Diputados aprueban Ley de Economía Circular por unanimidad

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La Ley de Economía Circular representa un avance fundamental en la política ambiental de México, aprobada por unanimidad en la Cámara de Diputados este 10 de diciembre de 2025. Esta legislación busca transformar el manejo de residuos sólidos, promoviendo un modelo sostenible que minimice el desperdicio y fomente la reutilización de recursos. Con 460 votos a favor y sin oposiciones, el dictamen fue turnado al Senado, marcando un hito en la agenda legislativa nacional.

Aprobación unánime de la Ley de Economía Circular en San Lázaro

En el pleno de la Cámara de Diputados, ubicada en San Lázaro, la Ley de Economía Circular obtuvo el respaldo total de los presentes. Este consenso refleja un compromiso colectivo por abordar uno de los mayores desafíos ambientales del país: la generación diaria de más de 127 mil toneladas de basura y residuos sólidos urbanos. Solo una fracción mínima de estos materiales se reincorpora actualmente a procesos productivos, lo que subraya la urgencia de esta reforma.

Detalles de la votación y su significado

La votación por unanimidad de la Ley de Economía Circular no solo acelera su trámite, sino que también envía un mensaje claro de unidad en temas de sostenibilidad. El legislador Raúl Bolaños-Cacho, del PVEM, presentó el proyecto, destacando cómo esta ley alinea a México con los objetivos de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas. Incluye inclusión social, desarrollo económico y protección ambiental, principios que guían su implementación gradual en gobiernos y empresas.

La Ley de Economía Circular impactará directamente normativas existentes, como la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, y la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de Residuos. Su enfoque en la gradualidad asegura una transición suave del modelo lineal —extracción, producción, consumo y desecho— hacia uno circular, que prioriza la producción, el consumo responsable y la reutilización.

El recorrido legislativo de la Ley de Economía Circular

La iniciativa de la Ley de Economía Circular fue presentada originalmente en el Senado el 29 de octubre de 2019 por Raúl Bolaños-Cacho y el senador Ricardo Monreal. Aprobada por unanimidad en esa cámara en 2021, enfrentó un retraso en la Cámara de Diputados, donde permaneció archivada durante años bajo la gestión del entonces coordinador de Morena, Ignacio Mier. Este impasse legislativo generó críticas por la lentitud en temas urgentes de medio ambiente.

El rol del parlamento abierto en su maduración

Para enriquecer la Ley de Economía Circular, se realizó un parlamento abierto inédito de dos años, consultando a industrias, organizaciones no gubernamentales y, especialmente, a los recolectores de basura, a menudo invisibilizados en el debate público. Estas voces aportaron perspectivas valiosas, asegurando que la ley no solo sea técnica, sino también inclusiva. Bolaños-Cacho enfatizó que este proceso transformó la iniciativa en un "dictamen ganar-ganar", que reduce la basura, impulsa la economía y crea empleos para los más vulnerables.

La Ley de Economía Circular emerge como una respuesta integral a la informalidad en el sector del reciclaje, donde más de 200 mil personas recuperan materiales de manera precaria. Al formalizar estas actividades, la legislación promete dignificar estas labores y expandir oportunidades laborales, contribuyendo a un desarrollo económico más equitativo.

Beneficios clave de la Ley de Economía Circular para México

Implementar la Ley de Economía Circular permitirá a México minimizar desechos y reordenar su política nacional de residuos. Cada mexicano genera aproximadamente un kilo de basura al día, sumando 120 mil toneladas diarias a nivel nacional. Esta ley incentiva la reutilización, reduciendo la presión sobre vertederos y promoviendo la innovación en procesos productivos.

Impacto ambiental y en la salud pública

Desde el punto de vista ambiental, la Ley de Economía Circular aborda un problema multifacético que afecta la salud pública y los ecosistemas. Al reincorporar materiales en ciclos productivos, se disminuye la contaminación y se conserva recursos naturales. La diputada Gabriela Benavides, también del PVEM, resaltó cómo esta ley estructura una transición hacia la sostenibilidad, alineada con estándares internacionales.

Impulso económico y generación de empleo

Económicamente, la Ley de Economía Circular fomenta la creación de cadenas de valor cerradas, donde los residuos se convierten en insumos. Esto no solo genera ahorros para empresas, sino que también abre mercados para productos reciclados. El diputado del PAN, Homero Niño de Rivera, celebró la inclusión de propuestas de su bancada, que fortalecen el modelo circular frente al lineal tradicional.

Además, la Ley de Economía Circular establece una plataforma nacional de trazabilidad para residuos y productos, permitiendo un seguimiento público a lo largo de su ciclo de vida. Esta herramienta innovadora registrará empresas y productos, otorgando distintivos a quienes cumplan con estándares de gestión circular. El morenista Antonio Castro destacó esta novedad como un paso hacia la transparencia y la accountability en el sector.

Perspectivas de los legisladores sobre la Ley de Economía Circular

Los diputados expresaron optimismo respecto a la Ley de Economía Circular. Bolaños-Cacho apeló a la unidad bajo la presidencia de Claudia Sheinbaum para evitar más demoras en el Senado, recordando el congelamiento previo como un obstáculo superado. Benavides subrayó el desafío histórico que enfrenta México con sus residuos, posicionando esta ley como una solución integral.

Voces de apoyo multipartidista

El priista Noel Chávez enfatizó la necesidad de gradualidad para que gobiernos y empresas adapten sus prácticas. Niño de Rivera, por su parte, explicó la diferencia entre modelos económicos, alabando cómo la Ley de Economía Circular incentiva la reutilización. Castro, de Morena, valoró la plataforma de trazabilidad como un avance en la gobernanza ambiental.

Esta convergencia multipartidista en torno a la Ley de Economía Circular demuestra que, pese a divisiones políticas, temas como el medio ambiente pueden unir a la nación. La legislación no solo regula, sino que inspira un cambio cultural hacia el consumo responsable y la eficiencia de recursos.

En el contexto más amplio, la Ley de Economía Circular se inserta en esfuerzos globales por la sostenibilidad, pero adaptados a realidades locales como la alta informalidad en el reciclaje. Su aprobación unánime abre puertas a colaboraciones con el sector privado, potenciando inversiones en tecnologías verdes.

Expertos en políticas ambientales, consultados en foros previos, han elogiado cómo esta ley integra lecciones de experiencias europeas, pero con énfasis en la inclusión social mexicana. Reportes de organizaciones internacionales, como las que impulsan la Agenda 2030, coinciden en que iniciativas como esta son clave para metas de desarrollo sostenible.

Finalmente, según declaraciones de legisladores en sesiones recientes, la Ley de Economía Circular podría inspirar reformas similares en estados y municipios, extendiendo su alcance. Fuentes cercanas al proceso legislativo indican que el Senado podría agilizar su revisión, dada la urgencia climática, asegurando que México lidere en economía circular en Latinoamérica.