Huachicol fiscal: orden contra Farías Laguna

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Huachicol fiscal estremece a la Marina

Huachicol fiscal sacude los cimientos de la Armada de México. La Fiscalía General de la República (FGR) acaba de solicitar orden de captura contra el contralmirante Fernando Farías Laguna, sobrino del exsecretario de Marina Rafael Ojeda Durán. El militar en activo ignoró tres citatorios consecutivos y ahora es considerado prófugo de la justicia por delincuencia organizada y tráfico de hidrocarburos.

Huachicol fiscal no es solo robo de combustible; es un sofisticado esquema de defraudación que involucra puertos, aduanas y altos mandos. Farías Laguna encabeza, junto a su hermano Manuel Roberto –ya preso–, una red que introdujo ilegalmente 31 buques tanque cargados de diésel robado en Tampico y Altamira. El golpe mediático llegó el 31 de marzo cuando elementos de la Marina aseguraron el buque Callence Procyon con 20 millones de litros de combustible ilícito, 192 contenedores, 23 tractocamiones y hasta armas de fuego.

La audiencia que nunca llegó

El miércoles 5 de noviembre de 2025, a las 11:00 horas, el juzgado esperaba a Fernando Farías Laguna. Nadie apareció. Ni él ni sus abogados. Por tercera ocasión consecutiva, el contralmirante hizo caso omiso a la justicia. La jueza Nancy Selene Hidalgo Pérez recibió en audiencia privada la solicitud del Ministerio Público y, tras negar el amparo 813/2025, giró la orden de aprehensión. El mensaje es claro: nadie está por encima de la ley, ni siquiera un alto oficial con estrellas en el hombro.

Los defensores de Farías Laguna intentaron justificar la inasistencia alegando “falta de acceso a la carpeta”. La FGR respondió con hechos: los citatorios del 30 de septiembre, 20 de octubre y 5 de noviembre fueron debidamente notificados. Huachicol fiscal no admite más dilaciones.

Red de huachicol fiscal en puertos tamaulipecos

31 buques, un solo modus operandi

La investigación revela que la organización utilizó tráfico de influencias para ingresar combustible robado sin pagar impuestos ni aranceles. Cada buque representaba millones de pesos evadidos al erario. Los puertos de Tampico y Altamira se convirtieron en puerta de entrada de diésel centroamericano que terminaba en gasolineras clandestinas del noreste.

Agentes aduanales corruptos, empresarios fachada y marinos de alto rango firmaban documentos falsos. El huachicol fiscal dejó una estela de enriquecimiento inexplicable: propiedades de lujo, yates y cuentas offshore que hoy investiga la Unidad de Inteligencia Financiera.

El caso Callence Procyon: la punta del iceberg

El aseguramiento del Callence Procyon no fue casual. Inteligencia naval detectó movimientos sospechosos y coordinó el operativo. Dentro del buque hallaron no solo diésel, sino municiones de uso exclusivo del Ejército. El mensaje criminal era evidente: quien controle el huachicol fiscal controla también rutas de armas.

El contralmirante Farías Laguna aparece en interceptaciones telefónicas dando órdenes directas a capitanes de buque y administradores portuarios. Su voz, grabada, es prueba irrefutable de su liderazgo en la red.

Consecuencias del huachicol fiscal para México

El daño al erario supera los 8 mil millones de pesos solo en el caso de los 31 buques. Pero el huachicol fiscal erosiona algo más valioso: la confianza ciudadana en las instituciones. Cuando un contralmirante se convierte en capo, la línea entre uniforme y delincuencia se borra.

La Marina ya inició procesos administrativos contra otros oficiales señalados. La Secretaría de Marina guarda silencio oficial, pero fuentes internas aseguran que vienen más órdenes de captura. El huachicol fiscal no distingue jerarquías.

Información recabada por Latinus revela que la FGR prepara nuevas carpetas contra por lo menos siete capitanes de navío y tres administradores portuarios. Documentos obtenidos en allanamientos incluyen bitácoras falsas y transferencias bancarias a paraísos fiscales. Todo apunta a que el caso Farías Laguna es solo el primer dominó.

Analistas consultados por medios nacionales coinciden: el combate al huachicol fiscal apenas comienza. Mientras el contralmirante permanece prófugo, la justicia acelera el paso. La orden de captura ya circula en todos los puertos y aeropuertos del país.

El expediente completo, revisado por periodistas de investigación, demuestra que la red operó impune durante cuatro años. Solo la presión mediática y la nueva estrategia de la FGR lograron romper el muro de silencio. El huachicol fiscal tiene nombre, apellido y ahora orden de aprehensión.