Ataques a balazos en Guachochi: 4 muertos

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Ataques a balazos en Guachochi enlutan Chihuahua

Ataques a balazos en Guachochi irrumpieron la madrugada del 26 de octubre de 2025 y dejaron un saldo devastador: cuatro personas asesinadas, entre ellas un profesor y una niña de apenas diez años, además de siete heridos graves. Los hechos, ocurridos en dos colonias populares del municipio serrano, exponen una vez más la crudeza de la violencia armada que azota la región tarahumara y mantienen en vilo a miles de familias chihuahuenses.

Primer ataque: colonia Turuseachi bajo fuego

Minutos antes de las 02:00 horas, ráfagas de arma de fuego despertaron a los vecinos de la colonia Turuseachi. Hombres armados dispararon indiscriminadamente contra un grupo de personas reunidas en la vía pública. El estruendo y los gritos alertaron a la comunidad entera. Paramédicos de la Cruz Roja y personal del IMSS trasladaron de urgencia a los siete heridos, varios de ellos con impactos en tórax y abdomen. Entre las víctimas fatales de este primer episodio figura la menor de diez años, cuya identidad aún resguarda la autoridad.

Testigos relataron que los agresores huyeron en vehículos de modelo reciente sin placas visibles, perdiéndose entre los caminos de terracería que conectan Guachochi con comunidades indígenas cercanas. La escena quedó sembrada de casquillos calibre 9 mm y .223, evidencia que ahora analiza peritos de la Fiscalía General del Estado.

Segundo ataque a balazos en Guachochi: emboscada mortal

Colonia Rancho Seco: vehículo rojo acribillado

Menos de una hora después, cerca de las 03:00 horas, la pesadilla se repitió en la colonia Rancho Seco. Un automóvil rojo que transitaba por la calle principal recibió más de 40 disparos. Dos ocupantes murieron al instante: el profesor de primaria indígena que regresaba de una reunión comunitaria y otro adulto aún sin identificar. Una camioneta Chevrolet Tahoe que circulaba detrás también fue alcanzada por las balas, aunque sus tripulantes lograron refugiarse.

Los ataques a balazos en Guachochi revelan un patrón de ejecución exprés que las autoridades relacionan con disputas entre células del crimen organizado que pelean el control de rutas de trasiego en la Sierra Tarahumara. La presencia de armas de alto poder y la precisión de los tiradores alimentan el temor de que se trate de sicarios profesionales.

Respuesta oficial y reclamos vecinales

Elementos de la Guardia Nacional, Policía Estatal y Municipal acordonaron ambas zonas durante toda la mañana. La Fiscalía de Distrito Zona Sur confirmó el saldo preliminar de cuatro muertos y siete heridos, pero evitó mencionar líneas de investigación. Vecinos exigieron mayor patrullaje y la instalación de cámaras de vigilancia, recordando que en lo que va del año suman ya 28 homicidios dolosos en el municipio.

Organizaciones indígenas como la Alianza Sierra Madre exigieron justicia inmediata para las víctimas rarámuri y el esclarecimiento de los móviles. “No podemos seguir viviendo entre balas”, declaró un líder comunitario que prefirió el anonimato por seguridad.

Contexto de violencia en la sierra chihuahuense

Guachochi, cabecera de uno de los municipios más extensos de México, concentra comunidades indígenas y extensos bosques que históricamente han sido corredor de actividades ilícitas. Los ataques a balazos en Guachochi no son aislados: en 2024 se registraron 312 ejecuciones en la entidad, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. La madrugada del 26 de octubre se convirtió en la página más negra del año para este rincón serrano.

Familiares de la niña fallecida organizaron una velación multitudinaria en el atrio de la iglesia de San Ignacio de Loyola, donde exigieron a la gobernadora Maru Campos respuestas concretas. Mientras, los heridos permanecen bajo pronóstico reservado en el Hospital Regional de Guachochi.

Información preliminar difundida por La Opción de Chihuahua y Reportero Dos coincide en que los ataques a balazos en Guachochi ocurrieron sin mediar palabras: disparos directos y huida inmediata. Periódicos locales como El Heraldo de Chihuahua ampliaron el reporte con fotografías de los vehículos baleados. La Fiscalía, en boletín vespertino, prometió resultados en las próximas 48 horas.

Analistas consultados por medios regionales vinculan el suceso con el reacomodo de grupos delictivos tras la captura de cabecillas en Batopilas. Sea cual sea el móvil, los ataques a balazos en Guachochi han encendido las alarmas nacionales sobre la fragilidad de la paz en la sierra tarahumara.