativas, son insuficientes para atender las necesidades de infraestructura carretera del estado, especialmente en tramos críticos que requieren modernización.

Dentro de los trabajos de conservación periódica, se especificaron tres categorías principales: fresado y carpeta de cinco centímetros, con 59 millones 346 mil pesos; renivelación y sello, con 18 millones 9 mil pesos; y microaglomerado, con 23 millones 370 mil pesos. Entre las obras programadas, destacan los trabajos en la carretera Delicias-Chihuahua, con siete kilómetros en el cuerpo A y 8.5 kilómetros en el cuerpo B, así como 3.4 kilómetros en la carretera Altavista-Saucillo. Sin embargo, estas intervenciones son mínimas en comparación con las necesidades de Chihuahua, un estado con una extensa red carretera que conecta regiones clave para el comercio y el transporte.

La falta de recursos para obra carretera en Chihuahua no es un problema aislado, sino parte de una tendencia de centralización en la asignación de presupuestos federales. Mientras estados como Oaxaca reciben miles de millones para infraestructura, Chihuahua enfrenta un presupuesto limitado que prioriza el mantenimiento sobre el desarrollo. Esta disparidad ha generado críticas de actores locales, quienes argumentan que el estado está siendo castigado en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2025. Por ejemplo, documentos oficiales muestran que el Centro SICT en Chihuahua contará con apenas 82.8 millones de pesos, de los cuales el 92.2% se destina a servicios personales, como salarios y prestaciones, dejando poco margen para proyectos de impacto.

La situación de las carreteras en Chihuahua también tiene implicaciones económicas y de seguridad. Las vías en mal estado afectan el transporte de mercancías, encareciendo los costos logísticos y perjudicando a la industria local. Además, la falta de mantenimiento adecuado puede incrementar los riesgos para los conductores, en un contexto donde la inseguridad en las carreteras del país ha alcanzado niveles alarmantes. En el primer semestre de 2025, se reportaron más de 24 mil robos a transportistas a nivel nacional, muchos de ellos en tramos carreteros con deficiente infraestructura, lo que resalta la urgencia de invertir en este sector.

El panorama para Chihuahua en 2025 no es alentador. La SICT ha señalado que los recursos disponibles se enfocarán en mantener la funcionalidad básica de las carreteras existentes, pero no habrá avances significativos en modernización o expansión. Proyectos como el libramiento Ciudad Juárez, concluido en 2023 con una inversión de 2 millones 894 mil pesos, son un recordatorio de que las obras de gran envergadura son posibles con una asignación adecuada. Sin embargo, la realidad actual apunta a un estancamiento en el desarrollo de la infraestructura carretera, lo que podría tener consecuencias a largo plazo para la competitividad del estado.

La asignación de recursos para Chihuahua ha sido objeto de debate en diversos círculos. Algunos analistas locales han señalado que la distribución del presupuesto federal refleja prioridades que no consideran las necesidades específicas de cada región. Por ejemplo, mientras otras entidades reciben fondos millonarios para proyectos carreteros, Chihuahua se queda rezagado, lo que podría interpretarse como una falta de atención a un estado clave para el comercio internacional, especialmente por su cercanía con la frontera.

Voceros de la delegación de la SICT en Chihuahua han intentado matizar la situación, destacando que los recursos disponibles se utilizarán de manera eficiente para atender los tramos más críticos. Sin embargo, la falta de claridad sobre futuros proyectos de gran escala genera incertidumbre entre los habitantes y los sectores productivos del estado. La información compartida por la dependencia federal, según reportes recientes, indica que cualquier posibilidad de obra carretera significativa dependerá de ajustes presupuestales en los próximos años.

La problemática de las carreteras en Chihuahua también ha sido abordada en discusiones más amplias sobre la gestión de recursos federales. Algunos expertos han señalado que la centralización de las decisiones presupuestales limita la capacidad de los estados para atender sus necesidades específicas. En este sentido, la información disponible sugiere que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público ha priorizado otros rubros y regiones, dejando a Chihuahua con un presupuesto insuficiente para sus carreteras. Esta situación podría cambiar si se logran negociaciones exitosas entre el gobierno estatal y las autoridades federales.

En conclusión, la falta de recursos para obra carretera en Chihuahua en 2025 es un reflejo de las prioridades del gobierno federal, que han dejado al estado en una posición desfavorable. La información proporcionada por la SICT, según reportes recientes, muestra que los esfuerzos se centrarán en la conservación de tramos existentes, pero no en el desarrollo de nueva infraestructura. Mientras tanto, los habitantes de Chihuahua y los sectores económicos que dependen de las carreteras seguirán enfrentando los retos de una red vial limitada, con la esperanza de que futuras asignaciones presupuestales permitan revertir esta situación.