Pérdidas económicas por desastres naturales marcaron un año de contrastes en 2025, con una reducción significativa proyectada a nivel mundial. Según estimaciones preliminares, estas pérdidas económicas por desastres naturales alcanzarán los 220,000 millones de dólares, lo que representa una disminución del 33% respecto al año anterior. Esta tendencia positiva se explica principalmente por una temporada de huracanes menos intensa en el Atlántico Norte.
Proyecciones globales de pérdidas económicas por desastres naturales
Las pérdidas económicas por desastres naturales incluyen tanto daños asegurados como no asegurados. En 2025, las pérdidas aseguradas totales por catástrofes naturales se estiman en 107,000 millones de dólares, un 24% menos que en 2024. Esta reducción destaca en un contexto donde las pérdidas económicas por desastres naturales han superado consistentemente cifras elevadas en la última década.
A pesar de eventos severos como los incendios forestales en Los Ángeles, las pérdidas económicas por desastres naturales muestran una baja general. Estados Unidos concentra el 83% de las pérdidas aseguradas mundiales, lo que subraya su exposición a estos fenómenos.
Temporada de huracanes menos destructiva
Uno de los factores clave en la reducción de las pérdidas económicas por desastres naturales ha sido la temporada de huracanes en el Atlántico Norte. Por primera vez en diez años, ninguno de los huracanes tocó tierra en la costa de Estados Unidos. Esto evitó daños masivos en zonas densamente pobladas y altamente aseguradas.
La temporada registró 13 tormentas tropicales con nombre, incluyendo tres huracanes de categoría 5: Erin, Humberto y Melissa. Sin embargo, el impacto en territorio estadounidense fue mínimo. El huracán Melissa, con vientos de hasta 298 km/h, devastó Jamaica, Haití y Cuba, generando pérdidas aseguradas de 2,500 millones de dólares, pero su efecto en las pérdidas económicas por desastres naturales a escala global fue limitado comparado con años previos.
Eventos que elevaron las pérdidas aseguradas
Aunque las pérdidas económicas por desastres naturales disminuyeron en general, ciertos eventos mantuvieron cifras elevadas en pérdidas aseguradas. Las tormentas severas, acompañadas de granizo, tornados e inundaciones, generaron 50,000 millones de dólares en pérdidas aseguradas, convirtiendo a 2025 en el tercer año más costoso por este tipo de fenómenos.
Incendios forestales en Los Ángeles: el evento más costoso
Los incendios forestales en Los Ángeles se posicionaron como el desastre natural más costoso de la historia en términos asegurados, con 40,000 millones de dólares en daños cubiertos. Este evento por sí solo representó una porción significativa de las pérdidas económicas por desastres naturales registradas en Estados Unidos durante el año.
La combinación de condiciones climáticas extremas y expansión urbana en zonas de riesgo incrementó la vulnerabilidad. Estos incendios destacan cómo, incluso en un año de reducción general, las pérdidas económicas por desastres naturales pueden concentrarse en eventos puntuales de gran magnitud.
Persistencia de riesgos a pesar de la reducción
El 2025 marca el sexto año consecutivo en que las pérdidas aseguradas por catástrofes naturales superan los 100,000 millones de dólares. Esta tendencia refleja la persistencia de riesgos asociados a las pérdidas económicas por desastres naturales, impulsados por el cambio climático y el aumento de valores expuestos en zonas vulnerables.
Las reaseguradoras juegan un rol clave en la absorción de estos riesgos. Sus estimaciones preliminares permiten entender mejor la evolución anual de las pérdidas económicas por desastres naturales y anticipar impactos financieros futuros.
Según datos publicados por la reaseguradora Swiss Re, la ausencia de huracanes mayores en territorio estadounidense fue determinante para la baja registrada. Las proyecciones de Swiss Re indican que, sin este factor, las cifras habrían sido considerablemente más altas.
Información preliminar de Swiss Re también resalta que las tormentas severas continúan siendo una causa persistente de pérdidas a nivel mundial. Finalmente, el análisis anual de Swiss Re confirma que Estados Unidos sigue concentrando la mayoría de las pérdidas aseguradas por catástrofes naturales.

