Trabajadores migrantes en riesgo: Amenazan con deportaciones en fábrica de paracaídas para el ejército de EU

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En las Montañas Blue Ridge de Carolina del Norte, una fábrica clave para el ejército estadounidense enfrenta una crisis silenciosa. Mills Manufacturing, dedicada a producir paracaídas para soldados, depende de trabajadores migrantes que ahora temen por su futuro.
La empresa, que comenzó en Nueva York en 1935 y se mudó a Carolina del Norte en 1952, fabrica cerca de 5 mil paracaídas al año. Cada paracaídas, como el modelo MC-6 usado por el ejército y los marines, requiere un trabajo minucioso: 27 pasos y más de 350 mil puntadas. Un error mínimo, como una puntada perdida, puede ser considerado un defecto grave.
Aproximadamente una cuarta parte de los empleados de Mills son inmigrantes, muchos de ellos protegidos por estatus legales temporales. Sin embargo, estas protecciones están en la mira de la administración Trump. Una reciente decisión de la Suprema Corte autorizó al gobierno a retirar el estatus de protección temporal a unos 350 mil venezolanos en Estados Unidos, dejando a muchos trabajadores en la incertidumbre.
Dmytro Sierhiei, un ingeniero ucraniano de 29 años, es uno de los empleados afectados. Llegó a Mills en 2023 y ha destacado por su capacidad para mejorar procesos de producción. A pesar de su contribución, su estatus migratorio lo pone en riesgo de deportación.
Iryna Yelenets, otra trabajadora ucraniana de 49 años, lleva 16 años en la empresa. Ella describe a los inmigrantes como empleados dedicados, puntuales y valiosos. Sin embargo, la amenaza de perder su estatus legal pone en peligro su estabilidad y la de sus compañeros.
Elba Lozano, una capacitadora de 45 años que cruzó la frontera mexicana de niña, comparte su preocupación. Ahora ciudadana estadounidense, apoya la deportación de delincuentes, pero defiende a los trabajadores honestos que pagan impuestos y contribuyen al país.
La fábrica no es un caso aislado. Según el Instituto de Política Migratoria, cerca de 1.8 millones de personas con estatus temporal en Estados Unidos enfrentan el riesgo de perder sus permisos de trabajo. Estos trabajadores son esenciales en industrias como la manufactura, la hospitalidad y la tecnología, incluyendo empresas como Amazon y Marriott.
En Mills, la posible salida de empleados clave preocupa a los supervisores. Jack Lantz, jefe del control de calidad, teme perder a tres de sus nueve inspectores, incluyendo a Alisa Kapustyanskaja, una joven ucraniana que revisa componentes críticos de los paracaídas.
William González, un nicaragüense de 33 años, también forma parte de esta fuerza laboral. Sin experiencia previa en costura, aprendió a coser correas y bolsillos de nailon en solo ocho meses. Ahora aspira a un puesto de mecánico, pero su futuro en la empresa es incierto.
La situación refleja un dilema mayor: mientras el mercado laboral estadounidense depende de estos trabajadores, las políticas migratorias amenazan con desestabilizar industrias clave. La producción de paracaídas para el ejército podría ser solo el inicio de un problema mucho más grande.