Cambios fiscales en el sector asegurador representan un punto de inflexión para las compañías en México, donde cada aseguradora decidirá si sube precios o no a partir de 2026. Esta decisión surge directamente de las modificaciones en la Ley de Ingresos de la Federación (LIF) 2026, que eliminan la posibilidad de acreditar el IVA pagado a proveedores. Pedro Pacheco, presidente de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), ha enfatizado que no existe una directriz uniforme desde la asociación, sino que cada entidad deberá trazar su propia estrategia para mitigar el impacto financiero. Este ajuste fiscal, acordado entre el sector y el gobierno federal, busca resolver años de disputas legales, ofreciendo al fin certeza jurídica a las operadoras.
Impacto de los cambios fiscales en el mercado de seguros
Los cambios fiscales afectan de manera particular a los ramos de seguros más demandados en el país, como los de automóviles, gastos médicos mayores y daños materiales. Anteriormente, las aseguradoras podían restar el IVA de indemnizaciones y servicios de proveedores del IVA recaudado en primas, lo que generaba un saldo a favor y reducía la carga impositiva. Ahora, con la prohibición de este crédito fiscal, las compañías enfrentan un incremento en sus costos operativos, lo que inevitablemente presionará hacia un sube precios en las pólizas para mantener la rentabilidad.
Ramos más vulnerables ante el sube precios
En el caso de los seguros de autos, que representan una porción significativa del mercado, el sube precios podría traducirse en ajustes anuales que oscilen entre el 10 y el 16 por ciento, según estimaciones de especialistas en finanzas. Similarmente, los gastos médicos mayores, esenciales en un contexto de crecientes necesidades de salud, verán afectadas sus tarifas, potencialmente desincentivando a algunos consumidores. Los seguros de daños, que cubren desde propiedades hasta eventos catastróficos, también se verán impactados, obligando a las aseguradoras a recalcular riesgos y primas con mayor precisión.
Pedro Pacheco ha aclarado que el acuerdo alcanzado con el gobierno no solo condona el IVA no pagado correspondiente a 2024 y años previos, sino que introduce estímulos para el pago del ejercicio 2025. Estos pagos se realizarán en parcialidades durante 2026, sin incurrir en multas, recargos o intereses, lo que alivia la transición pero no elimina la necesidad de un sube precios estratégico. La publicación de estos cambios en la Miscelánea Fiscal 2026, en el Diario Oficial de la Federación (DOF), marcará el inicio oficial de esta nueva era para el sector.
Estrategias de las aseguradoras frente a los ajustes fiscales
Cada aseguradora evaluará su cartera de clientes y exposición a los ramos afectados para determinar el alcance del sube precios. Aquellas con una mayor concentración en seguros de autos o médicos mayores podrían optar por incrementos más pronunciados, mientras que diversificadas en vida o responsabilidad civil podrían absorber parte del costo inicialmente. La AMIS, aunque no dicta políticas de precios, juega un rol clave en la negociación con autoridades, asegurando que las voces del sector sean escuchadas en foros legislativos como la Cámara de Diputados y el Senado.
Beneficios de la certeza jurídica en el sector
Uno de los aspectos positivos de estos cambios fiscales es la resolución de litigios prolongados entre las aseguradoras y el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Por décadas, las disputas sobre la acreditación del IVA han consumido recursos judiciales y financieros, desviando atención de la innovación en productos. Con la nueva normativa, las compañías pueden enfocarse en expandir la penetración del seguro en México, donde solo el 2.5 por ciento del PIB se destina a primas, comparado con promedios globales mucho más altos.
Norma Alicia Rosas, directora general de la AMIS, ha destacado el crecimiento sostenido del sector, con un avance del 8 por ciento en términos reales al cierre de septiembre de 2025. Este dinamismo se refleja no solo en el volumen de primas emitidas, sino en el número de asegurados, impulsado por una mayor conciencia sobre la protección financiera. En particular, el ramo de seguros de vida acapara más del 40 por ciento del mercado, con primas directas que superan los 311 mil 861 millones de pesos, demostrando la resiliencia del sector ante desafíos como el sube precios inminente.
Implicaciones para los consumidores y el crecimiento del mercado
Para los consumidores, los cambios fiscales podrían significar un sube precios que eleve el costo promedio de una póliza de auto en hasta 1,500 pesos anuales, dependiendo de la cobertura y la región. Sin embargo, expertos recomiendan comparar opciones y considerar paquetes integrales que mitiguen el impacto. En el ámbito de los gastos médicos, donde la inflación en servicios de salud ya presiona presupuestos familiares, un sube precios controlado podría ser clave para mantener accesibilidad.
Crecimiento del sector asegurador pese a los retos fiscales
A pesar de los ajustes, el sector muestra vitalidad. El incremento en pólizas de viajes, por ejemplo, refleja una recuperación post-pandemia y un apetito por coberturas especializadas. Rosas ha señalado que este crecimiento no es solo cuantitativo, sino cualitativo, con más mexicanos reconociendo el valor de la protección ante imprevistos. Los cambios fiscales, aunque desafiantes, podrían fomentar una mayor eficiencia operativa, llevando a productos más competitivos a mediano plazo.
En resumen, el sube precios derivado de los cambios fiscales no es un evento aislado, sino parte de una transformación regulatoria que busca equilibrar recaudación y sostenibilidad. Las aseguradoras, guiadas por su autonomía, navegarán este panorama con estrategias personalizadas, mientras la AMIS continúa abogando por un entorno equitativo.
Como se desprende de las declaraciones en la conferencia de prensa reciente, Pedro Pacheco y su equipo en la AMIS han analizado exhaustivamente las implicaciones, basándose en datos del Congreso y el DOF para proyectar escenarios realistas.
Por otro lado, informes de especialistas en finanzas, citados en publicaciones del sector, coinciden en que el condonamiento de deudas pasadas alivia la presión inmediata, permitiendo un sube precios gradual que no desestabilice el mercado.
Finalmente, el crecimiento reportado por Norma Alicia Rosas al cierre de septiembre de 2025, extraído de los balances internos de la asociación, subraya la capacidad adaptativa del gremio ante reformas como estas.

