Ahorradores Came enfrentan una situación de incertidumbre y frustración debido a la falta de información clara sobre el proceso de recuperación de sus depósitos en la Sociedad Financiera Popular (Sofipo) Came. Esta entidad financiera, cuya autorización fue revocada por las autoridades mexicanas, ha dejado a miles de personas en vilo, esperando el pago del seguro que protege sus ahorros hasta un límite de 213,560 pesos por ahorrador. La denuncia surge en un contexto donde 697 solicitudes de pago han sido identificadas como incompletas o inválidas, lo que podría resultar en rechazos masivos y prolongar el calvario de estos afectados. En una reciente reunión en la Secretaría de Gobernación (Segob), el interventor Alfonso Ascencio Triujeque reveló estos datos, destacando problemas como la ausencia de documentación que pruebe la relación de los solicitantes con la Sofipo Came. Esta revelación ha intensificado las quejas de los ahorradores, quienes exigen mayor transparencia en un proceso que parece estancado.
Falta de información en el proceso de pago para ahorradores Came
La opacidad en el manejo del caso Sofipo Came ha sido un tema recurrente desde la revocación de su autorización. Los ahorradores Came reportan que, a pesar de múltiples reuniones con autoridades como la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), no reciben actualizaciones concretas sobre el avance de sus reclamos. Esta falta de información no solo genera ansiedad, sino que también complica la corrección de los expedientes defectuosos. Según estimaciones de la Condusef, el desembolso del seguro podría iniciar en el próximo mes, financiado por el Fondo de Protección de Sociedades Financieras Populares y de Protección a sus Ahorradores (Prosofipo), sin recurrir a fondos públicos. Sin embargo, para los más de 169,564 ahorradores afectados, que representan el 99.5% de los depositantes cubiertos por el límite de 25,000 Unidades de Inversión (UDIs), la espera se siente eterna.
Problemas identificados en las 697 solicitudes rechazadas
Entre los principales obstáculos en las 697 solicitudes de pago se encuentran la incompletitud de datos personales y la invalidación de documentos que no demuestran adecuadamente la titularidad de los depósitos. Estos errores administrativos, aunque parezcan menores, tienen un impacto devastador en la vida de familias que dependen de estos recursos para necesidades básicas. Lizbeth Morales, representante de los ahorradores Came, ha sido vocal en su crítica, señalando que solo 6 millones de pesos están disponibles en la entidad, mientras que la cartera vencida asciende a 1,000 millones de pesos. Además, deudas pendientes con proveedores han llevado al congelamiento de cuentas, incluyendo una con aproximadamente 3 millones de pesos, lo que agrava la situación financiera general. Para aquellos con depósitos superiores al límite del seguro, las opciones de recuperación son aún más limitadas, ya que las medidas cautelares impiden el acceso a fondos adicionales.
El rol de las autoridades en la crisis de la Sofipo Came
La CNBV, responsable de la supervisión del sector financiero, ha sido señalada por no entregar información oportuna a las investigaciones en curso ante la Fiscalía General de la República (FGR). Estas indagatorias buscan deslindar responsabilidades por las irregularidades que llevaron a la revocación de la Sofipo Came, pero el avance es nulo según los afectados. En contraste, la Condusef ha prometido agilizar los pagos, calculados al valor de las UDIs del 19 de septiembre de 2025. No obstante, la falta de coordinación entre instituciones genera desconfianza. Los ahorradores Came insisten en que el liquidador Alfonso Ascencio Triujeque no atiende en las oficinas designadas en Iztapalapa, Ciudad de México, y que los canales de contacto oficiales son ineficaces. Esta desconexión administrativa ilustra un problema sistémico en la regulación de las sofipos, donde la protección al usuario parece secundaria frente a los procesos burocráticos.
Impacto económico en los ahorradores y el sector financiero
El caso de los ahorradores Came no es aislado; evoca recuerdos del escándalo de Ficrea, donde miles de personas esperaron más de una década para recuperar parcial o totalmente sus ahorros. En ese precedente, la lentitud judicial y la complejidad de los mecanismos de liquidación resultaron en pérdidas millonarias para los depositantes. Hoy, con una cartera vencida de 1,000 millones de pesos y adeudos fiscales de 3,000 millones, la Sofipo Came representa un riesgo similar para la confianza en el sistema de ahorros populares. Económicamente, estos eventos afectan no solo a los individuos, sino al tejido social, ya que muchos ahorradores provienen de sectores vulnerables que utilizaban estas instituciones para acceder a créditos y depósitos accesibles. La recuperación parcial mediante el seguro de depósitos mitiga el daño para la mayoría, pero no resuelve las inequidades inherentes en la supervisión financiera mexicana.
Perspectivas futuras para la recuperación de depósitos en sofipos
Mientras los ahorradores Came continúan presionando por respuestas, expertos en el sector financiero sugieren reformas urgentes en la regulación de las sofipos para prevenir futuras crisis. La implementación de plataformas digitales para el seguimiento de solicitudes podría reducir la burocracia y aumentar la transparencia. Además, fortalecer el rol de la Condusef en la validación temprana de documentos evitaría rechazos masivos como los 697 actuales. En este sentido, el compromiso del Prosofipo de cubrir hasta 213,560 pesos por persona es un salvavidas, pero su ejecución eficiente será clave para restaurar la fe en estas entidades. Los afectados, agrupados en colectivos liderados por figuras como Lizbeth Morales, planean intensificar sus demandas, incluyendo posibles acciones colectivas para desbloquear cuentas congeladas.
La frustración de los ahorradores Came se palpa en cada declaración, donde se describe el proceso como una pérdida de tiempo interminable. Reuniones en la Segob se acumulan sin frutos tangibles, y la promesa de pagos inminentes choca con la realidad de expedientes estancados. Esta dinámica resalta la necesidad de un enfoque más humano en la resolución de crisis financieras, donde la comunicación sea prioritaria.
En paralelo, las deudas pendientes con el Fisco y proveedores complican cualquier escenario de liquidación total, dejando a los depositantes en un limbo que podría extenderse meses o años. Sin embargo, la mayoría, al estar por debajo del límite cubierto, tiene esperanza en el mecanismo del seguro, aunque la distribución natural de estos recursos debe manejarse con precisión para evitar más descontento.
Como se ha reportado en diversas publicaciones especializadas en finanzas, como El Economista, la situación de los ahorradores Came refleja patrones recurrentes en el sector de sofipos, donde la revocación de autorizaciones deja huellas profundas en la economía familiar. Asimismo, declaraciones de representantes como Lizbeth Morales, recogidas en foros de la Condusef, subrayan la urgencia de intervenciones rápidas para prevenir un éxodo masivo de confianza en el sistema. Finalmente, análisis de la CNBV sobre fondos como Prosofipo indican que, pese a los tropiezos, el marco legal ofrece vías viables para la recuperación, siempre y cuando se active con celeridad.

