CAPOPE, el innovador rompope sin azúcar ni lactosa, ha posicionado a estudiantes mexicanos en el mapa internacional de la ciencia y tecnología. Este proyecto, desarrollado por alumnos del Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de Guanajuato (CECyTEG) en Valle de Santiago, Guanajuato, conquistó el tercer lugar en el XX Concurso Iberoamericano de Proyectos de Ciencia y Tecnología, conocido como INFOMATRIX. El evento, celebrado en Buenos Aires, Argentina, del 14 al 20 de octubre de 2025, reunió a jóvenes talentos de toda Iberoamérica, donde CAPOPE destacó por su enfoque en la salud y la tradición culinaria adaptada a necesidades modernas.
El equipo detrás de CAPOPE está compuesto por los estudiantes Camila Ramos, Cristian Silva y Regina de Alba, bajo la guía de la docente Lesly Ortiz. Esta bebida transforma el clásico rompope mexicano, una mezcla tradicional de huevos, leche y especias, en una versión saludable que incorpora café como sabor principal, eliminando la vainilla convencional. Al utilizar leche deslactosada y edulcorantes naturales en lugar de azúcar, CAPOPE se convierte en una opción accesible para personas con diabetes o intolerancia a la lactosa, promoviendo hábitos alimenticios equilibrados sin sacrificar el placer de un dulce tradicional.
Innovación en el rompope: De la tradición a la salud con CAPOPE
La creación de CAPOPE no fue un proceso sencillo; requirió siete meses de dedicación y experimentación. Los estudiantes comenzaron identificando las limitaciones del rompope tradicional, que a menudo excede los límites calóricos recomendados debido a su alto contenido de azúcar y lácteos. Para superar esto, optaron por leche deslactosada, que permite la digestión sin molestias, y edulcorantes que mantienen el dulzor sin elevar los niveles de glucosa en sangre. El café, añadido en una proporción óptima determinada mediante pruebas sensoriales, no solo aporta un sabor único y aromático, sino también antioxidantes beneficiosos para la salud.
Pruebas y optimización: El corazón científico de CAPOPE
Durante el desarrollo, el equipo realizó rigurosas pruebas para equilibrar los ingredientes. La maicena natural se incorporó para espesar la mezcla sin agregar calorías extras, mientras que la pasteurización se aplicó para extender la vida útil del producto y preservar sus propiedades nutricionales. Estas pruebas incluyeron evaluaciones con voluntarios que confirmaron la aceptabilidad del sabor, asegurando que CAPOPE no solo sea saludable, sino también delicioso. Este enfoque meticuloso refleja cómo la ciencia y tecnología pueden revitalizar productos culturales, haciendo de CAPOPE un ejemplo de innovación accesible.
En el contexto de la ciencia y tecnología alimentaria, CAPOPE representa un avance significativo. Proyectos como este demuestran cómo los jóvenes pueden abordar problemas de salud pública mediante soluciones creativas. La integración de edulcorantes y leche deslactosada no es solo una sustitución; es una reformulación inteligente que reduce el impacto ambiental al promover ingredientes locales y sostenibles, como el café guanajuatense, abundante en la región.
El viaje a Argentina: Desafíos superados en INFOMATRIX
Participar en INFOMATRIX implicó más que preparar el proyecto; fue una aventura logística para el equipo de CECyTEG Valle de Santiago. Al viajar a Buenos Aires, enfrentaron el reto de transportar ingredientes perecederos. La leche líquida no podía llevarse en el avión, por lo que improvisaron con leche en polvo, adaptando la receta sobre la marcha. En Argentina, adquirieron utensilios de cocina locales y prepararon materiales de presentación, como lonas informativas, folletos y botellas de vidrio para exhibir muestras de CAPOPE. Estos imprevistos no desanimaron al grupo; al contrario, fortalecieron su resiliencia y capacidad de innovación en tiempo real.
Reconocimiento internacional: CAPOPE brilla en Iberoamérica
El tercer lugar en la categoría de Divulgación Científica no es un logro aislado para CECyTEG Valle de Santiago. En la edición anterior de INFOMATRIX, en Ecuador en 2024, el plantel obtuvo el segundo lugar con "AMOK", un proyecto de papel a base de estiércol vacuno que busca reducir la deforestación y la contaminación. Estos éxitos consecutivos subrayan el compromiso del plantel con la ciencia y tecnología aplicada, fomentando en sus estudiantes habilidades que trascienden el aula. CAPOPE, con su énfasis en rompope sin azúcar ni lactosa, amplía esta tradición de excelencia, inspirando a otros jóvenes a explorar soluciones innovadoras.
La competencia INFOMATRIX, que congrega a más de mil participantes de países iberoamericanos, evalúa no solo la viabilidad técnica de los proyectos, sino también su impacto social. CAPOPE destacó por su potencial para democratizar el acceso a bebidas tradicionales saludables, alineándose con tendencias globales en nutrición personalizada. Los jueces elogiaron la claridad en la presentación y la solidez científica, elementos que el equipo pulió durante meses de preparación.
Impacto de CAPOPE: Hacia una comercialización saludable
Más allá del podio, CAPOPE tiene ambiciones prácticas. Cristian Silva, uno de los creadores, diseñó un prototipo de página web para una tienda en línea, facilitando la futura distribución del producto. Los estudiantes planean patentar la fórmula, con la visión de llevar CAPOPE a mercados locales y nacionales, especialmente en comunidades con altas tasas de diabetes en México. Este paso de la academia al emprendimiento ilustra cómo la ciencia y tecnología pueden generar oportunidades económicas, combinando tradición con modernidad.
La docente Lesly Ortiz enfatiza el valor formativo de tales iniciativas: estos proyectos multidisciplinarios no solo enriquecen el currículo escolar, sino que preparan a los alumnos para desafíos reales de la vida profesional. En un mundo donde la obesidad y las intolerancias alimentarias son crecientes preocupaciones, desarrollos como CAPOPE ofrecen respuestas concretas y culturalmente relevantes.
Explorando más a fondo, la receta de CAPOPE involucra pasos precisos: batir huevos con edulcorantes, infusionar con café tostado y pasteurizar a temperaturas controladas para eliminar bacterias sin perder sabor. Esta meticulosidad asegura que cada sorbo sea seguro y placentero, posicionando al rompope sin azúcar ni lactosa como un referente en bebidas funcionales.
En regiones como Guanajuato, donde la producción lechera es pilar económico, adaptar productos lácteos a dietas especiales fomenta la inclusión. CAPOPE no solo gana premios; redefine cómo la ciencia y tecnología pueden preservar herencias gastronómicas mientras abordan necesidades contemporáneas de salud.
Como se detalla en reportajes locales sobre eventos educativos en Guanajuato, iniciativas como esta del CECyTEG inspiran a comunidades enteras. Además, detalles del concurso INFOMATRIX revelan que proyectos similares han impulsado startups exitosas en años previos, según coberturas especializadas en innovación iberoamericana.
Finalmente, fuentes cercanas al plantel Valle de Santiago mencionan que el éxito de CAPOPE podría replicarse en talleres futuros, extendiendo su alcance más allá de las fronteras argentinas y mexicanas.


