Banxico eleva expectativas de inflación general
Banxico ajustó al alza su pronóstico inflación para los próximos trimestres, revelando cambios moderados pero significativos en la trayectoria esperada. En su decisión monetaria de noviembre, el Banco de México mantuvo la proyección de inflación general en 3.6% para el cierre del tercer trimestre de 2024, pero redujo ligeramente la estimación para el cuarto trimestre de 2025 de 3.6% a 3.5%. Este ajuste refleja una visión más precisa ante las presiones persistentes en el índice de precios.
El pronóstico inflación subyacente, considerado el indicador más puro por excluir componentes volátiles, sufrió un incremento notable. Banxico ahora anticipa que cerrará 2024 en 4.1%, frente al 4% proyectado en septiembre. Para 2025, las expectativas se elevaron a 3.5% en el primer trimestre (desde 3.4%) y 3.2% en el segundo (desde 3.1%). A pesar de estos ajustes, Banxico sostiene que la inflación general convergerá al objetivo de 3% en el tercer trimestre de 2025.
Detalles trimestrales del pronóstico inflación
En el corto plazo, Banxico observa estabilidad relativa. La inflación general se mantiene en 3.6% para el tercer trimestre actual, mientras la subyacente enfrenta presiones que justifican el alza a 4.1% al final de 2024. Estos cambios en el pronóstico inflación responden a datos recientes: a la primera quincena de octubre, el indicador anual alcanzó 3.63%, y especialistas de Citi prevén un cierre en 3.80%.
Para 2025, el pronóstico inflación general muestra una senda descendente gradual. El primer trimestre registrará 3.5%, el segundo 3.2%, y desde el tercero se alcanzará el 3% puntual. Banxico proyecta que este nivel se consolide hasta el tercer trimestre de 2026, cuando la inflación general y subyacente se anclen definitivamente en el rango meta de 3% ±1 punto porcentual.
Factores detrás del ajuste en pronóstico inflación
Las presiones de costos explican parte del panorama. Aunque Banxico no identifica impuestos a refrescos, bebidas edulcoradas ni aranceles a importaciones como riesgos alcistas directos, analistas externos sí los consideran. Carlos Capistrán, economista jefe para México en Bank of America, estima inflación de 3.85% en 2024 y 3.59% en 2025, advirtiendo que el objetivo puntual podría retrasarse más allá de 2026.
Pamela Díaz Loubet, de BNP Paribas, coincide en un cierre de 3.90% este año y 3.60% promedio el próximo. Ambos expertos destacan impactos iniciales por impuestos y aranceles, pero sin efectos de segundo orden. El alza sostenida del salario mínimo también presiona precios finales, según Capistrán.
Política monetaria y debilidad económica
En un entorno de actividad económica débil, la política monetaria restrictiva pierde efectividad para contener la inflación. Banxico señala que el proceso desinflacionario dependerá ahora de correcciones en precios relativos y normalización de servicios. Para lograr la meta sin mayor restricción de tasas, resultan clave expectativas bien ancladas y una trayectoria creíble de descenso.
El pronóstico inflación incorpora estos elementos. La subyacente, más resistente, refleja rigideces en servicios y mercancías no volátiles. Banxico ajustó al alza solo en el corto plazo, preservando la convergencia de mediano plazo. Analistas consultados por El Economista coinciden en que la inflación general bajará, pero más lento de lo deseado.
Implicaciones del nuevo pronóstico inflación
Para hogares y empresas, el ajuste significa mayor cautela en presupuestos. Una inflación general en 3.5% durante la primera mitad de 2025 implica poder adquisitivo ligeramente erosionado, aunque dentro del rango meta. La subyacente en 4.1% al cierre de 2024 alerta sobre presiones internas que tardarán en disiparse.
Inversionistas ajustan carteras ante posibles postergaciones en recortes de tasas. Si la inflación no converge según el pronóstico inflación de Banxico, la tasa de referencia podría mantenerse elevada más tiempo. Esto afectaría créditos hipotecarios, empresariales y consumo.
Riesgos y escenario base
Banxico identifica riesgos equilibrados, pero con sesgo al alza en el corto plazo. Choques externos, tipo de cambio o climáticos podrían desviar la trayectoria. No obstante, el escenario central mantiene la inflación general en 3% desde el tercer trimestre de 2025. La credibilidad del banco central será determinante.
Especialistas de casas de bolsa revisan modelos tras el anuncio. El pronóstico inflación actualizado refuerza la narrativa de convergencia gradual. En reportes recientes de Bank of America y BNP Paribas se detalla que la debilidad económica facilitará correcciones de precios sin necesidad de mayor restricción monetaria.
Yolanda Morales, en su cobertura para El Economista, destacó los matices del comunicado de noviembre. Analistas consultados por la publicación coinciden en que el ajuste es moderado y no altera el panorama de fondo. La trayectoria publicada en el informe trimestral de Banxico sirve de referencia oficial para mercados.
En resumen, el pronóstico inflación de Banxico transmite prudencia: ajustes al alza en el corto plazo, pero compromiso intacto con la meta de 3%. La evolución de la subyacente será el termómetro clave en los próximos meses.

