Jumapa deja rezago en pagos en Rincón de Tamayo

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Jumapa deja rezago en pagos en Rincón de Tamayo, un problema que ha marcado la gestión del servicio de agua potable en esta comunidad de Celaya, Guanajuato. Durante tres años de administración por parte de la Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Jumapa), se destinaron importantes recursos para mejorar la infraestructura, pero la respuesta de los usuarios ha sido mínima, generando un desbalance financiero que ahora pasa al nuevo comité comunitario. Esta situación resalta los desafíos en la prestación de servicios públicos en zonas rurales, donde el agua potable es un derecho fundamental que requiere no solo inversión, sino también compromiso colectivo.

La inversión millonaria de Jumapa en Rincón de Tamayo

Desde finales de 2022, cuando el Ayuntamiento de Celaya decidió transferir el control del servicio de agua a Jumapa, la entidad invirtió alrededor de 41 millones de pesos en la comunidad de Rincón de Tamayo. Esta cifra representa un esfuerzo significativo por parte del gobierno municipal para rehabilitar y modernizar el sistema hidráulico local. Anualmente, se destinaron aproximadamente 12 millones de pesos, enfocados en obras clave que buscaban garantizar un suministro estable y de calidad para los habitantes.

Entre las acciones más destacadas se encuentra la reposición del Pozo Peñitas, un proyecto que costó 5.7 millones de pesos y que había colapsado previamente, dejando a la población en una situación vulnerable. Esta rehabilitación no solo restauró la capacidad del pozo, sino que la incrementó de manera notable, pasando de 13 litros por segundo a 25 litros por segundo. Tales mejoras en la infraestructura de agua potable han sido esenciales para atender las necesidades diarias de miles de familias en Rincón de Tamayo, una zona agrícola dependiente del riego y el consumo doméstico.

Rehabilitaciones clave en redes y tomas

Además del pozo principal, Jumapa llevó a cabo extensas rehabilitaciones en las redes de drenaje y reposición de tomas de agua potable. Estas intervenciones abordaron problemas crónicos como fugas y obstrucciones que afectaban la distribución eficiente del recurso. El objetivo era reducir pérdidas y optimizar el flujo, contribuyendo a un servicio más confiable. Sin embargo, a pesar de estos avances en la gestión del agua potable, el impacto positivo se vio empañado por el bajo nivel de recaudación, lo que limita la sostenibilidad de las operaciones futuras.

El impacto del rezago en pagos por parte de los usuarios

Jumapa deja rezago en pagos en Rincón de Tamayo que se acumuló a lo largo de los años de gestión. De las 4 mil 200 tomas registradas en la comunidad, solo 400 usuarios realizaron pagos regulares, lo que representa una tasa de cumplimiento inferior al 10%. Esta cifra alarmante se traduce en ingresos mínimos: en 2023, se recaudaron alrededor de 400 mil pesos, mientras que en 2025 la cifra descendió a apenas 200 mil pesos. El desequilibrio entre inversión y recaudación pone en evidencia tensiones entre la autoridad y la ciudadanía, donde el servicio público se convierte en punto de conflicto.

El origen de este rezago se remonta al 23 de diciembre de 2022, fecha en que el gobierno municipal, bajo la administración de Javier Mendoza, retiró el control al Comité de Agua local. Los habitantes, en desacuerdo con la medida, respondieron con protestas y una suspensión generalizada de pagos como forma de represalia. Esta acción colectiva reflejó una desconfianza hacia la intervención externa, prefiriendo la autogestión comunitaria. Como resultado, Jumapa enfrentó no solo retos operativos, sino también financieros, al mantener el servicio sin el respaldo económico esperado.

Consecuencias para la sostenibilidad del servicio

El rezago en pagos ha generado preocupaciones sobre la viabilidad a largo plazo del sistema de agua en Rincón de Tamayo. Sin una base recaudatoria sólida, las mejoras introducidas por Jumapa podrían deteriorarse con el tiempo, afectando directamente la calidad del suministro. Expertos en gestión de recursos hídricos destacan que un modelo mixto, combinando inversión pública con participación ciudadana, es clave para evitar estos escenarios. En este contexto, el agua potable no solo es un bien esencial, sino un factor de cohesión social que requiere diálogo constante entre autoridades y usuarios.

Transición al nuevo Comité de Agua Potable

En un esfuerzo por resolver el impasse, el Ayuntamiento de Celaya aprobó el 8 de agosto de 2025 el regreso del control del servicio a los pobladores de Rincón de Tamayo. Esta decisión culminó en votaciones el pasado domingo, donde se eligió un nuevo Comité de Agua Potable conformado por líderes locales: Guadalupe Almanza como presidenta del consejo, Martín Arreguín como secretario y Luis Medrano como tesorero. Este grupo ya había iniciado labores preliminares con apoyo municipal desde hace un año, preparando el terreno para una transición fluida.

La entrega-recepción formal está programada para el jueves 13 de noviembre de 2025, momento en que Jumapa cederá la operación al comité. Aunque la entidad municipal se retirará de la administración diaria, ofrecerá asesoría técnica en caso necesario, asegurando continuidad en el mantenimiento. Esta devolución del control busca restaurar la confianza y fomentar una mayor participación, abordando las raíces del conflicto que llevó al rezago en pagos.

Proyectos pendientes y desafíos futuros

A pesar de los logros, Jumapa deja rezago en pagos en Rincón de Tamayo junto con proyectos inconclusos que demandan atención inmediata. Entre ellos destaca la construcción de una planta de tratamiento de agua potable, estimada en 60 millones de pesos, y la sectorización integral de la comunidad para una distribución más equitativa. Estos pendientes representan oportunidades para el nuevo comité, pero también retos presupuestarios que podrían requerir alianzas con instancias estatales o federales.

El director de Jumapa, Saúl Trejo, ha enfatizado que la entidad deja un servicio mejorado, con énfasis en la rehabilitación del Pozo Peñitas como hito principal. "Dejamos un mejor servicio del que tenían los tamayenses", señaló, subrayando el aumento en el caudal como beneficio tangible. No obstante, el éxito de esta transición dependerá de cómo el comité gestione la recaudación y priorice las obras pendientes, integrando lecciones de la experiencia con Jumapa.

En el panorama más amplio de Celaya, donde comunidades como Rincón de Tamayo enfrentan presiones por el crecimiento poblacional y el cambio climático, la gestión del agua potable adquiere relevancia estratégica. El rezago en pagos no es un caso aislado, sino un reflejo de dinámicas locales que exigen modelos participativos. Mientras tanto, los habitantes esperan que el nuevo comité impulse no solo el cobro eficiente, sino también inversiones que garanticen equidad en el acceso al recurso.

Detrás de estos desarrollos, informes de la propia Jumapa y declaraciones de autoridades municipales, como las compartidas en sesiones del Ayuntamiento, pintan un cuadro detallado de las inversiones realizadas. Asimismo, residentes locales han comentado en asambleas comunitarias sobre su expectativa de un manejo más cercano y transparente, tal como se ha visto en experiencias similares en otras delegaciones de Celaya.

Por otro lado, análisis de expertos en recursos hídricos consultados en foros regionales coinciden en que el retorno al control comunitario podría revitalizar la recaudación, siempre y cuando se implementen campañas de sensibilización. Estas perspectivas, extraídas de documentos oficiales y conversaciones informales con involucrados, subrayan la importancia de la colaboración para superar el rezago heredado.