Violencia desborda Zitácuaro: Alcalde admite que el crimen organizado supera al gobierno municipal

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Zitácuaro, Michoacán, vive momentos de terror tras una jornada violenta que dejó un saldo trágico. Enfrentamientos entre el Cártel Jalisco Nueva Generación y La Familia Michoacana paralizaron la ciudad, con balaceras, bloqueos carreteros y quema de vehículos. La población, atrapada en el fuego cruzado, cerró comercios y escuelas para protegerse.
El alcalde Juan Antonio Ixtláhuac, del partido Morena, reconoció que la situación ha rebasado por completo al gobierno municipal. En una declaración pública, admitió que las autoridades locales no tienen la capacidad para enfrentar la presencia del crimen organizado. La violencia, según el edil, requiere una intervención urgente de fuerzas estatales y federales.
El saldo de esta jornada es devastador. Un niño de 5 años perdió la vida tras quedar atrapado en el fuego cruzado, mientras su madre y dos hermanos resultaron gravemente heridos. Las víctimas viajaban en un vehículo cuando fueron atacadas con rifles de asalto, según reportes de la Fiscalía General del Estado.
Los enfrentamientos comenzaron al mediodía en el Libramiento Francisco J. Múgica y se extendieron al Centro Histórico de Zitácuaro. Los sicarios incendiaron una tienda de autoservicio y un autobús, además de bloquear accesos a la ciudad con vehículos de transporte público. La intensidad de las balaceras obligó a estudiantes a resguardarse en el suelo de sus aulas.
La lucha entre los cárteles no es nueva en la región. Desde hace dos meses, el Cártel Jalisco Nueva Generación, liderado por William Edwin Rivera Padilla, alias “El Barbas”, y La Familia Michoacana, bajo el mando de los hermanos Hurtado Olascoaga, se disputan el control de Zitácuaro. Esta pugna ha escalado la violencia a niveles alarmantes.
Autoridades realizaron un cateo en un rancho ligado a “El Barbas”, donde encontraron armas, vehículos y droga. Este operativo, según reportes, desató la reacción violenta de los grupos criminales. Sin embargo, la respuesta del gobierno local ha sido insuficiente para contener la crisis.
El comandante de bomberos local, Juan Manuel Pérez Bernal, describió el caos vivido en la ciudad. Su equipo tuvo que apagar incendios en comercios y vehículos mientras los disparos continuaban. La comunidad, dijo, está atrapada en una situación de miedo constante.
La Guardia Civil y fuerzas federales han reforzado su presencia en la zona, pero los resultados aún no son visibles. Los habitantes de Zitácuaro exigen seguridad y acciones contundentes para frenar la escalada de violencia que tiene a la ciudad al borde del colapso.
El pasado de Ixtláhuac también ha generado críticas. Detenido en 2009 por presuntos nexos con el Cártel de Los Caballeros Templarios, el alcalde enfrenta cuestionamientos sobre su capacidad para lidiar con la crisis actual. La población espera respuestas claras y soluciones efectivas.
La tragedia de Zitácuaro refleja un problema mayor en Michoacán, donde la lucha entre cárteles sigue cobrando vidas inocentes. La falta de coordinación entre los niveles de gobierno agrava la situación, dejando a los ciudadanos en un estado de vulnerabilidad extrema.