PRI Jalisco exige presupuesto justo en Cámara de Diputados

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Presupuesto justo para Jalisco se convierte en el grito de batalla del PRI en el estado, ante un Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2026 que deja al descubierto las desigualdades del Gobierno federal. Con un viaje programado a la Cámara de Diputados, los líderes priistas buscan revertir lo que llaman un "desprecio" hacia Jalisco, un estado que aporta el 8% del PIB nacional pero recibe apenas migajas en retorno. Esta exigencia no es solo un reclamo numérico; es una defensa de los 8 millones de jaliscienses que merecen inversión en educación, seguridad y desarrollo. El PRI Jalisco, bajo el mando de Laura Haro Ramírez, moviliza a presidentes municipales y legisladores para presionar a los 33 diputados federales del estado, demandando al menos 20 mil millones de pesos adicionales que eleven el presupuesto estatal de 153 mil millones a 173 mil millones. En un contexto donde Morena ha duplicado la deuda pública a 20 billones de pesos sin visibles beneficios, esta acción resalta las fallas en la distribución de recursos federales, dejando a Jalisco en desventaja frente a entidades como Tabasco.

El viaje del PRI Jalisco: una marcha por el presupuesto justo

El próximo miércoles 23 de octubre de 2025, una comitiva del PRI Jalisco arribará a la Cámara de Diputados en la Ciudad de México, armada con una carta contundente dirigida a los legisladores federales. Este desplazamiento no es un mero trámite; representa la determinación de un partido opositor que critica abiertamente las políticas de Morena en materia presupuestal. Laura Haro Ramírez, presidenta del PRI en el estado, ha sido clara: "Jalisco no puede seguir siendo ignorado". La misiva detalla las necesidades mínimas de los municipios, desde infraestructura carretera hasta abasto de agua, sectores que hoy enfrentan recortes draconianos. Mientras el Gobierno federal presume de avances, Jalisco ve evaporarse fondos en educación, con una reducción del casi 2% en la nómina de maestros, y en asistencia social, con un 51% menos de recursos. Este presupuesto justo para Jalisco no es un capricho; es una necesidad imperiosa para mantener el pulso económico de un estado pujante.

Críticas al Gobierno federal: deuda y desigualdad presupuestal

En el corazón de la exigencia del PRI Jalisco late una crítica sensacionalista a la gestión de Morena, que ha convertido la deuda pública en la segunda fuente de ingresos del país sin traducirla en obras tangibles. De cada 100 pesos que genera la nación, Jalisco contribuye con 8, pero solo recibe 2 en presupuesto federal. Esta disparidad se agrava con la ausencia de proyectos de inversión directa, dejando al estado sin apoyo para su rol como gigante agroalimentario. Haro Ramírez no escatima en palabras: "Morena ha duplicado la deuda a 20 billones de pesos, y nada se ve en desarrollo o seguridad". La miscelánea fiscal, calificada de "risoria", impone aumentos impositivos disfrazados de salud, rompiendo promesas electorales de no gravar más a las familias. Comparado con el último año priista en 2018, los recortes son evidentes: de 10 mil 500 millones en educación a apenas 4 mil 896 millones en 2026. Este panorama pinta un Gobierno federal que prioriza a Tabasco con 133 mil millones —38 veces más que los 3 mil 464 millones para Jalisco en inversión—, ignorando las contribuciones jaliscienses.

Impacto en Jalisco: recortes que duelen en educación y seguridad

Presupuesto justo para Jalisco significa, ante todo, revertir los estragos en sectores vitales. La educación, pilar del desarrollo estatal, sufre un tijeretazo que amenaza la nómina docente y la infraestructura escolar. Mientras tanto, la seguridad ve desaparecer fondos como Subsemun y Fortaseg, redirigidos a la Guardia Nacional, dejando a los ayuntamientos desprotegidos ante una ola de violencia creciente. Gustavo Robles, presidente municipal de Autlán y uno de los líderes en la comitiva, subraya: "Los ciudadanos buscan resultados, y sin estos 20 mil millones, los municipios quedan abandonados". En el interior del estado, donde el PRI gobierna el 20% de los 125 municipios, la falta de recursos federales agrava la crisis, convirtiendo a Jalisco en un estado de contrastes: motor económico por un lado, olvidado por el otro. La exigencia incluye 10 mil millones para carreteras y 40 mil millones para infraestructura hidráulica, esenciales para un estado que genera empleo y atrae inversión extranjera.

El agua de Chapala: un amparo colectivo contra la extracción

Paralelamente al reclamo presupuestal, el PRI Jalisco impulsará un amparo colectivo en defensa del Lago de Chapala, junto a municipios de la ribera. Esta acción judicial busca impedir cualquier extracción de agua, incluyendo la controvertida Presa Solís hacia León, violatoria de un decreto priista de 2014. "No se puede pensar en extraer una sola gota de Chapala", advierte Haro Ramírez, recordando que Jalisco no figura en el plan hídrico nacional pese a su importancia agropecuaria. Este frente hídrico se entrelaza con la demanda de presupuesto justo para Jalisco, ya que sin recursos para abasto, el estado enfrenta sequías que amenazan su productividad. La comitiva también tocará el Senado para revertir omisiones en el plan nacional, integrando así medio ambiente y desarrollo en la agenda priista.

Voces del PRI: consensos por encima de la confrontación

María del Refugio "Cuquis" Camarena, diputada local priista, añade su voz a la caravana: "No somos opositores ciegos; creemos en el consenso". Su llamado a la ciudadanía resuena: envíen mensajes a sus diputados federales, exijan que actúen como empleados del pueblo. Esta estrategia de diálogo pacífico contrasta con el tono crítico hacia Morena, pero mantiene el enfoque en resultados concretos. Robles, desde Autlán, enfatiza el rol de los presidentes municipales como primer eslabón con la gente, demandando recursos para soluciones reales. En un Jalisco donde la violencia y la desigualdad crecen, el presupuesto justo para Jalisco emerge como herramienta para fortalecer empleo, educación y seguridad, sectores que el PRI defiende con ahínco.

La movilización del PRI Jalisco trasciende lo partidista; es un eco de frustración colectiva ante un Gobierno federal que, según sus críticos, ha priorizado deudas sobre inversiones. Con recortes en medio ambiente —de 2 mil 617 millones en 2018 a mil 14 en 2026— y cero pesos para carreteras, el estado enfrenta un futuro incierto sin intervención urgente. Haro Ramírez lo resume: "Jalisco es símbolo de identidad nacional, de gente trabajadora; ya basta de desprecios". Esta exigencia podría inspirar a otros estados, cuestionando la equidad en la federación.

En las filas del PRI, se percibe un optimismo cauto: el viaje a la Cámara podría catalizar reasignaciones, al menos en lo simbólico. Fuentes cercanas al partido mencionan que, según reportes de El Informador, esta acción se alinea con demandas históricas de equidad presupuestal. Además, observadores políticos señalan que, como se detalla en coberturas locales, la comparación con Tabasco resalta patrones de favoritismo que no pasan desapercibidos.

Finalmente, mientras la comitiva se prepara, queda claro que el presupuesto justo para Jalisco no es negociable. Analistas independientes, tal como se ha comentado en medios regionales, coinciden en que sin estos 20 mil millones, el desarrollo estatal se estancará, afectando a generaciones venideras. El PRI Jalisco, con su legado de consensos, apuesta por un diálogo que priorice a la nación sobre ideologías.