Escoltas para Ricardo Benavides: aprobación unánime
Escoltas para Ricardo Benavides se convirtieron en realidad este viernes cuando el Ayuntamiento de Irapuato avaló por unanimidad la protección policial para el exsecretario de Seguridad Ciudadana. La medida, que durará exactamente un año, responde a una solicitud formal presentada por el propio Ricardo Benavides Hernández bajo el oficio PM/470/2025. En un ambiente cargado de tensiones pasadas, los 15 regidores votaron a favor, priorizando la obligación institucional de preservar la vida más allá de desacuerdos políticos.
Escoltas para Ricardo Benavides no son un capricho, sino una respuesta a posibles riesgos derivados de su gestión anterior. Durante la sesión, el regidor morenista Ignacio Morales dejó claro que, aunque el desempeño del exfuncionario generó críticas severas, el municipio no puede eludir su responsabilidad. “Tenemos la obligación de garantizar la seguridad de cualquier persona”, enfatizó, recordando que la decisión se tomó por principios legales y no por afinidad.
Artículo 41: el límite legal que nadie ignoró
Escoltas para Ricardo Benavides quedan sujetas al artículo 41 de la Ley del Sistema Estatal de Seguridad Pública de Guanajuato. Este apartado establece que la protección se cancelará de inmediato si el beneficiario cambia de residencia fuera del estado o se incorpora a otro cargo con seguridad similar. Los regidores exigieron que la Secretaría de Seguridad Ciudadana vigile estrictamente estas condiciones para evitar abusos.
La aprobación de escoltas para Ricardo Benavides revela las contradicciones del sistema de seguridad en Guanajuato. Mientras municipios destinan elementos policiales a exfuncionarios cuestionados, las calles de Irapuato siguen exigiendo más patrullas. El voto unánime, lejos de ser un gesto de reconciliación, expone la fragilidad institucional: proteger a quien ayer dirigió la corporación y hoy necesita resguardo.
Escoltas para Ricardo Benavides: críticas contenidas
Escoltas para Ricardo Benavides generaron murmullos en el pleno. Aunque nadie votó en contra, varios ediles recordaron los señalamientos por presunta ineficiencia durante su mandato. La presidenta municipal, Lorena Alfaro, guardó silencio público, pero fuentes cercanas indican que la decisión fue “dura de tragar” para el PAN local. Morena, por su parte, justificó el sí argumentando que rechazar la protección habría sido ilegal.
Escoltas para Ricardo Benavides costarán al erario municipal recursos que podrían destinarse a equipamiento o capacitación. Cada elemento asignado representa turnos extras, gasolina y riesgo para los propios policías. Vecinos de colonias como San Juan de Retana y Las Reynas cuestionan por qué un exfuncionario recibe prioridad mientras sus calles permanecen a oscuras y sin vigilancia.
Irapuato y la sombra de la inseguridad persistente
Escoltas para Ricardo Benavides contrastan con la realidad diaria de miles de irapuatenses. En lo que va de 2025, la ciudad registra más de 120 homicidios dolosos, según reportes estatales. La aprobación de esta medida llega apenas semanas después de que el propio Benavides declarara que dejaba “una policía consolidada”. Los números desmienten el discurso: extorsiones y robos a transporte siguen al alza.
La protección a exfuncionarios no es nueva en Guanajuato. Precedentes como los casos de Celaya y León demuestran que las amenazas persisten años después de dejar el cargo. Sin embargo, la unanimidad en el caso de escoltas para Ricardo Benavides marca un precedente: ni el cambio de administración ni las críticas públicas frenan la obligación legal de blindar a quienes conocieron de cerca el crimen organizado.
Escoltas para Ricardo Benavides hasta noviembre 2026
Escoltas para Ricardo Benavides tendrán vigencia hasta el 7 de noviembre de 2026. El acuerdo establece revisiones trimestrales para evaluar la continuidad de la amenaza. Si las condiciones cambian, la Secretaría de Seguridad Ciudadana podrá revocar la protección sin necesidad de nueva votación. Este mecanismo busca equilibrar la seguridad personal con el uso responsable de recursos públicos.
El debate sobre escoltas para Ricardo Benavides trasciende el salón de cabildo. Organizaciones civiles como México Evalúa han advertido que la protección a exfuncionarios consume hasta 15% del presupuesto policial en algunos municipios. En Irapuato, donde la plantilla activa apenas supera los 800 elementos, cada escolta asignada resta capacidad de respuesta a emergencias ciudadanas.
Periódicos locales como AM León y Correo Guanajuato coinciden en que la decisión, aunque legal, genera malestar social. Reportajes previos habían documentado el incremento de violencia durante la gestión de Benavides, lo que hace más polémica la asignación de guardaespaldas. La Secretaría de Seguridad Ciudadana prometió transparencia en el uso de las unidades, pero hasta ahora no ha publicado el protocolo completo.
En resumen, las escoltas para Ricardo Benavides simbolizan el dilema eterno entre deber institucional y percepción ciudadana. Mientras el exsecretario circula blindado, Irapuato sigue buscando la fórmula para recuperar la tranquilidad. La ley obliga, la calle reclama y el Ayuntamiento, una vez más, navega entre ambas presiones.


