Ataques indiscriminados sacuden el suroeste de Colombia
Ataques indiscriminados han convertido el suroeste de Colombia en un polvorín durante 2025. Según la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, 42 ataques indiscriminados registrados en apenas diez meses han cobrado la vida de 27 personas y dejaron al menos 200 heridos en los departamentos de Cauca y Valle del Cauca. Los números, fríos y contundentes, reflejan una escalada que no cede y que mantiene en vilo a miles de familias.
El carro bomba que estremeció Suárez
El más reciente de estos ataques indiscriminados ocurrió la madrugada del lunes en Suárez, Cauca. Un carro bomba detonó frente a la estación de policía local, matando a dos personas e hiriendo a otras tres. El Estado Mayor Central (EMC), principal disidencia de las FARC, fue señalado como responsable. El estruendo no solo destruyó ventanas y fachadas, sino que sembró pánico entre vecinos que ya viven con el corazón en la mano.
42 ataques indiscriminados, 27 muertos: el balance oficial
De los 27 fallecidos por ataques indiscriminados, 19 eran civiles –entre ellos una lideresa y un líder social– y 8 uniformados. Los heridos superan los 200, muchos de ellos con secuelas permanentes. Los ataques indiscriminados se distribuyeron en 12 municipios de Cauca y 4 de Valle del Cauca, zonas donde el control territorial lo disputan disidencias de las FARC, ELN y clanes narcotraficantes.
Zonas rojas: Cauca y Valle del Cauca en jaque
Cauca y Valle del Cauca concentran el 70 % de los ataques indiscriminados reportados este año. Cultivos de coca, laboratorios clandestinos y corredores de droga explican la ferocidad. Cada ataque indiscriminado busca doblegar a la Fuerza Pública y advertir a la población: “aquí mandamos nosotros”.
ONU alza la voz contra ataques indiscriminados
La ONU condenó sin rodeos los ataques indiscriminados y recordó que están expresamente prohibidos por el Derecho Internacional Humanitario. “Urge investigar, juzgar y sancionar a los responsables”, exigió la Oficina en su cuenta de X. Además, instó al Estado colombiano a reforzar medidas de prevención y protección en territorios donde los grupos armados no estatales hacen ley.
¿Qué piden exactamente ante tantos ataques indiscriminados?
El organismo internacional reclama tres frentes urgentes: implementación total de la política de desmantelamiento de estructuras criminales, presencia efectiva de instituciones civiles y garantías reales para líderes sociales. Sin esas medidas, los ataques indiscriminados seguirán siendo la crónica de una muerte anunciada.
Disidencias de las FARC y ELN: los rostros detrás del terror
El EMC, con miles de hombres en armas, lidera la ofensiva de ataques indiscriminados en el suroeste. Junto al ELN y bandas locales, controlan rutas del Pacífico y siembran minas antipersona que convierten caminos rurales en trampas mortales. Cada carro bomba o cilindro explosivo es una firma de guerra contra el Estado y contra la propia población civil.
Habitantes de Suárez, Jamundí, Caldono y Corinto relataron a periodistas de EFE cómo los ataques indiscriminados han paralizado la economía local. Escuelas cerradas, mercados vacíos y caravanas humanitarias son ahora el paisaje cotidiano.
Organizaciones como Human Rights Watch y la Defensoría del Pueblo coinciden en que los ataques indiscriminados han aumentado 35 % respecto a 2024. Sus informes, citados por agencias internacionales, advierten que sin diálogo efectivo o presión militar sostenida, el suroeste seguirá sangrando.


