Fuga de reclusos peligrosos en cárcel de EE.UU.

115

La fuga de reclusos que alarma a Luisiana

La fuga de reclusos peligrosos de una cárcel en Estados Unidos ha vuelto a poner en evidencia las graves fallas de seguridad en el sistema penitenciario. Dos internos acusados de delitos violentos escaparon de la prisión de la parroquia de St. Landry, en Opelousas, Luisiana, al romper un muro deteriorado y escalar el perímetro exterior. Este incidente, que ocurrió a principios de diciembre de 2025, mantiene en alerta a las autoridades y a la población local ante el riesgo que representan estos prófugos.

La fuga de reclusos se ejecutó de manera rudimentaria pero efectiva. Los internos aprovecharon una sección debilitada de la pared, retirando progresivamente el mortero y los bloques de concreto hasta crear una abertura suficiente. Posteriormente, utilizaron sábanas y otros materiales improvisados para superar el muro exterior, descendiendo por el techo del primer piso hasta llegar al suelo. Este método demuestra la vulnerabilidad de las instalaciones penitenciarias cuando el mantenimiento es insuficiente.

Identidad de los reclusos prófugos

Los dos reclusos que permanecen en fuga son Keith Eli, de 24 años, acusado de intento de asesinato en segundo grado, y Johnathan Jevon Joseph, también de 24 años, quien enfrenta cargos por cómplice de violación en primer grado. Ambos son considerados extremadamente peligrosos debido a la gravedad de sus acusaciones y a la desesperación típica en este tipo de fugas. Las autoridades han advertido a los residentes que extremen precauciones, protejan sus viviendas y vehículos, ya que no hay indicios de que los prófugos hayan abandonado la zona.

Cómo ocurrió el escape de prisión

La fuga de reclusos comenzó cuando los internos detectaron el deterioro en una zona elevada de la pared interior. Con paciencia, removieron el material hasta abrir un hueco. Una vez fuera del edificio principal, improvisaron cuerdas con sábanas para escalar y descender el perímetro. El jefe de policía Bobby J. Guidroz explicó que esta creatividad superó intentos previos en la misma cárcel. Actualmente se realiza una investigación interna para determinar las responsabilidades por el estado de las instalaciones.

Este caso se suma a una preocupante serie de fugas en el estado de Luisiana. A principios de 2025, diez reclusos escaparon de una prisión en Nueva Orleans arrastrándose por un agujero detrás de un inodoro, dejando incluso un mensaje burlón. Estos episodios repetidos generan inquietud sobre la capacidad del sistema para contener a internos de alta peligrosidad.

El trágico final del tercer involucrado

Un tercer recluso que participó en la fuga de reclusos, Joseph Allen Harrington de 26 años, fue localizado poco después gracias a un informante. El hombre, acusado de allanamiento de morada agravado, fue visto empujando una bicicleta eléctrica negra en Port Barre. Al ser rodeado por las fuerzas policiales, se refugió en una vivienda cercana y, tras escucharse un disparo, fue hallado sin vida. Las autoridades confirmaron que se trató de un suicidio con un rifle de caza.

Alerta máxima por los prófugos violentos

La fuga de reclusos peligrosos mantiene en vilo a la parroquia de St. Landry. El portavoz policial Mark LeBlanc enfatizó que los fugitivos están desesperados y son capaces de actos violentos para evitar la captura. Se ha pedido a la comunidad reportar cualquier avistamiento sospechoso sin intervenir directamente, dado el riesgo que representan.

Este tipo de fuga de reclusos resalta la necesidad urgente de reforzar la infraestructura penitenciaria en Estados Unidos. Las cárceles antiguas, con paredes deterioradas y vigilancia insuficiente, facilitan estos escapes que ponen en peligro a la sociedad. Las autoridades han prometido procesar penalmente a cualquiera que brinde ayuda a los prófugos.

Según reportes difundidos por la agencia AP, el incidente ocurrió en una prisión ubicada a unos 209 kilómetros al noroeste de Nueva Orleans. Los detalles sobre la mecánica de la fuga fueron proporcionados directamente por el jefe de policía local en comunicados oficiales.

Medios regionales han destacado que este no es un caso aislado en Luisiana, donde fugas similares han expuesto debilidades estructurales recurrentes. La investigación interna busca esclarecer cómo se permitió el deterioro que facilitó la fuga de reclusos.

Informes policiales citados en coberturas periodísticas coinciden en que los prófugos siguen probablemente en la zona, lo que mantiene la tensión entre los residentes de Opelousas y alrededores.