Cero impunidad representa el clamor urgente de Grecia Quiroz García, alcaldesa de Uruapan y viuda del expresidente municipal Carlos Manzo Rodríguez, quien ha alzado la voz para demandar que tres políticos michoacanos afiliados a Morena sean investigados como presuntos autores intelectuales del asesinato de su esposo. Este crimen, perpetrado el 1 de noviembre pasado durante el Festival de Velas en la plaza principal de Uruapan, ha sacudido a la comunidad y expuesto las profundas grietas en la seguridad local, donde el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) parece operar con impunidad alarmante. La exigencia de cero impunidad no es solo un grito personal, sino un llamado a la justicia que resuena en todo Michoacán, un estado azotado por la violencia y las disputas políticas que a menudo terminan en tragedias irreparables.
El asesinato de Carlos Manzo y la sombra del CJNG
El homicidio de Carlos Manzo Rodríguez ocurrió en un momento emblemático, durante la Noche de Muertos, una tradición que debería celebrar la vida y la memoria, pero que se tiñó de sangre esa fatídica noche. Cero impunidad es el principio que Grecia Quiroz invoca al aplaudir la reciente detención de Diego Rivera, alcalde morenista de Tequila en Jalisco, vinculado presuntamente al CJNG. Esta captura, que genera esperanza en medio del caos, subraya la necesidad de extender las investigaciones más allá de los ejecutores materiales y alcanzar a aquellos que orquestan desde las sombras. El CJNG en Michoacán ha sido señalado como el grupo criminal detrás de este atentado, coordinando acciones a través de aplicaciones seguras como Threema, lo que revela un nivel de sofisticación alarmante en sus operaciones.
Detenciones que no bastan: la búsqueda de autores intelectuales
Hasta ahora, las autoridades han detenido a 15 personas relacionadas con el asesinato de Carlos Manzo, incluyendo a Jorge Armando Gómez Sánchez, conocido como “El Licenciado” o “El Contador”, un líder clave del CJNG en Michoacán que habría dirigido el complot. Cero impunidad exige que no se detengan aquí; Grecia Quiroz ha enfatizado que es imperativo capturar a los verdaderos cerebros detrás del crimen. Entre los detenidos figuran taxistas como Josué Elogio “N” y Ricardo Cliserio “N”, mensajeros como Gerardo “N” y Flor “N”, reclutadores de sicarios como Jaciel Antonio Herrera Torres alias “El Pelón”, y líderes de células como Alejandro Baruc Castellanos Villafaña alias “El K-OZ” o “El Kaos”. Además, siete escoltas del propio Manzo han sido arrestados, lo que añade un giro perturbador a la trama, sugiriendo posibles traiciones internas.
Samuel García Rivero, director de Relaciones Públicas del ayuntamiento de Uruapan, es otro implicado clave, acusado de compartir la agenda privada de Carlos Manzo con el CJNG, facilitando así el atentado. Esta revelación genera un escalofrío colectivo, pues expone cómo las instituciones locales pueden ser infiltradas por intereses criminales. Cero impunidad debe aplicarse sin excepciones, especialmente cuando se trata de figuras públicas que, en lugar de proteger a la ciudadanía, podrían estar contribuyendo a su vulnerabilidad.
Políticos de Morena en la mira: Leonel Godoy, Ignacio Campos y Raúl Morón
Grecia Quiroz no ha dudado en señalar directamente a tres prominentes figuras de Morena en Michoacán: Leonel Godoy Rangel, exgobernador y actual diputado federal; Ignacio Campos Equihua, exalcalde de Uruapan y antecesor de Carlos Manzo; y Raúl Morón Orozco, exalcalde de Morelia y senador actual. A través de sus redes sociales, acompañó su denuncia con fotografías de estos políticos, exigiendo que sean investigados por las acusaciones que su esposo hizo en vida. Cero impunidad implica que las diferencias políticas, que ellos mismos han admitido públicamente, no queden como mera excusa para evadir el escrutinio. Estos líderes han rechazado cualquier implicación, argumentando que solo existían desacuerdos ideológicos y no conflictos personales, pero la viuda insiste en que se profundice en estas conexiones para erradicar la corrupción y la violencia entrelazadas.
El contexto político en Uruapan y Michoacán
Uruapan, un municipio clave en Michoacán, ha sido testigo de una lucha por el poder que trasciende las urnas y se adentra en territorios peligrosos. Carlos Manzo, fundador del Movimiento del Sombrero, una plataforma independiente, ganó la alcaldía en 2024 desafiando el dominio de Morena. Su asesinato no solo deja un vacío en el liderazgo local, sino que plantea interrogantes sobre la integridad de las elecciones y la gobernabilidad en regiones plagadas por el CJNG. Cero impunidad es esencial para restaurar la fe en las instituciones, donde la infiltración criminal amenaza con socavar la democracia. Grecia Quiroz, ahora al frente del ayuntamiento, representa una continuidad en la lucha contra estas fuerzas oscuras, pero su posición la expone a riesgos similares, lo que agrava la alarma en la sociedad michoacana.
La violencia en Michoacán no es un fenómeno aislado; es un patrón recurrente que involucra a carteles como el CJNG, disputas territoriales y alianzas políticas cuestionables. Cero impunidad debe ser el mantra para desmantelar estas redes, asegurando que ningún político, independientemente de su partido, escape a la justicia si hay indicios de colusión con el crimen organizado.
El clamor por justicia: “¡Ya no más autores materiales!”
En su mensaje público, Grecia Quiroz expresó: “Alzo la voz por Uruapan y Michoacán, para que quienes Carlos Manzo en vida señaló sean también investigados. Cero impunidad para quienes resulten o quien resulte haber atentado contra la vida de Carlos”. Esta declaración resuena como un eco de desesperación y determinación, destacando la frustración ante investigaciones que se centran en los ejecutores pero ignoran a los planificadores. “¡Ya no más autores materiales! ¡Queremos a los intelectuales!”, exigió, poniendo en evidencia un sistema judicial que parece insuficiente para combatir la impunidad rampante.
Impacto en la comunidad y el legado de Carlos Manzo
La comunidad de Uruapan, aún en duelo por la pérdida durante la Noche de Muertos, ve en esta demanda un rayo de esperanza, pero también un recordatorio de la precariedad de la vida pública en México. El legado de Carlos Manzo, como líder independiente que desafió el statu quo, ahora depende de que se logre cero impunidad en su caso. Grecia Quiroz, como líder del Movimiento del Sombrero, continúa su trabajo, pero bajo la sombra constante de la amenaza. El CJNG en Michoacán sigue expandiendo su influencia, y sin una respuesta firme, más vidas podrían perderse en esta espiral de violencia.
La detención de Diego Rivera en Jalisco, aunque en otro estado, sirve como precedente alarmante de cómo el CJNG teje redes transfronterizas, infiltrando gobiernos locales. Cero impunidad no es solo una frase; es una necesidad imperiosa para prevenir que Michoacán caiga aún más en el abismo de la inseguridad.
En medio de esta crisis, voces locales han reportado detalles similares a los difundidos por medios independientes, donde se menciona la coordinación vía aplicaciones cifradas y la traición interna en el ayuntamiento.
Informes provenientes de autoridades estatales, como los proporcionados por la Fiscalía de Michoacán, confirman las detenciones y los roles de los implicados, alineándose con las denuncias públicas de la alcaldesa.
Publicaciones en redes sociales y coberturas periodísticas, tales como las realizadas por Latinus, han amplificado el llamado a cero impunidad, destacando las fotografías y declaraciones que Grecia Quiroz compartió para respaldar su exigencia.


