Gilberto Loya enfrenta acusaciones de politizar seguridad pública
Gilberto Loya, secretario de Seguridad Pública Estatal en Chihuahua, ha sido señalado directamente por el alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, de politizar la seguridad pública en la región. Esta controversia surge a raíz de una visita realizada por Gilberto Loya a la presidencia municipal, donde entregó un oficio invitando al edil a recorrer la Torre Centinela, pero acompañado de dirigentes del Partido Acción Nacional (PAN) que también ocupan cargos en su dependencia. Esta acción ha generado un fuerte rechazo, destacando cómo Gilberto Loya podría estar mezclando intereses partidistas con responsabilidades de seguridad pública.
El alcalde no dudó en calificar esta situación como una "perversión de la seguridad", enfatizando que la presencia de líderes panistas en funciones oficiales retrata de manera negativa a Gilberto Loya. En un tono alarmista, Pérez Cuéllar advirtió que esta politización pone en riesgo la imparcialidad que debe regir la seguridad pública en el estado, especialmente en una ciudad fronteriza como Juárez, donde los desafíos en materia de delincuencia requieren acciones neutrales y no teñidas de colores partidistas.
Visita polémica de Gilberto Loya a la presidencia municipal
La visita de Gilberto Loya no fue un acto aislado de coordinación institucional, sino que incluyó a dos dirigentes municipales del PAN en Juárez y Chihuahua, quienes además laboran en la Secretaría de Seguridad Pública del Estado. Según el alcalde, esta combinación de roles es inaceptable y podría configurar un delito. Gilberto Loya politiza seguridad pública al utilizar recursos y personal estatal para fines que parecen más alineados con agendas políticas que con el bienestar ciudadano.
Esta acusación resalta las tensiones existentes entre el gobierno municipal de Juárez y el estatal, donde Gilberto Loya, como titular de la seguridad, debería priorizar estrategias contra la violencia en lugar de involucrarse en disputas que distraen de los problemas reales. La Torre Centinela, proyecto emblemático de seguridad pública, queda en el centro de la polémica, cuestionada no solo por su avance, sino por el uso político que se le da.
Posible denuncia contra Gilberto Loya por peculado
Cruz Pérez Cuéllar anunció que evaluará interponer una denuncia por peculado en contra de Gilberto Loya, argumentando que no son compatibles las funciones de dirigentes partidistas con cargos en la seguridad pública estatal. Esta medida subraya la gravedad de cómo Gilberto Loya politiza seguridad pública, al permitir que empleados de su secretaría mantengan roles activos en el PAN mientras realizan tareas oficiales.
En un contexto donde la seguridad pública en Chihuahua enfrenta críticas constantes por ineficiencias, esta revelación agrava la percepción de corrupción y favoritismo. Gilberto Loya, al mezclar estos ámbitos, contribuye a erosionar la confianza ciudadana en las instituciones encargadas de proteger a la población de la delincuencia organizada y los delitos cotidianos.
Rechazo sarcástico a la Torre Centinela
Frente a la invitación de Gilberto Loya para inspeccionar los avances de la Torre Centinela, el alcalde respondió con ironía: prefiere visitar las ruinas de Paquimé antes que lo que califica implícitamente como "ruinas" modernas. Esta declaración pone en duda la efectividad del proyecto y refuerza la idea de que Gilberto Loya politiza seguridad pública en detrimento de resultados tangibles.
La Torre Centinela, destinada a mejorar la vigilancia en Juárez, se ve opacada por estas disputas, donde la politización distrae de la urgencia de combatir la inseguridad que afecta diariamente a los juarenses.
Implicaciones de politizar seguridad pública en Chihuahua
El caso de Gilberto Loya ilustra un problema mayor en la seguridad pública estatal: cuando los funcionarios priorizan lealtades partidistas sobre el deber público, se compromete la lucha contra la violencia. En Ciudad Juárez, una de las ciudades más afectadas por el crimen, esta politización por parte de Gilberto Loya genera alarma, ya que desvía recursos y atención de estrategias reales de prevención y respuesta.
Expertos en seguridad han señalado en diversas ocasiones que la neutralidad es esencial para el éxito de cualquier iniciativa, y el involucramiento de dirigentes del PAN en visitas oficiales ejemplifica cómo Gilberto Loya contribuye a esta problemática. La posible denuncia por peculado no solo afectaría a Loya personalmente, sino que expondría fallas sistémicas en la Secretaría de Seguridad Pública del Estado.
Informes periodísticos locales, como los publicados en El Diario de Chihuahua, han documentado estas tensiones entre autoridades municipales y estatales, destacando cómo las acusaciones contra funcionarios como Gilberto Loya reflejan divisiones más profundas en el manejo de la seguridad.
Analistas consultados por medios regionales coinciden en que casos como este politizan indebidamente temas críticos, alejando el foco de soluciones integrales para Chihuahua.
Versiones de testigos y reportes en prensa escrita chihuahuense subrayan la necesidad de separar la política de la seguridad pública, evitando que figuras como Gilberto Loya sigan en el ojo del huracán por estas prácticas.


