Riesgos persistentes en la economía mexicana dominan las perspectivas actuales, según el análisis detallado de Banamex. En un contexto marcado por tensiones geopolíticas crecientes, el panorama económico del país enfrenta desafíos que podrían prolongar un ciclo de bajo crecimiento. Estos riesgos persistentes en la economía mexicana no solo reflejan la volatilidad global, sino también vulnerabilidades internas que demandan atención inmediata. Banamex, en su Examen de la Situación Económica de México correspondiente al tercer trimestre de 2025, destaca cómo el proteccionismo estadounidense y los conflictos internacionales están moldeando un entorno incierto para el PIB y la estabilidad financiera.
Impacto de las Tensiones Geopolíticas en México
Las tensiones geopolíticas representan uno de los principales factores que agravan los riesgos persistentes en la economía mexicana. Desde la asunción de Donald Trump como presidente de Estados Unidos el 20 de enero de 2025, el incremento en políticas proteccionistas ha generado una ola de incertidumbre que afecta directamente las exportaciones mexicanas. Banamex advierte que el mundo, incluyendo México, parece estar "acostumbrándose" a esta nueva normalidad, pero esto no mitiga los efectos negativos en el comercio bilateral. La relación México-Estados Unidos, clave para la economía regional, se ve amenazada por posibles aranceles y renegociaciones del T-MEC, programadas para el primer trimestre de 2026.
Proteccionismo Estadounidense y sus Efectos Inmediatos
El proteccionismo estadounidense, impulsado por la agenda de Trump, ha intensificado los riesgos persistentes en la economía mexicana al elevar los costos de exportación y desincentivar la inversión extranjera. Sectores como el automotriz y el electrónico, que dependen en gran medida del nearshoring, podrían ver una desaceleración si no se logra una negociación favorable. Banamex enfatiza que, aunque México podría beneficiarse de tendencias de relocalización industrial, la incertidumbre actual frena estas oportunidades. En este sentido, los riesgos persistentes en la economía mexicana se manifiestan en una caída notable de la inversión fija bruta, que ha registrado descensos mensuales consecutivos desde el segundo semestre de 2024.
Además, las tensiones geopolíticas globales, como los conflictos en Europa del Este y el Medio Oriente, contribuyen a la volatilidad en los precios de las materias primas, afectando la balanza comercial de México. El informe de Banamex señala que estos elementos externos exacerban la presión sobre la demanda interna, que muestra signos de debilidad prolongada. Para mitigar estos riesgos persistentes en la economía mexicana, se requiere una estrategia diplomática robusta que fortalezca los lazos comerciales y promueva la diversificación de mercados.
Desaceleración Económica y Bajo Crecimiento del PIB
La desaceleración económica es otro pilar central de los riesgos persistentes en la economía mexicana. Banamex proyecta que el crecimiento del PIB se mantendrá por debajo del promedio histórico tanto para el cierre de 2025 como para 2026, estimado en torno al 1.5% anual, frente al 2.5% histórico. Esta proyección se basa en una combinación de factores internos y externos que han erosionado la confianza inversionista. La fuerte caída en la inversión privada, junto con una moderada contracción en el consumo, dibuja un panorama de estancamiento que podría prolongarse si no se abordan las causas raíz.
Demanda Interna y Empleo Formal en Declive
En el ámbito doméstico, la demanda interna sufre una desaceleración marcada, impulsada por la reducción en el gasto público y la cautela de los hogares ante la inflación residual. Los riesgos persistentes en la economía mexicana se agravan con la desaceleración en el empleo formal, que ha mostrado un ritmo de creación de puestos por debajo de las expectativas. Datos del INEGI indican que el crecimiento del empleo formal se ha estancado en niveles inferiores al 1% trimestral, lo que impacta directamente en el poder adquisitivo de la población. Banamex subraya que esta tendencia podría perpetuar un ciclo vicioso de bajo consumo y menor inversión, profundizando los riesgos persistentes en la economía mexicana.
Por otro lado, el sector manufacturero, vital para el nearshoring, enfrenta obstáculos logísticos derivados de las tensiones geopolíticas. Aunque el nearshoring ha sido un motor de crecimiento en años previos, su potencial se ve limitado por la incertidumbre comercial. Expertos de Banamex recomiendan monitorear de cerca las negociaciones del T-MEC para evaluar si México puede posicionarse como un hub preferente frente a otros competidores asiáticos.
Inflación y Política Monetaria: Desafíos Pendientes
La inflación en México continúa en un proceso de recomposición, particularmente en su componente subyacente, que se mantiene por debajo de los promedios históricos. Sin embargo, Banamex identifica renovados riesgos al alza para 2026, vinculados a presiones fiscales y posibles shocks externos. Estos riesgos persistentes en la economía mexicana podrían obligar al Banco de México a ajustar su postura más conservadora, afectando la recuperación del crédito y el consumo.
Recortes de Tasas y Estabilidad Fiscal
El Banco de México ha implementado su décimo recorte consecutivo a la tasa de interés de referencia, llevándola al 7.5% el pasado jueves. Esta decisión responde al control de las presiones inflacionarias en la segunda mayor economía de América Latina. Banamex anticipa que este ciclo de recortes continuará hasta mediados de 2026, acercándose a una tasa terminal neutral. No obstante, los riesgos persistentes en la economía mexicana incluyen dudas sobre la consolidación fiscal, ya que los subejercicios en el gasto público, aunque ayudan a mejorar el déficit, cuestionan el cumplimiento de metas a largo plazo.
En términos de política fiscal, el gobierno ha optado por estrategias de contención que, si bien estabilizan las finanzas públicas, limitan el estímulo a la economía. La depreciación moderada del peso, proyectada en un rango de 19-20 pesos por dólar, añade otro layer de complejidad a los riesgos persistentes en la economía mexicana, al encarecer las importaciones y presionar la inflación importada.
A pesar de estos desafíos, Banamex mantiene una visión de estabilidad macroeconómica gracias a pilares como la independencia del Banco Central y el régimen de flotación cambiaria. Estos elementos fomentan una inflación moderada y un sistema financiero resiliente, que han permitido a México navegar crisis previas con relativa solidez.
Perspectivas a Mediano y Largo Plazo
Las perspectivas a mediano y largo plazo para México permanecen envueltas en riesgos persistentes en la economía mexicana, deterioradas desde el segundo semestre de 2024 por cambios institucionales internos y la incertidumbre en la relación comercial con Estados Unidos. Banamex destaca que, aunque el nearshoring en sectores como el automotriz, electrónico y logístico podría acelerarse con una negociación favorable del T-MEC, los aranceles potenciales representan una amenaza significativa. Para 2026, se espera una inflación estable alrededor del 3%, tasas de interés más bajas y un crecimiento del PIB que, aunque modesto, podría beneficiarse de la relocalización global si se gestionan bien las tensiones geopolíticas.
En este contexto, la estabilidad macroeconómica se sostiene en la solidez del libre comercio y la flotación del tipo de cambio, que mitigan volatilidades externas. Sin embargo, los riesgos persistentes en la economía mexicana demandan reformas estructurales para fortalecer la inversión y la productividad, asegurando un crecimiento más inclusivo y sostenible.
Recientemente, análisis de firmas como Banamex han subrayado estos patrones en informes trimestrales, alineándose con observaciones de instituciones internacionales que monitorean la región. De manera similar, reportes de agencias de calificación crediticia han eco de estas preocupaciones sobre el déficit fiscal y el empleo, basados en datos del INEGI y proyecciones del FMI.
En conversaciones con expertos del sector, se menciona casualmente cómo el documento de Banamex del tercer trimestre captura la esencia de estas dinámicas, integrando datos frescos de empleo y comercio. Asimismo, EFE ha cubierto ampliamente estos temas, destacando la intersección entre política interna y global en la configuración de los riesgos persistentes en la economía mexicana.

