martes, marzo 10, 2026
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Cuando ellas quieren más: Amigas imparables en Italia

Cuando ellas quieren más es esa película que te hace reír mientras piensas en lo loco que es envejecer con estilo. Imagínate a cuatro amigas de toda la vida, todas pasadas de los sesenta, pero con más chispa que un grupo de veinteañeras en una noche de fiesta. Esta secuela de la original Cuando ellas quieren llega para recordarnos que nunca es tarde para soltar la rutina y lanzarte a una aventura llena de risas, romances inesperados y algún que otro tropiezo hilarante. Protagonizada por Jane Fonda, Diane Keaton, Candice Bergen y Mary Steenburgen, Cuando ellas quieren más nos lleva de Los Ángeles a las calles empedradas de Italia, donde el vino fluye, los secretos salen a flote y la amistad se pone a prueba de la mejor manera posible. Si buscas una comedia ligera que te deje con una sonrisa tonta en la cara, esta es tu opción perfecta para una tarde de relax.

La trama de Cuando ellas quieren más: Un viaje que lo cambia todo

Cuando ellas quieren más arranca justo donde lo dejó la primera: las cuatro inseparables –Vivian, Diane, Sharon y Carol– han sobrevivido a la pandemia en sesiones virtuales de su club de lectura, pero el encierro las ha dejado con ganas de algo grande. Encuentran una libreta vieja con un plan olvidado: un viaje soñado a Italia. ¿Y qué mejor excusa que una despedida de soltera improvisada para Vivian? Así, de la noche a la mañana, están facturando maletas y aterrizando en Roma, listas para comerse el mundo a mordidas.

La historia fluye como un buen prosecco: burbujeante y adictiva. Cada una enfrenta sus demonios personales mientras recorren Toscana y Venecia. Diane lidia con un romance que no se atreve a soltar, Sharon busca reconectar con su lado salvaje, Carol navega por un matrimonio que necesita un empujón, y Vivian, la eterna rebelde, se pregunta si es hora de sentar cabeza. No hay giros dramáticos ni tragedias, solo momentos cotidianos que se vuelven épicos por la química entre ellas. Cuando ellas quieren más brilla porque no pretende ser profunda; es honesta en su ligereza, mostrando que la vida a los setenta puede ser tan caótica y divertida como a los treinta.

Los personajes que roban el show en Cuando ellas quieren más

Hablemos de las protagonistas, porque sin ellas, Cuando ellas quieren más sería solo un folleto turístico. Jane Fonda como Vivian es puro fuego: esa mujer que ha vivido mil vidas y aún quiere más, bailando en plazas italianas como si el tiempo no pasara. Diane Keaton, con su encanto torpe y dulce, te hace querer abrazarla mientras tropieza con el amor en cada esquina. Candice Bergen aporta el sarcasmo perfecto, soltando frases que te dejan riendo solo, y Mary Steenburgen cierra el cuarteto con una calidez que te hace creer en segundas chances.

No olvidemos los cameos que salpican la película como confeti: Andy García reaparece con ese carisma latino que derrite, Don Johnson pone el toque de maduro irresistible, y Giancarlo Giannini añade un sabor italiano auténtico. Cada uno entra y sale como un soplo de aire fresco, recordándonos por qué estas leyendas del cine siguen reinando. En Cuando ellas quieren más, los personajes no son perfectos, y eso es lo que los hace tan reales y cercanos.

Por qué ver Cuando ellas quieren más: Humor y corazón en dosis perfectas

Si hay algo que engancha de Cuando ellas quieren más es cómo mezcla el humor con toques de emoción sin caer en lo cursi. Las escenas en Italia son un sueño: mercados bulliciosos, viñedos infinitos y góndolas románticas que sirven de fondo para chistes sobre arrugas y citas fallidas. El director Bill Holderman sabe que no hace falta complicarse; con diálogos rápidos y situaciones absurdas –como una persecución en scooter por Roma o una cena que termina en karaoke improvisado–, mantiene el ritmo vivo.

Pero no todo es fiesta. Cuando ellas quieren más toca temas como la soledad post-pandemia, el miedo a envejecer y la importancia de las amistades verdaderas, todo envuelto en risas para que no pese. Es como charlar con tus amigas sobre la vida, pero con vistas espectaculares y sin el tráfico de la ciudad. Si has visto la primera, esta secuela te sentirá como un reencuentro largamente esperado; si no, salta directo, porque funciona sola.

Las locaciones italianas que enamoran en Cuando ellas quieren más

Italia no es solo un escenario en Cuando ellas quieren más; es un personaje más. Roma con su caos encantador, Toscana con sus colinas verdes que invitan a soñar, y Venecia con canales que susurran secretos. Cada plano está pensado para que te transportes, oliendo el espresso y sintiendo el sol en la piel. Es propaganda turística, sí, pero de la buena: te dan ganas de comprar un boleto ya. Las actrices se lucen interactuando con el paisaje, convirtiendo un simple paseo en una lección de cómo vivir el momento.

Lo que hace especial a Cuando ellas quieren más como comedia romántica

En un mundo de blockbusters explosivos, Cuando ellas quieren más es un oasis de calidez. No pretende ganar Oscars, pero sí robarte carcajadas y algún suspiro. Comparada con la original, esta entrega es más aventurera, menos atada a la rutina del club de lectura, y eso le da frescura. Las lecciones son simples: viaja cuando puedas, ama sin miedos, ríe de tus errores. Y con un elenco que suma décadas de talento, cada escena rebosa autenticidad.

Cuando ellas quieren más demuestra que las comedias románticas no tienen fecha de caducidad. Es para quienes buscan desconectar, para madres e hijas que quieren una noche juntas, o para cualquiera que crea que la diversión no tiene edad. Al final, sales del cine pensando en llamar a tus amigas y planear algo loco, porque ¿por qué no? La vida es demasiado corta para no querer más.

Piensa en esas películas que te dejan con el corazón ligero, esa es Cuando ellas quieren más. Las actuaciones son impecables, con Fonda robándose planos enteros solo con una mirada pícara. El guion, aunque predecible, acierta en lo que cuenta: la amistad como ancla en la tormenta de los años. Hay momentos de introspección, como cuando Sharon reflexiona sobre su divorcio bajo las estrellas de Toscana, que te hacen asentir con la cabeza. Y el humor, ay, el humor: desde chistes sobre tecnología fallida en Zoom hasta malentendidos culturales en Italia que terminan en bailes espontáneos. Cuando ellas quieren más no innova, pero entretiene como pocas.

Fortalezas y algún que otro tropiezo en Cuando ellas quieren más

No todo es perfecto, claro. A veces el ritmo se relaja demasiado, como un siesta italiana larga de más, y ciertos chistes caen planos. Pero son pecados menores frente a lo que acierta: capturar esa esencia de "vive ahora" que todas necesitamos. Cuando ellas quieren más es una carta de amor a las mujeres que no se rinden, a las que a los setenta aún sueñan con aventuras. Si la ves, prepárate para envidiar su libertad y su risa contagiosa.

En resumen, Cuando ellas quieren más es el recordatorio ideal de que la edad es solo un número cuando hay amigas de por medio. Es divertida, tierna y un poquito inspiradora, perfecta para quien quiere una dosis de alegría sin complicaciones. Ve por ella si buscas cine que te haga sentir bien, porque al final, todas queremos más de eso.

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UMH
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Apasionado del mundo del entretenimiento, este autor explora todo lo relacionado con anime, series, películas y videojuegos, ofreciendo análisis, reseñas y recomendaciones para mantener a los lectores al día con lo más destacado del ocio digital y la cultura pop.