Costo acueducto Solís-León supera 15 mil millones

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Costo acueducto Solís-León es el tema central en las discusiones sobre el desarrollo hídrico en Guanajuato, donde las autoridades estatales han admitido que la inversión podría exceder los 15 mil millones de pesos inicialmente estimados. Este proyecto, diseñado para transportar agua desde la presa Solís en Acámbaro hasta León, representa un esfuerzo clave para mitigar la escasez en la región, pero genera interrogantes sobre su viabilidad financiera y operativa. La Secretaría de Finanzas del estado ha sido clara al señalar que la cifra final depende de evaluaciones detalladas por parte de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua). En un contexto de creciente demanda de recursos hídricos, el costo acueducto Solís-León se convierte en un indicador crucial de cómo el gobierno estatal y federal abordan los desafíos de infraestructura en México.

Evaluación inicial del costo acueducto Solís-León

El anuncio del proyecto se remonta al 25 de noviembre de 2024, cuando la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo reveló un acuerdo alcanzado con la presidenta Claudia Sheinbaum durante una reunión en Romita el 22 de ese mes. En ese momento, se estimó que el costo acueducto Solís-León ascendería a 15 mil millones de pesos, con una división equitativa: 7 mil 500 millones aportados por el Gobierno Federal y el resto por el estatal. Sin embargo, Héctor Salgado Banda, secretario de Finanzas de Guanajuato, ha enfatizado que esta proyección no es definitiva. "De los 15 mil millones, que todavía esa cifra puede cambiar, no es oficial, no está bien confirmada por el Ejército ni Conagua", declaró el funcionario en una entrevista reciente.

Esta incertidumbre surge porque el proyecto ejecutivo aún está en elaboración por parte de las entidades federales responsables. El acueducto, que medirá casi 200 kilómetros y será construido por el Ejército Mexicano, busca abastecer a municipios clave como León, Silao, Irapuato, Salamanca y Celaya. La distribución del financiamiento se extendería en tres o cuatro años, lo que implica una planificación meticulosa para evitar presiones presupuestales inmediatas. En este sentido, el costo acueducto Solís-León no solo abarca la construcción principal, sino también aspectos como el bombeo, tratamiento y distribución del agua, elementos que podrían elevar la cifra total de manera significativa.

Factores que influyen en la variación del presupuesto

Entre los elementos que podrían incrementar el costo acueducto Solís-León se encuentran los estudios geotécnicos detallados, los permisos ambientales y las adaptaciones al terreno irregular de la región. Además, la integración de tecnologías para el tratamiento del agua potable añade capas de complejidad al presupuesto. Salgado Banda ha reiterado que, a pesar de estas variables, Guanajuato mantiene una sólida posición financiera, respaldada por una calificación triple A de tres agencias internacionales y alertas en verde por parte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Esta solidez permite al estado considerar opciones de endeudamiento sin comprometer su estabilidad económica.

Posible endeudamiento para el proyecto hídrico

En relación con el financiamiento, el secretario de Finanzas ha anticipado que es "muy posible" solicitar una deuda pública en la Ley de Ingresos del Estado para 2026, por un monto de 8 mil millones de pesos. De esta cantidad, 7 mil 500 millones se destinarían directamente al costo acueducto Solís-León, mientras que los 500 millones restantes apoyarían otros proyectos estatales que se anunciarán una vez registrados ante Hacienda. Esta estrategia de endeudamiento se basa en la capacidad demostrada del estado para manejar obligaciones similares en el pasado, sin incurrir en riesgos excesivos.

El proyecto, impulsado inicialmente durante la administración del exgobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, ha avanzado con reuniones preparatorias que involucran a todas las partes interesadas. La construcción iniciará en León, priorizando las zonas con mayor estrés hídrico. No obstante, expertos en gestión del agua destacan la necesidad de un enfoque integral que considere no solo el costo acueducto Solís-León, sino también su impacto a largo plazo en la sostenibilidad regional. La escasez de agua en Guanajuato, exacerbada por el crecimiento industrial y urbano, hace imperativa una solución como esta, pero con transparencia en los números.

Participación de los municipios en el financiamiento

José Lara Lona, secretario del Agua y Medio Ambiente de Guanajuato, ha subrayado que los municipios beneficiados jugarán un rol crucial en la evaluación de costos operativos. "Si no sabemos cuánto me cuesta traerla, conducirla, darle calidad, ¿cómo voy a identificar si es opción o no?", cuestionó el funcionario, refiriéndose a la necesidad de que cada ayuntamiento calcule sus gastos locales. Alternativas como la perforación de pozos o el aprovechamiento de presas cercanas, como la de la Tranquilidad, podrían resultar más económicas en algunos casos, dependiendo del análisis comparativo.

Interesantemente, la presidenta municipal de Guanajuato capital, Samantha Smith, ha manifestado interés en unirse al proyecto, a pesar de que la ciudad no forma parte del trazo inicial. Esta disposición refleja el consenso regional sobre la urgencia de acciones coordinadas contra la sequía. El costo acueducto Solís-León, por ende, no se limita a la fase constructiva; incluye la infraestructura de distribución que cada municipio deberá adaptar, lo que podría sumar miles de millones adicionales en inversiones locales.

Debate sobre el impacto ambiental y con estados vecinos

Uno de los aspectos más controvertidos del costo acueducto Solís-León es su potencial repercusión en la cuenca Lerma-Chapala, compartida con Jalisco. Autoridades de ese estado, incluyendo su gobernador y presidentes municipales, han expresado preocupaciones de que el desvío de agua desde la presa Solís podría mermar los niveles del Lago de Chapala. Sin embargo, Lara Lona ha descartado categóricamente cualquier riesgo: "Desde nuestro punto de vista no existe una afectación, tenemos las garantías y los mecanismos para decir que no hay ninguna afectación a ningún estado de la cuenca".

Estas garantías se sustentan en un decreto presidencial y en el Consejo de Cuenca Lerma-Chapala, instancia que integra a Guanajuato, el Estado de México, Michoacán y Jalisco. La Conagua ha intervenido directamente para aclarar el tema con el gobierno jalisciense, asegurando que el convenio con el Distrito de Riego 011 contempla escenarios de sequía y estiaje sin comprometer suministros existentes. Este marco normativo es esencial para mitigar disputas interestatales y garantizar que el costo acueducto Solís-León no genere costos indirectos en forma de litigios o compensaciones.

Riesgos de sequía y sostenibilidad del suministro

Especialistas han advertido que, en periodos de baja precipitación, la presa Solís podría no disponer de volumen suficiente para el Distrito de Riego 011 y el envío a Jalisco simultáneamente. No obstante, las autoridades insisten en que el modelo hidrológico subyacente al convenio incluye proyecciones exhaustivas, eliminando la posibilidad de afectaciones. El costo acueducto Solís-León, en este contexto, debe evaluarse no solo en términos monetarios, sino como una inversión en resiliencia climática, alineada con las políticas nacionales de manejo integral de cuencas.

La ausencia de un proyecto ejecutivo completo genera escepticismo entre analistas. Francisco García León, consultor con más de 22 años de experiencia y exdirector de la Comisión Estatal del Agua de Guanajuato (CEAG), ha alertado sobre la similitud con el fallido Acueducto del Zapotillo, que colapsó por falta de estudios definitivos. "Me da la impresión de que este proyecto está siguiendo el mismo camino. Creo que va a ser El Zapotillo 2", comentó, enfatizando la urgencia de definir costos por metro cúbico de agua potable y la capacidad de pago de los usuarios finales.

En las etapas finales de planificación, el costo acueducto Solís-León se perfila como un caso emblemático de colaboración federativa. Declaraciones de Héctor Salgado Banda, recogidas en entrevistas locales, resaltan la flexibilidad presupuestal del estado, mientras que las precisiones de José Lara Lona sobre la no afectación a Jalisco, basadas en comunicaciones con Conagua, tranquilizan a los escépticos. Asimismo, opiniones de expertos como Francisco García León, compartidas en foros especializados, subrayan la importancia de un proyecto ejecutivo robusto para evitar repeticiones de errores pasados.

Este enfoque colaborativo, documentado en reportes de la Secretaría de Finanzas y el Consejo de Cuenca, promete un equilibrio entre inversión y sostenibilidad, posicionando al acueducto como un pilar para el futuro hídrico de Guanajuato.