Sheinbaum non grata: la declaración que tensiona la región
Sheinbaum non grata es la frase que resume el nuevo capítulo de fricciones diplomáticas entre México y Perú. El Congreso peruano aprobó este 6 de noviembre de 2025 una moción que declara a la presidenta Claudia Sheinbaum persona non grata en territorio peruano. La Cancillería mexicana respondió de inmediato con un comunicado que califica la decisión de “inaceptable” y reafirma la tradición de no intervención que ha distinguido a México por décadas.
Sheinbaum non grata no es un título honorífico, sino una medida simbólica que busca presionar al gobierno mexicano por el asilo concedido a la ex primera ministra Betssy Chávez. La votación en el pleno peruano registró 63 votos a favor y 34 en contra, suficiente mayoría para avalar la moción impulsada por legisladores de oposición.
El origen del conflicto: asilo a Betssy Chávez
Sheinbaum non grata surge directamente del refugio otorgado en la embajada mexicana en Lima a Betssy Chávez, quien formó parte del gabinete del destituido presidente Pedro Castillo. Perú considera este acto una “injerencia inaceptable” en sus asuntos internos. México, por su parte, sostiene que el asilo se ajusta estrictamente al derecho internacional y a la Convención sobre Asilo Diplomático de 1954.
El canciller peruano Hugo de Zela anunció la ruptura de relaciones diplomáticas el lunes anterior y dio 72 horas a la encargada de negocios mexicana, Karla Ornelas, para abandonar el país. Sheinbaum non grata se suma así a una cadena de desencuentros que ya había dejado sin embajadores a ambos países desde 2023, cuando Pablo Monroy fue expulsado de Lima.
Respuesta oficial: México defiende su soberanía
Sheinbaum non grata no quedará sin réplica. La Secretaría de Relaciones Exteriores emitió un comunicado donde subraya que “México no ha intervenido ni intervendrá en los asuntos internos de ningún Estado”. El texto recuerda la resolución de la Asamblea General de la ONU que califica el asilo político como un acto pacífico y humanitario, incompatible con la etiqueta de “injerencia”.
Sheinbaum non grata, según analistas consultados por medios capitalinos, busca más bien desviar la atención de la crisis política interna peruana. El gobierno de José Jerí enfrenta protestas y cuestionamientos por su manejo de la economía y la seguridad, y la medida contra la presidenta mexicana ofrece un chivo expiatorio conveniente.
Consecuencias prácticas de la declaración
Sheinbaum non grata no implica prohibición de ingreso inmediata, pues México y Perú mantienen vuelos directos y acuerdos de turismo. Sin embargo, la moción complica cualquier visita oficial futura y enfría la cooperación en temas como migración y combate al narcotráfico. Organismos regionales como la CELAC y la OEA observan con preocupación el precedente.
Sheinbaum non grata también pone en riesgo proyectos bilaterales de infraestructura y comercio. En 2024, el intercambio comercial superó los 3 mil millones de dólares, con énfasis en autopartes y productos agrícolas. Empresarios de ambos lados temen represalias arancelarias disfrazadas de “medidas sanitarias”.
Antecedentes que explican la escalada
Sheinbaum non grata no es un hecho aislado. Desde la destitución de Pedro Castillo en diciembre de 2022, Perú ha declarado persona non grata a tres funcionarios mexicanos. México, en reciprocidad, retiró a su embajador y redujo su representación a encargada de negocios. La llegada de Claudia Sheinbaum al poder en octubre de 2024 generó expectativas de deshielo, pero el asilo a Betssy Chávez las congeló.
Sheinbaum non grata revive además el debate sobre el alcance del asilo diplomático en América Latina. Países como Argentina y Brasil han respaldado la postura mexicana en foros multilaterales, mientras Chile y Colombia guardan silencio calculado.
En el ámbito doméstico, Sheinbaum non grata fortalece la narrativa oficialista de Morena: “México defiende su soberanía frente a gobiernos neoliberales”. La bancada morenista en el Senado prepara un punto de acuerdo de solidaridad que será votado la próxima semana.
Diversas versiones periodísticas coinciden en que la decisión peruana responde a presiones del fujimorismo y sectores ultraconservadores. Reportajes difundidos en televisión abierta detallan cómo la moción fue redactada en menos de 24 horas tras conocerse la confirmación del asilo.
Analistas internacionales citados en espacios radiofónicos advierten que Sheinbaum non grata podría derivar en una escalada mayor si Perú insiste en llevar el caso ante la Corte Internacional de Justicia. Por ahora, ambos países mantienen canales humanitarios abiertos para atender a sus respectivos ciudadanos.
El episodio Sheinbaum non grata ilustra la fragilidad de las relaciones interamericanas en un contexto de polarización ideológica. Observadores de organismos multilaterales consultados por agencias noticiosas recomiendan diálogo discreto para evitar un daño mayor a la integración regional.


