Campesinos ahogados en Teoloyucan: Familias exigen apoyo

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Campesinos ahogados en Teoloyucan han generado una profunda conmoción en la comunidad de Agrícola Santo Tomás, donde cinco hombres perdieron la vida en circunstancias alarmantes relacionadas con aguas residuales contaminadas. Esta tragedia, ocurrida durante las fiestas decembrinas, ha dejado a siete niños huérfanos y a varias viudas en una situación de vulnerabilidad extrema, mientras los familiares claman por justicia y asistencia inmediata de las autoridades locales.

La tragedia de los campesinos ahogados en Teoloyucan

Los campesinos ahogados en Teoloyucan pertenecían a las familias Regino, Moya y Peña, y su muerte ha expuesto los graves riesgos que enfrentan los trabajadores del campo en esta zona del Estado de México. El incidente inició el 8 de diciembre, cuando Félix Regino y su hijo Abel intentaron abrir una compuerta en el canal Santo Tomás, pero se desvanecieron repentinamente y cayeron al agua contaminada. Días después, el 24 de diciembre, los hermanos Salomé y Jesús Moya, junto con Sergio Peña, sufrieron el mismo destino al tratar de manipular la válvula, lo que resalta la urgencia de investigar las causas detrás de estos fallecimientos.

Detalles alarmantes del incidente

Campesinos ahogados en Teoloyucan no solo han sido víctimas de un aparente ahogamiento, sino posiblemente de la exposición a gases tóxicos emanados de las aguas residuales contaminadas. Testigos relatan que los hombres se desmayaron casi de inmediato al ingresar a la caja de válvulas, sin que todos ellos tocaran directamente el agua. Este patrón sugiere una contaminación severa en el canal, que recibe descargas de la Laguna de Zumpango y aguas negras de la Zona Metropolitana del Valle de México. La comunidad advierte que el olor fétido y los químicos presentes representan un peligro constante para todos los habitantes que dependen de este recurso para el riego de sus cultivos y el sostenimiento de su ganado.

Los campesinos ahogados en Teoloyucan han dejado un vacío irreparable en sus hogares. Ignacio Regino Rojas, familiar de las primeras víctimas, describe cómo el agua desprende olores insoportables y sustancias químicas que hasta ahora no habían causado problemas graves, pero que ahora han cobrado vidas. Fabián Cortés, otro vecino, enfatiza que los regadores son los más expuestos a estas aguas residuales contaminadas, utilizadas por necesidad pese a su origen en drenajes urbanos.

Riesgos latentes por aguas residuales contaminadas

Campesinos ahogados en Teoloyucan ponen en evidencia los peligros inherentes al uso de canales como el de Santo Tomás, rodeados por empresas del sector químico que podrían estar contribuyendo a la contaminación. Los pobladores exigen análisis exhaustivos del agua para confirmar la presencia de gases tóxicos y otros contaminantes que amenazan la salud pública. Esta situación no es aislada, ya que la comunidad ha reportado durante años olores intensos y condiciones insalubres, pero sin respuestas concretas de las instancias responsables.

Impacto en la comunidad Agrícola Santo Tomás

En la comunidad Agrícola Santo Tomás, los campesinos ahogados en Teoloyucan han afectado directamente a decenas de familias que dependen de la agricultura y la ganadería. El canal, esencial para el riego de forrajes, se ha convertido en una trampa mortal debido a su contaminación. Los residentes señalan que, sin alternativas como ríos de manantial, deben arriesgarse diariamente, lo que incrementa el temor colectivo ante posibles incidentes similares. La zona acordonada con señales de "peligro" no resuelve el problema subyacente, y la presencia de vehículos de autoridades realizando estudios topográficos solo genera más interrogantes sobre futuras acciones.

Campesinos ahogados en Teoloyucan han motivado a los familiares a unir fuerzas para demandar no solo ayuda económica, sino también medidas preventivas que garanticen la seguridad de los trabajadores. Ilse García, esposa de una de las víctimas, expresa la frustración por la falta de responsabilidad de las autoridades, afirmando que el problema persiste y podría reclamar más vidas si no se actúa con urgencia.

Demanda de investigación causas y apoyo

Las familias de los campesinos ahogados en Teoloyucan insisten en que se investiguen las causas reales de las muertes, ya que los certificados de defunción indican ahogamiento, pero evidencias apuntan a intoxicación por gases tóxicos. Critican la inacción del presidente municipal, Luis Zenteno Santaella, quien ha pospuesto el apoyo alegando respeto al duelo familiar y la necesidad de estudios adicionales. Aunque promete asistencia a través de programas sociales, los afectados perciben esto como una dilación que agrava su precaria situación económica.

Respuesta de autoridades y Conagua

Campesinos ahogados en Teoloyucan han llevado a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) a aclarar que la compuerta involucrada no forma parte de su infraestructura, sino de la Unidad de Riego Plan de Jalpilla. La dependencia se limita a entregar agua en bloque y ofrece colaboración en las investigaciones, pero esto no alivia el desamparo de las viudas y huérfanos. La ausencia de respaldo inmediato de la Unidad de Riego y el ayuntamiento municipal intensifica la alarma en la región, donde los riesgos por aguas residuales contaminadas siguen sin mitigarse.

En medio de esta crisis, los campesinos ahogados en Teoloyucan sirven como un recordatorio sombrío de las deficiencias en la gestión de recursos hídricos en zonas rurales. La comunidad urge por la construcción de plantas tratadoras de agua, como las mencionadas en proyectos preliminares, para prevenir tragedias futuras y proteger a los trabajadores expuestos diariamente a estos peligros.

De acuerdo con reportes locales recopilados en visitas a la zona, la contaminación en el canal Santo Tomás ha sido un tema recurrente entre los habitantes, quienes han documentado olores y efectos adversos durante años sin que se tomen medidas concretas.

Como indicaron fuentes cercanas a las familias afectadas en conversaciones con periodistas regionales, la falta de análisis del agua y la negligencia percibida en la respuesta oficial han exacerbado el dolor y la incertidumbre en la comunidad.

Fuentes oficiales consultadas en el contexto de esta tragedia han reiterado la necesidad de estudios patológicos para esclarecer las causas, aunque hasta ahora no se han materializado acciones inmediatas para apoyar a los damnificados.