Carlos Manzo estorbaba al gobierno y su asesinato alarma a Michoacán
Carlos Manzo estorbaba al gobierno, una frase que resuena con fuerza tras el brutal asesinato del alcalde de Uruapan. Guadalupe Mora, jefe de la tenencia de La Ruana, no duda en afirmar que el liderazgo de Carlos Manzo estorbaba al gobierno estatal y federal, pues su popularidad lo convertía en el candidato natural para la gubernatura de Michoacán en 2027. Este homicidio, perpetrado en plena plaza principal durante el Festival de Velas, no solo expone la fragilidad de la seguridad en la región, sino que enciende alertas sobre una posible complicidad oficial que permitió que Carlos Manzo estorbaba al gobierno de manera tan evidente.
El crimen ocurrió el sábado 1 de noviembre de 2025, cuando sicarios dispararon contra el edil independiente conocido como “El del Sombrero”. Según testigos y reportes, el ataque fue directo y planeado, a pesar de la presencia cercana de elementos de la Guardia Nacional. Carlos Manzo estorbaba al gobierno porque representaba una voz disidente que denunciaba abiertamente la extorsión, el cobro de piso y la impunidad del crimen organizado en Tierra Caliente. Su movimiento independiente había ganado el 66% de los votos en 2024, desmarcándose de Morena y criticando duramente la estrategia de “abrazos, no balazos”.
Guadalupe Mora: “Le estorbaba al gobierno estatal y federal”
En entrevista exclusiva, Guadalupe Mora Sánchez, hermano del fundador de las autodefensas Hipólito Mora, declaró que Carlos Manzo estorbaba al gobierno porque “toda la gente lo estaba pidiendo” como próximo gobernador. “Él iba a ser el siguiente gobernador aquí en Michoacán, estoy seguro”, enfatizó Mora, destacando que el alcalde era el único que se había enfrentado frontalmente al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Los Viagras y otros grupos. Esta confrontación directa hacía que Carlos Manzo estorbaba al gobierno, que parecía tolerar la presencia criminal en Uruapan y Apatzingán.
Mora alertó que el asesinato de Manzo se suma a una cadena de líderes silenciados: su hermano Hipólito, Bernardo Bravo (líder limonero asesinado el 21 de octubre) y ahora su sobrino Alejandro Torres Mora, ultimado junto a su esposa a solo 500 metros de un filtro militar. “Parece como si estuvieran muy de acuerdo con ellos”, denunció, refiriéndose a la inacción de las fuerzas federales. La población, desesperada, murmura sobre retomar las armas como en 2013, cuando las autodefensas surgieron ante la misma omisión estatal.
Inseguridad en Michoacán: ¿Por qué Carlos Manzo estorbaba al gobierno?
La razón principal por la que Carlos Manzo estorbaba al gobierno radica en su combate sin cuartel contra la delincuencia. Como diputado federal por Morena (2021-2024), ya alzaba la voz; como alcalde independiente, exigió a Claudia Sheinbaum y Omar García Harfuch refuerzos federales, armamento pesado para la policía municipal y el abatimiento de delincuentes. “No quiero ser otro alcalde ejecutado”, advirtió en octubre, tras pedir que no retiraran a la Guardia Nacional. Sus reclamos públicos generaron fricción con el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, abucheado en el funeral de Manzo.
Reacciones y protestas: Miles claman justicia
Más de 10 mil personas marcharon en Uruapan gritando “¡Carlos no murió, el Estado lo mató!” y “¡Fuera Claudia!”. Manifestantes irrumpieron en el Palacio de Gobierno de Morelia, vandalizando oficinas en reclamo por la inseguridad en Michoacán. La viuda de Manzo, Grecia Quiroz, declaró que su esposo “hubiera sido el mejor presidente de México” y llamó a defender la patria “con uñas y dientes”. Estas movilizaciones subrayan cómo Carlos Manzo estorbaba al gobierno, que ahora enfrenta una crisis de legitimidad en la entidad.
El Gabinete de Seguridad federal reportó dos detenidos y un agresor abatido, pero la Fiscalía de Michoacán confirma que el ataque fue planeado. Organizaciones como Insight Crime señalan que CJNG, Cárteles Unidos y La Familia Michoacana dominan la zona aguacatera, donde la extorsión es cotidiana. Manzo había respaldado la captura de “El Rhino”, jefe de plaza del CJNG, lo que intensificó las amenazas.
Autodefensas: ¿Regreso inevitable en Tierra Caliente?
Guadalupe Mora advirtió que productores y comerciantes de Apatzingán y Uruapan planean armarse nuevamente. “El gobierno no está haciendo su trabajo”, sentenció, recordando la insurrección de 2013 liderada por su hermano. Esta posibilidad alarma, pues reviviría enfrentamientos que dejaron cientos de muertos. Carlos Manzo estorbaba al gobierno precisamente por prevenir este escenario con demandas de intervención federal, que nunca llegaron con la fuerza requerida.
En el contexto de inseguridad en Michoacán, el asesinato de Manzo es el tercero de un alcalde en 2025 y el sexto a nivel nacional. Su sucesora interina enfrenta un municipio en luto, con patrullajes reforzados pero sin confianza ciudadana. La presidenta Sheinbaum condenó el crimen y prometió justicia, pero atribuyó críticas a “la derecha”, desestimando el clamor popular.
Entrevistas en medios como Latinus revelan que Manzo había retado a Sheinbaum: “Si detiene al crimen sin disparos, renuncio”. Su muerte confirma el fracaso de esa estrategia en regiones dominadas por narcos.
Reportajes de CNN y EL PAÍS detallan cómo Manzo pedía “mano dura” y denunciaba que “el país se le fue de las manos” al gobierno federal. Estas voces coinciden en que la omisión oficial facilitó el sicariato.
Fuentes periodísticas independientes, incluyendo SDP Noticias y UnoTV, recogen testimonios de Mora sobre el temor a más atentados. “No tarda en pasarme lo mismo”, confesó, alertando sobre el silencing de líderes en Tierra Caliente.


