Alcaldes metropolitanos presionan por más recursos
Alcaldes de Nuevo León no ceden en su demanda de incremento de participaciones federales. En la primera mesa de trabajo para el Presupuesto 2026, los presidentes municipales de Monterrey, San Nicolás, Apodaca y Santiago volvieron a la carga: quieren que el reparto suba del 20 al 30 por ciento. El argumento es simple y repetido: la Ley de Coordinación Hacendaria permite a los estados repartir más, pero Nuevo León se queda en el mínimo legal desde hace una década.
Daniel Carrillo, alcalde de San Nicolás, recordó que otros estados ya entregan hasta 35 por ciento. “Aquí seguimos en el 20 por ciento y los municipios cubrimos huecos del gobierno estatal”, señaló. Adrián de la Garza, de Monterrey, reforzó: los ayuntamientos pagan transporte público y reparan escuelas que le tocan al estado. El incremento de participaciones no es capricho, es justicia presupuestal.
¿Cuánto dinero está en juego?
Si el Congreso aprueba el salto al 30 por ciento, los 51 municipios recibirían cerca de 8 mil millones adicionales. Para la zona metropolitana eso significa 200 millones extras por alcaldía. Apodaca, por ejemplo, destinaría parte a bacheo y seguridad. Santiago reclama 10 millones pendientes del Fondo Pueblos Mágicos y recursos para carreteras destrozadas por la tormenta Alberto.
El incremento de participaciones también incluye dos fondos nuevos: uno metropolitano estatal y otro de protección civil para desastres. David de la Peña, presidente de Santiago, insistió: “Dos años sin el dinero de Pueblo Mágico nos dejan sin margen”. Los alcaldes metropolitanos coinciden: sin más presupuesto municipal, la calidad de vida se estanca.
El mínimo legal que frena el desarrollo
Nuevo León recibe 74 mil 562 millones en participaciones federales para 2025. De ese monto, solo 20 por ciento llega a los municipios. El resto se queda en el gobierno estatal. Alcaldes aseguran que esa distribución asfixia proyectos locales. “Cubrimos drenajes, escuelas y rutas de camión con presupuesto propio”, resumió César Garza, de Apodaca. El incremento de participaciones liberaría presión y aceleraría obra pública.
En la mesa con diputados, los ediles entregaron un documento técnico. Muestra que estados como Jalisco y Guanajuato reparten 28 y 32 por ciento. Nuevo León ocupa el último lugar en reparto municipal. El incremento de participaciones pondría al estado en la media nacional y detonaría crecimiento en la zona metropolitana.
Fondos pendientes y deudas históricas
Además del porcentaje, los alcaldes reclaman 4 mil 800 millones de adeudos estatales. Parte corresponde a ejercicios 2023 y 2024. Escobedo calcula 400 millones atrasados. “Sin ese dinero no cerramos el año”, advirtió Andrés Mijes. El incremento de participaciones debe ir acompañado de liquidación inmediata para evitar juicios.
El Congreso local ya aprobó en comisiones pasar al 25 por ciento con un piso de 15 millones para municipios pequeños. Los alcaldes celebran el avance, pero insisten: 30 por ciento o nada. El incremento de participaciones es la única vía para que los ayuntamientos dejen de mendigar recursos cada diciembre.
Presupuesto 2026: la oportunidad de cambiar
La discusión del Paquete Fiscal 2026 arranca en enero. Diputados de oposición prometen empujar la reforma hacendaria. “No puede seguir el estado con el 80 por ciento”, dijo Myrna Grimaldo, del PAN. El incremento de participaciones tiene mayoría en comisiones y apoyo ciudadano: encuestas muestran que 7 de cada 10 regiomontanos quieren más dinero en sus alcaldías.
Samuel García ha dicho que “se dará lo que toca por ley”. Los alcaldes responden: la ley permite más. El incremento de participaciones no requiere deuda ni nuevos impuestos; solo voluntad política. Telediario y Milenio han documentado la insistencia municipal durante todo 2025. Info7 calcula que el impacto positivo en empleo local superaría los 50 mil puestos si se aprueba el 30 por ciento.
En resumen, el incremento de participaciones es la gran batalla presupuestal de Nuevo León. Los alcaldes metropolitanos no bajan la guardia y los diputados tienen la pelota en su cancha. La zona metropolitana espera resultados antes de que termine el año.


