Jumapa deja rezago en pagos en Rincón de Tamayo

181

Jumapa deja rezago en pagos que afecta directamente a la comunidad de Rincón de Tamayo en Celaya, Guanajuato, tras tres años de gestión municipal que no lograron revertir la resistencia de los usuarios. Esta situación, marcada por inversiones millonarias en infraestructura hidráulica pero con cobros mínimos, resalta los desafíos en la administración local del agua potable y alcantarillado. El conflicto surgió en diciembre de 2022, cuando el Ayuntamiento, bajo la presidencia de Javier Mendoza, asumió el control del servicio, desplazando al Comité de Agua local y desatando una serie de desacuerdos que culminaron en boicots a los pagos. Hoy, con la devolución del manejo a un nuevo comité comunitario, se abre un capítulo incierto para los más de 4 mil domicilios conectados, donde solo un puñado contribuyó financieramente durante la era Jumapa.

El origen del conflicto por el control del agua en Rincón de Tamayo

El problema comenzó el 23 de diciembre de 2022, fecha clave en la que el gobierno municipal de Celaya decidió intervenir en la operación del servicio de agua en Rincón de Tamayo. Esta delegación, ubicada a las afueras de la ciudad, había sido gestionada exitosamente por un comité local durante años, pero las autoridades argumentaron la necesidad de modernizar y rehabilitar las redes obsoletas. La decisión, sin embargo, no fue bien recibida por los habitantes, quienes vieron en ella una intromisión que ignoraba sus aportes previos. Desde ese momento, Jumapa, la Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado, tomó las riendas, invirtiendo recursos públicos en un intento por mejorar la distribución y calidad del suministro.

Inversiones realizadas por Jumapa en infraestructura hidráulica

Durante su administración, Jumapa destinó aproximadamente 41 millones de pesos al mejoramiento del sistema. Cada año, alrededor de 12 millones se emplearon en la rehabilitación de redes de drenaje y en la reposición de tomas de agua potable, elementos esenciales para evitar fugas y garantizar un flujo constante. Un proyecto destacado fue la rehabilitación del Pozo Peñitas, que requirió 5.7 millones de pesos y elevó su capacidad de producción de 13 a 25 litros por segundo, beneficiando directamente a cientos de familias. Estas acciones, aunque técnicas y necesarias, no bastaron para ganarse la confianza de la comunidad, que optó por la no colaboración como forma de protesta.

La resistencia se manifestó de manera clara en los bajos índices de cobro. En 2025, por ejemplo, solo se recaudaron 200 mil pesos, cifra irrisoria frente a los gastos incurridos. En 2023 y en el año anterior, las cifras subieron ligeramente a 400 mil pesos cada uno, pero esto representó el pago de apenas 400 usuarios de un total de 4 mil 200 tomas registradas. Este rezago en pagos no solo drenó los fondos municipales, sino que también limitó la sostenibilidad del servicio a largo plazo.

La devolución del control: Un nuevo Comité de Agua asume el reto

El Ayuntamiento de Celaya, consciente de las tensiones persistentes, aprobó el 8 de agosto de 2025 la restitución del control a la comunidad. Esta medida busca reconciliar las posturas y fomentar una gestión más participativa. El jueves 13 de noviembre de 2025 marca el día de la entrega-recepción formal, donde Jumapa traspasará las operaciones al recién formado Comité de Agua Potable de Rincón de Tamayo. La presidenta del comité, Guadalupe Almanza, junto con el secretario Martín Arreguín y el tesorero Luis Medrano, han preparado el terreno durante un año con apoyo del municipio, demostrando compromiso con la resolución pacífica del asunto.

Proyectos pendientes y desafíos futuros en el suministro de agua

Saúl Trejo, director de Jumapa, ha enfatizado que su institución solo proporcionará asesoría técnica a partir de ahora, dejando un servicio notablemente mejorado pero con deudas pendientes. Entre los más urgentes destaca la construcción de una planta de tratamiento de agua potable, cuyo costo estimado asciende a 60 millones de pesos, y la sectorización integral de la red, que optimizaría la presión y reduciría pérdidas. Estos pendientes representan un reto monumental para el nuevo comité, que deberá navegar entre las expectativas comunitarias y la realidad presupuestaria limitada.

En el contexto más amplio de Celaya, esta transición ilustra los vaivenes en la gobernanza local de recursos vitales como el agua. Rincón de Tamayo, con su población rural y dependiente de la agricultura, sufre particularmente las interrupciones en el suministro, lo que agrava problemas de salud y productividad. La experiencia de Jumapa deja lecciones valiosas sobre la importancia de involucrar a los beneficiarios desde el inicio, evitando así el tipo de represalias que generaron el rezago en pagos.

Impactos del rezago en pagos en la comunidad y la economía local

El rezago en pagos no es un mero detalle administrativo; tiene repercusiones tangibles en la vida diaria de los habitantes de Rincón de Tamayo. Familias enteras han enfrentado cortes intermitentes en el servicio, obligándolas a recurrir a fuentes alternativas como pozos comunitarios o camiones cisterna, lo que incrementa gastos domésticos y riesgos sanitarios. En un municipio como Celaya, donde la inseguridad y la migración ya presionan los servicios públicos, este conflicto hidráulico añade una capa de vulnerabilidad económica.

Desde el punto de vista financiero, las inversiones de Jumapa, aunque significativas, no se recuperaron adecuadamente, lo que obliga al Ayuntamiento a reasignar presupuestos de otras áreas. Esto podría traducirse en menos fondos para educación o seguridad, perpetuando un ciclo de carencias. Expertos en gestión de recursos hídricos señalan que modelos comunitarios, cuando se apoyan con capacitación adecuada, tienden a ser más eficientes en la recaudación, ya que fomentan un sentido de propiedad colectiva.

La transición actual ofrece una oportunidad para innovar. El nuevo Comité de Agua podría implementar estrategias de sensibilización, como talleres sobre conservación del agua y planes de pago flexibles, para revertir el historial de incumplimiento. Además, alianzas con entidades estatales podrían atraer subsidios para completar los proyectos pendientes, asegurando que el Pozo Peñitas y las redes rehabilitadas no queden como esfuerzos aislados.

Estrategias para superar el rezago y fortalecer la infraestructura

Para abordar el rezago en pagos de manera efectiva, el comité deberá priorizar la transparencia en sus operaciones. Publicar reportes mensuales de ingresos y egresos, así como avances en obras, podría reconstruir la confianza erosionada durante la era Jumapa. Paralelamente, invertir en medidores inteligentes y campañas de educación ambiental ayudaría a reducir el desperdicio, un factor que agrava la escasez en regiones semiáridas como Guanajuato.

En términos de sostenibilidad, la sectorización de la red emerge como prioridad. Esta técnica divide el sistema en zonas manejables, permitiendo un control preciso del flujo y facilitando la detección de fugas. Con una inversión inicial modesta, podría generar ahorros significativos a mediano plazo, aliviando la presión sobre el presupuesto comunitario.

Finalmente, el caso de Rincón de Tamayo resuena en otros rincones de México, donde disputas similares por el control del agua potable han paralizado avances. La resolución aquí podría servir de modelo, demostrando que el diálogo y la participación genuina superan las imposiciones administrativas. En conversaciones informales con residentes, se percibe un optimismo cauteloso ante el cambio, con esperanzas de que el nuevo comité logre lo que Jumapa no pudo: una gestión equitativa y financiada por la propia comunidad.

Detalles sobre las cifras de inversión y el proceso de transición fueron compartidos por el director Saúl Trejo en una rueda de prensa reciente, mientras que el acta de aprobación del 8 de agosto se encuentra disponible en los archivos del Ayuntamiento de Celaya. Por otro lado, algunos pobladores mencionaron en pláticas locales su alivio por el regreso del control comunitario, recordando anécdotas de la operación previa al 2022.