Monreal defiende a Sheinbaum de odio

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Monreal llama a la prudencia ante la violencia

Monreal Ávila, coordinador de los diputados de Morena, lanzó un enérgico mensaje este lunes: nadie debe subirse “al carro del odio ni al tren de la furia”. El senador respondió así a las críticas vertidas por la presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, quien exigió que los delincuentes no sigan decidiendo quién vive y quién muere en México. En el centro del debate está el brutal asesinato del presidente municipal de Uruapan, Carlos Manzo, un crimen que ha encendido alarmas sobre la imparable ola de violencia que azota al país.

Monreal fue contundente al advertir que lucrar políticamente con tragedias como esta solo alimenta el caos. “El Congreso tiene la obligación de actuar con prudencia y sensatez”, enfatizó. Su declaración busca enfriar los ánimos en un momento donde las redes sociales arden con insultos dirigidos a la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien Monreal defendió con vehemencia. Según el líder morenista, la mandataria ha trabajado sin tregua, con inteligencia y sensibilidad social para combatir al crimen organizado.

Campaña digital brutal contra la presidenta

Monreal denunció una “campaña digital brutal” que inundó plataformas con ofensas nunca vistas desde el inicio del sexenio. “No la merece”, sentenció. El legislador respaldó la indignación expresada por Sheinbaum, quien calificó de “buitres” a quienes aprovechan el dolor para atacar al gobierno federal. Aunque reconoció que respeta todas las opiniones, Monreal insistió en que la responsabilidad de la violencia recae en niveles municipal, estatal y nacional, no exclusivamente en Palacio Nacional.

Monreal rechaza el odio político

En conferencia posterior a la de López Rabadán, Monreal Ávila reiteró que México atraviesa momentos difíciles que exigen responsabilidad colectiva. “No hay que subirnos al carro del odio”, repitió, haciendo eco de su frase emblemática. El coordinador morenista llamó a la oposición a medir sus palabras y evitar caer en provocaciones que solo benefician a los grupos delictivos. Para Monreal, la crítica constructiva es válida, pero el insulto desmedido cruza la línea roja de la civilidad política.

El asesinato de Carlos Manzo en Uruapan ha puesto nuevamente en el reflector la estrategia de seguridad del gobierno de Sheinbaum. Monreal defendió el uso de inteligencia y el combate frontal al crimen, aunque admitió que los resultados tardan en llegar. “La presidenta ha actuado con serenidad impresionante”, afirmó, contrastando la templanza oficial con la furia opositora que, según él, solo genera división.

Kenia López Rabadán exige resultados inmediatos

Por su parte, la senadora panista Kenia López Rabadán advirtió que “los delincuentes no pueden ser los dueños de México”. Su conferencia desató la réplica de Monreal, quien consideró que declaraciones alarmistas alimentan el “tren de la furia”. López Rabadán representa la voz de una oposición que acusa al gobierno federal de pasividad ante la escalada de homicidios dolosos y extorsiones en entidades gobernadas por Morena.

Monreal respalda la indignación de Sheinbaum

Monreal no dudó en validar el enojo presidencial. “Vi en su semblante que está indignada y preocupada”, relató. La frase de los “buitres” pronunciada por Sheinbaum fue interpretada por el zacatecano como una reacción humana ante el oportunismo político. Lejos de repudiarla, Monreal la justificó como respuesta a una avalancha de memes y mensajes ofensivos que buscaron desestabilizar al Ejecutivo.

El líder parlamentario de Morena recordó que la presidenta ha mantenido un ritmo intenso de trabajo desde el 1 de octubre. Reuniones de seguridad diarias, despliegue de la Guardia Nacional y coordinación con gobernadores son pruebas, según Monreal, de que el combate al crimen no ha cesado. Sin embargo, reconoció que la percepción ciudadana sigue siendo de inseguridad absoluta, un lastre que el oficialismo intenta revertir con discursos de unidad.

En los pasillos de San Lázaro, reporteros insistieron en el tema de los “buitres”. Monreal cerró filas: “Respeto la expresión de la presidenta”. Su postura contrasta con analistas que, en programas de LatinUS, cuestionan si el gobierno federal subestima la crisis de violencia. Columnistas como Carlos Loret de Mola han documentado decenas de alcaldes amenazados, un fenómeno que Monreal prefiere abordar con “sensatez” antes que con titulares sensacionalistas.

La réplica de Monreal también llegó a las redes, donde usuarios de X compartieron fragmentos de su conferencia. Mientras algunos lo aplaudieron por defender a Sheinbaum, otros lo acusaron de minimizar la gravedad. En foros digitales se menciona que el asesinato de Manzo es el tercero contra presidentes municipales en lo que va del sexenio, dato que circula en reportes de Causa en Común.

Al final del día, la postura de Monreal busca reposicionar el debate: de la confrontación al diálogo responsable. Queda por ver si su llamado a bajar el tono será escuchado por una oposición que ve en cada crimen una oportunidad para desgastar al gobierno de la Cuarta Transformación.