Renuncia en Módulo de Riego por protesta acueducto Solís ha sacudido a la comunidad agrícola de Acámbaro, Guanajuato, marcando un punto de inflexión en la lucha de los productores locales contra proyectos que amenazan sus recursos hídricos. Esta renuncia colectiva de la mesa directiva del Módulo de Riego del distrito 011 no es solo un acto de dimisión, sino un grito de auxilio de cientos de campesinos que ven en el acueducto Solís-León una amenaza inminente a su sustento diario. En un contexto donde la escasez de agua se ha convertido en el talón de Aquiles del sector agropecuario en México, esta protesta resalta la urgencia de una gestión transparente y participativa en las decisiones que afectan a las comunidades rurales.
La Protesta que Desencadenó la Renuncia en Módulo de Riego por Protesta Acueducto Solís
Todo comenzó en la mañana del 28 de octubre de 2025, cuando más de 300 productores y ciudadanos de Acámbaro se congregaron en la Plaza Cívica Miguel Hidalgo. Con pancartas en mano y voces unísonas clamando "¡No al acueducto!", la manifestación pacífica duró apenas 40 minutos en el corazón de la ciudad antes de que el grupo se dirigiera hacia las instalaciones del Módulo de Riego. El objetivo era claro: exigir respuestas a la mesa directiva por la supuesta firma de autorización del proyecto acueducto Solís sin consultar a los afectados. Durante el trayecto por las principales calles de Acámbaro, el eco de los gritos reverberaba en las avenidas, simbolizando no solo el rechazo al acueducto Solís, sino también la frustración acumulada por años de opacidad en la administración de recursos hídricos.
Detalles de la Manifestación y sus Demandas
La comitiva de productores, liderada por figuras como Amadeo Hernández Barajas, líder nacional de la Central Campesina Independiente, llegó al módulo exigiendo la presencia inmediata de los directivos. Hernández Barajas no escatimó en críticas, señalando que el consejo nunca convocó asambleas para informar sobre el impacto del acueducto Solís en los ejidos y pequeños productores. "La confianza se ha perdido por completo", afirmó, subrayando cómo esta falta de comunicación ha exacerbado las tensiones en una región donde el agua es sinónimo de supervivencia. Los manifestantes, armados con argumentos sólidos y una determinación palpable, interrumpieron cualquier intento de evasión, convirtiendo la protesta en un catalizador para el cambio.
En el corazón de esta renuncia en Módulo de Riego por protesta acueducto Solís se encuentra el temor legítimo de los agricultores a que el proyecto desvío aguas vitales hacia León, dejando a Acámbaro en una posición vulnerable. Este acueducto, promovido como una iniciativa de tecnificación del campo bajo un convenio entre el gobierno federal y el estado de Guanajuato, ha sido visto por muchos como un robo disfrazado de progreso. Los productores argumentan que, sin su consentimiento explícito, cualquier firma en nombre del módulo es inválida y representa una traición a los principios de la agricultura comunitaria.
Las Renuncias Secuenciales: Un Efecto Dominó en el Módulo de Riego
La presión de la multitud fue implacable. Alejandro Acevedo, presidente del módulo, fue el primero en enfrentar el escrutinio directo. Ante las acusaciones de haber firmado documentos autorizando el acueducto Solís, Acevedo defendió su posición con vehemencia: "Dicen que ya firmamos, muestren el papel. El proyecto es entre gobierno federal y el estado; a nosotros no nos enviaron un comunicado invitando a conocerlo". Sin embargo, sus palabras no aplacaron la ira colectiva. En cuestión de minutos, Miguel Ruiz, presidente del consejo de vigilancia, presentó su renuncia irrevocable, seguido de Hugo Coss, el tesorero. La secuencia culminó con Acevedo firmando su dimisión tras 20 minutos de deliberación, dejando al módulo en un limbo administrativo.
El Caso del Secretario: Resistencia y Presión Familiar
Miguel Mandujano, secretario del módulo con 24 años de servicio, representó el último bastión de resistencia. Por más de una hora, se negó a firmar, insistiendo en que no había participado en ninguna aprobación del acueducto Solís. "No hemos firmado nada que perjudique a los productores", declaró, defendiendo su legado de trabajo en favor de la comunidad agrícola. Sin embargo, el temor a posibles agresiones llevó a su familia a intervenir, y bajo esa presión emocional, Mandujano cedió. En su declaración final, prometió convocar a los medios en los próximos días para transparentar sus contribuciones, un gesto que añade una capa de complejidad a esta renuncia en Módulo de Riego por protesta acueducto Solís.
Con las cuatro posiciones clave vacantes –presidente, secretario, presidente del consejo de vigilancia y tesorero–, los suplentes asumieron el control temporal. Joel Moreno Brito, suplente de Ruiz, y Víctor Manuel Rosillo Martínez, suplente de Coss, ahora lideran las operaciones diarias. No obstante, los ejidatarios aún desconocen la fecha para una asamblea general que elija a nuevos representantes, lo que prolonga la incertidumbre en un momento crítico para la gestión del riego en Acámbaro. Esta transición forzada no solo resalta las debilidades internas del módulo, sino que también pone en evidencia la necesidad de reformas en la gobernanza de los distritos de riego a nivel nacional.
Contexto del Acueducto Solís: Más Allá de la Renuncia Inmediata
El acueducto Solís-León no es un proyecto aislado; forma parte de una serie de iniciativas hídricas en Guanajuato destinadas a optimizar el uso del agua en un estado marcado por sequías recurrentes y sobreexplotación de acuíferos. Oficialmente, se presenta como una herramienta para la tecnificación del campo, prometiendo eficiencia en el riego y mayor productividad agrícola. Sin embargo, para los productores de Acámbaro, representa un riesgo existencial: el desvío potencial de hasta 1.5 metros cúbicos por segundo del río Turbio podría secar pozos y canales locales, afectando miles de hectáreas de cultivo. Esta renuncia en Módulo de Riego por protesta acueducto Solís amplifica un debate nacional sobre el equilibrio entre desarrollo urbano y sostenibilidad rural.
En los últimos años, similares controversias han surgido en otros municipios de Guanajuato, donde proyectos de infraestructura hídrica han enfrentado oposición feroz de comunidades indígenas y campesinas. La falta de consultas previas, amparadas en marcos legales ambiguos, ha sido un denominador común. Expertos en recursos hídricos coinciden en que, sin una participación genuina de los usuarios, estos proyectos corren el riesgo de fracasar, no solo por protestas, sino por su ineficacia a largo plazo. En Acámbaro, la renuncia colectiva sirve como recordatorio de que el agua no es un recurso negociable, sino un derecho inalienable de quienes la custodian con su labor diaria.
Implicaciones para los Productores Locales
Los impactos van más allá de la dimisión inmediata. Con la asamblea pendiente, los productores temen interrupciones en la distribución de agua para la temporada de siembra, lo que podría traducirse en pérdidas económicas millonarias. Además, la reunión programada para el 29 de octubre en la Ciudad de México con autoridades federales ofrece una ventana para exponer las irregularidades del acueducto Solís. Organizaciones como la Central Campesina Independiente planean llevar evidencias de la opacidad en el proceso, presionando por una revisión exhaustiva del convenio. Esta renuncia en Módulo de Riego por protesta acueducto Solís podría catalizar un movimiento más amplio, uniendo a agricultores de todo el Bajío en defensa de sus derechos hídricos.
Desde una perspectiva económica, el sector agropecuario en Acámbaro genera empleo para miles de familias y contribuye significativamente al PIB estatal. Cualquier disrupción causada por el acueducto Solís amenaza con desestabilizar esta cadena, afectando desde los pequeños ejidatarios hasta las agroindustrias downstream. Estudios independientes han estimado que proyectos similares en otras regiones han incrementado la pobreza rural en un 15% en los primeros años de implementación, un dato que no pasa desapercibido en las discusiones locales. La renuncia, por ende, no es un fin, sino el inicio de una batalla legal y política que podría redefinir las políticas de agua en México.
En términos ambientales, el acueducto Solís plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del ecosistema del río Turbio. La extracción intensiva podría alterar flujos naturales, impactando la biodiversidad y exacerbando la erosión del suelo en zonas agrícolas. Activistas locales abogan por alternativas como la rehabilitación de presas y la promoción de riego por goteo, soluciones que preservan el agua sin sacrificar comunidades enteras. Esta protesta en Acámbaro ilustra cómo la renuncia en Módulo de Riego por protesta acueducto Solís se entrelaza con desafíos globales de cambio climático, donde el acceso equitativo al agua se erige como pilar de la justicia social.
Políticamente, el episodio expone fisuras en la coordinación entre niveles de gobierno. Mientras el estado de Guanajuato impulsa el proyecto bajo el paraguas de la modernización agrícola, las voces locales demandan mayor autonomía en la toma de decisiones. Esta tensión refleja patrones más amplios en la federación mexicana, donde iniciativas federales a menudo chocan con realidades regionales. La renuncia colectiva podría inspirar auditorías independientes, asegurando que futuros convenios incluyan cláusulas de transparencia y veto comunitario.
Para los jóvenes agricultores de Acámbaro, esta crisis representa una oportunidad de liderazgo. Muchos, educados en técnicas modernas de cultivo, ven en la protesta un llamado a innovar sin comprometer el legado familiar. La renuncia en Módulo de Riego por protesta acueducto Solís les brinda la chance de forjar un consejo más inclusivo, integrado por voces frescas y expertas en sostenibilidad. En un horizonte donde la tecnología y la tradición convergen, Acámbaro podría emerger como modelo de resiliencia agrícola.
Como se detalla en reportes locales del Periódico Correo, la manifestación se desarrolló sin incidentes mayores, aunque con momentos de alta tensión que subrayan la pasión de los involucrados. De igual modo, declaraciones de líderes como Amadeo Hernández Barajas, recogidas en coberturas de medios regionales, enfatizan la necesidad de diálogo genuino. Finalmente, actualizaciones de fuentes cercanas a la Central Campesina Independiente indican que la reunión en la Ciudad de México será pivotal para avanzar en soluciones concretas.


