Proscenio

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Todo el proscenio fuera de Rijmenam,
por todas partes salpicones,
proyectil de flores taladradoras, luminosas,
sacacorchos hecho de estallido tras estallido,
cielo lleno de piel restallante,
salpicadura de sangre.
Bala, cohete, misil,
alto, más alto, altísimo,
a codazos y patadas encarna
estridentemente el cliché: combate es la vida.
En verdad, no sirve para nada.
Después se hace el silencio
en Rijmenam y todo el proscenio
se hunde en las tinieblas, el sol se quema,
el universo se encoge hacia el nuevo big bang
y nadie después, nadie sabrá
si alguna vez ha existido Rijmenam aquí,
o Tierra, o sistema solar, o galaxia.
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UMH
Apasionado del mundo del entretenimiento, este autor explora todo lo relacionado con anime, series, películas y videojuegos, ofreciendo análisis, reseñas y recomendaciones para mantener a los lectores al día con lo más destacado del ocio digital y la cultura pop.