Simulacro Nacional 2025 marcó un hito en la preparación colectiva del Estado de México, donde más de un millón 300 mil personas se unieron en un ejercicio masivo de evacuación y respuesta ante emergencias sísmicas. Este evento, realizado el 19 de septiembre a las 12:00 horas, abarcó los 125 municipios de la entidad, recordando la importancia de la prevención en un territorio altamente vulnerable a fenómenos naturales. La participación incluyó desde autoridades estatales hasta ciudadanos comunes, instituciones educativas y comercios, todos activados por el sonido de 10 mil altavoces distribuidos estratégicamente.
El Simulacro Nacional 2025 no solo sirvió como un recordatorio de los sismos devastadores de 1985, 2017 y 2022, sino que fortaleció la cultura de la protección civil en el Edomex. Bajo la hipótesis de un sismo de magnitud 8.1 con epicentro en Lázaro Cárdenas, Michoacán, los participantes practicaron desalojos ordenados en 17,967 inmuebles, tanto públicos como privados. Esta iniciativa, coordinada por la Secretaría de Gobierno y Protección Civil estatal, subrayó la necesidad de rutas de evacuación claras y puntos de reunión seguros, elementos clave en cualquier plan de emergencia sísmica.
Participación masiva en el Estado de México
En el corazón del Simulacro Nacional 2025, la gobernadora Delfina Gómez Álvarez lideró el esfuerzo, destacando la involucración de más de un millón 300 mil mexiquenses. "Este ejercicio nos une en la prevención, honrando a las víctimas pasadas y preparándonos para el futuro", expresó durante la supervisión en Toluca, donde autoridades, comerciantes y transeúntes evacuaron edificios en minutos. La movilización incluyó a servidores públicos, estudiantes de todos los niveles educativos y personal de seguridad, demostrando un compromiso colectivo con la seguridad comunitaria.
Evacuaciones destacadas en municipios clave
En Nezahualcóyotl, el presidente municipal Adolfo Cerqueda reportó la activación de 845 servidores públicos, entre ellos 700 elementos de la Comisaría, 80 policías estatales, 40 de la Guardia Nacional y 29 de Protección Civil. Con 57 unidades de emergencia y 106 operativas en cuadrantes, el desalojo se ejecutó con precisión, aunque se identificó que el 74% de los 472 altavoces funcionó óptimamente, lo que impulsará ajustes técnicos para futuras intervenciones. Este municipio, densamente poblado, ejemplificó cómo el Simulacro Nacional 2025 puede transformar la respuesta ante desastres en un territorio urbano desafiante.
No muy lejos, en Chimalhuacán, la presidenta Xóchitl Flores Jiménez coordinó la participación de más de 80 instituciones públicas y educativas. El ejercicio incluyó protocolos de evacuación y simulaciones de auxilios, rindiendo homenaje a las tragedias sísmicas del pasado. "En un día como hoy, recordamos que la preparación salva vidas", señaló Flores, enfatizando la responsabilidad de brigadistas en guiar a la población hacia zonas seguras. El director de Protección Civil local añadió que estos entrenamientos periódicos son esenciales para actuar con calma y eficiencia en emergencias reales.
Respuesta rápida en Tecámac y Tlalnepantla
Tecámac brilló en el Simulacro Nacional 2025 con una evacuación récord: 246 personas, entre personal y visitantes del edificio gubernamental, salieron en solo 1 minuto y 40 segundos. La simulación incluyó a una persona lesionada, quien recibió primeros auxilios y fue trasladada en camilla, involucrando instalaciones de la Guardia Civil, DIF, ODAPAS y medio centenar de inmuebles municipales. Esta rapidez resalta el entrenamiento constante de las brigadas de emergencia, un pilar de la estrategia de protección civil en el Edomex.
En Tlalnepantla, los Juzgados de Barrientos se sumaron al desalojo masivo, con concentraciones en puntos seguros previamente definidos. Usuarios y personal administrativo practicaron bajo mesas resistentes y pilares durante la alerta, siguiendo indicaciones precisas de los brigadistas. Estos detalles operativos del Simulacro Nacional 2025 ilustran cómo la coordinación entre niveles federal, estatal y municipal eleva la resiliencia ante sismos, un riesgo latente en la región central de México.
Objetivos y beneficios de la cultura de prevención
El Simulacro Nacional 2025 va más allá de un simple ensayo; busca instaurar hábitos de prevención sísmica en la cotidianidad. Recomendaciones como mantener la calma, identificar rutas de evacuación y ubicar zonas de seguridad —bajo escritorios o en áreas abiertas— se reiteraron en todos los municipios. Este enfoque educativo, impulsado por autoridades como la gobernadora Gómez, fomenta una sociedad más alerta, reduciendo potenciales pérdidas en eventos reales.
Fortalecimiento de brigadas y ajustes técnicos
Las brigadas de Protección Civil, Bomberos y Policía Municipal jugaron un rol crucial en el Simulacro Nacional 2025, testeando su capacidad de respuesta con simulaciones de heridos y colapsos estructurales. En el Edomex, se desplegaron unidades especializadas para asistir en evacuaciones, permitiendo identificar fortalezas como la velocidad en Tecámac y oportunidades de mejora, como la cobertura de altavoces en Nezahualcoyotl. Estos ajustes, planeados en colaboración con proveedores, asegurarán una alerta más efectiva en el futuro.
La integración de instituciones educativas en el ejercicio amplió su alcance, involucrando a miles de estudiantes en prácticas que podrían salvar vidas. Profesores y directivos guiaron desalojos en escuelas de nivel básico, medio y superior, reforzando mensajes sobre la importancia de la preparación sísmica desde temprana edad. Este componente pedagógico del Simulacro Nacional 2025 contribuye a una generación más consciente de los riesgos geológicos en México.
Impacto a largo plazo en la región
Mirando hacia adelante, el Simulacro Nacional 2025 deja un legado de unidad y preparación en el Estado de México. Con la participación de inmuebles privados, que representaron una porción significativa de los 17,967 desalojados, se evidencia un cambio cultural hacia la responsabilidad compartida. Autoridades municipales como Cerqueda y Flores coinciden en que estos eventos anuales, en memoria de las tragedias pasadas, son vitales para mitigar el impacto de futuros sismos.
En términos de logística, el despliegue de 10 mil altavoces y la coordinación con la Guardia Nacional destacaron la robustez del sistema de alertas tempranas. Sin embargo, el ejercicio también reveló la necesidad de invertir en infraestructura antisísmica, especialmente en zonas urbanas densas como el Valle de México. El Simulacro Nacional 2025, por ende, no es un fin, sino un catalizador para políticas públicas más proactivas en materia de seguridad.
Finalmente, la cobertura de medios locales capturó momentos emotivos, como familias reunidas en puntos de seguridad o brigadistas aplicando primeros auxilios en simulaciones. Informes preliminares de Protección Civil estatal, alineados con observaciones de la gobernadora, confirman la exitosa ejecución, mientras que reportes municipales de Nezahualcóyotl y Chimalhuacán detallan lecciones aprendidas para refinar protocolos. Así, este Simulacro Nacional 2025 se inscribe en una tradición de resiliencia que trasciende el ejercicio mismo.


