Ferromex ha marcado un hito en la historia ferroviaria de Guanajuato al retirar el crucero ferroviario histórico que por más de un siglo facilitó el paso de trenes a través del corazón urbano de Celaya. Esta decisión, ejecutada este domingo con un descarrilamiento inesperado, representa el fin de una era para la mancha urbana de la ciudad, donde los rieles cruzaban de poniente a oriente, conectando no solo vías de hierro, sino también el progreso industrial de la región. El crucero ferroviario histórico, una estructura emblemática colocada en 1904, fue desmantelado para dar paso al uso completo del libramiento ferroviario, una ruta alternativa que evita el tránsito por zonas pobladas y promete mayor eficiencia en el transporte de carga.
El impacto del crucero ferroviario histórico en Celaya
El crucero ferroviario histórico no era solo un cruce de rieles; era el pulso vital que impulsó el despegue económico de Celaya a inicios del siglo XX. Según documentación histórica, en 1904 se unieron las dos grandes líneas: el Ferrocarril Central México-Ciudad Juárez y el Ferrocarril Nacional Lázaro Cárdenas-Laredo. Esta unión, precisamente en el sitio del crucero, atrajo industrias clave que transformaron la ciudad en un polo manufacturero. Fábricas como La Favorita, dedicada a la producción de dulces y conservas, El Buen Tono, famosa por sus cigarrillos, y La Betica, con su enfoque en textiles, se instalaron gracias a la accesibilidad que ofrecía este punto neurálgico. El crucero ferroviario histórico facilitaba el traslado de materias primas y productos terminados, convirtiendo a Celaya en un nodo esencial del comercio nacional.
Hoy, con su retiro, Ferromex busca optimizar sus operaciones mediante el libramiento ferroviario, que se extiende desde el Parque Amistad en Apaseo el Grande hasta el basurero Tinajitas, en los límites con Cortázar. Esta ruta, que ya se usaba parcialmente desde finales de 2023 para conectar con la planta de Honda, ahora opera en su totalidad. La empresa automotriz, un gigante en la producción de vehículos en la región, se beneficia directamente de esta modernización, ya que reduce tiempos de carga y descarga. Sin embargo, el cambio no está exento de controversias: el desmantelamiento del crucero ferroviario histórico ha generado debates entre residentes y expertos sobre la preservación del patrimonio industrial de Celaya.
Detalles del retiro y el descarrilamiento en la antigua estación
El proceso de retiro del crucero ferroviario histórico se llevó a cabo bajo la supervisión de personal especializado de Ferromex y su socia CPKC Canadian Pacific Kansas City. La estructura, que cruzaba las dos líneas principales, fue removida para agilizar el flujo de trenes de carga, con el compromiso de construir un tramo sur-norte que evite por completo el paso urbano. Este domingo, los patios de maniobra en la zona de la antigua estación de Celaya lucieron inusualmente vacíos, con solo un tren seccionado en cuatro partes. Fuentes extraoficiales indican que estos patios se trasladarán a un nuevo espacio adyacente a la planta de Honda, permitiendo un incremento en el número de vías y una mayor capacidad operativa.
Pero el día no transcurrió sin incidentes. Poco después del retiro, tres góndolas cargadas con varilla descarrilaron y se incrustaron en el edificio de la antigua estación de carga, un inmueble con valor histórico construido alrededor de 1882, durante la instalación del tramo Querétaro-Irapuato del Ferrocarril Central. Este edificio, ya dañado en un descarrilamiento similar en mayo de 2020, requirió reparaciones inmediatas supervisadas por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). El INAH, encargado de proteger el patrimonio cultural, intervino para asegurar que las labores de recarga de las góndolas no afectaran elementos arquitectónicos originales. A partir de ahora, los trenes de Ferromex seguirán pasando por Celaya, pero en un volumen reducido, tal vez solo dos o tres al día, lo que podría aliviar el tráfico vial en la zona, pero también alterar la dinámica logística local.
El futuro del libramiento ferroviario y su conexión con proyectos nacionales
La eliminación del crucero ferroviario histórico forma parte de un esfuerzo más amplio por modernizar la red ferroviaria en México. El libramiento ferroviario no solo beneficia a Ferromex, sino que también allana el camino para el tren de pasajeros Querétaro-Irapuato, un proyecto que utilizará parte de la infraestructura del antiguo Ferrocarril Central México-Ciudad Juárez. Sin el crucero, el nuevo servicio requerirá una estructura alternativa para su operación, lo que podría implicar inversiones adicionales en puentes o desvíos. Este tren de pasajeros, anunciado como una iniciativa para mejorar la conectividad en el Bajío, promete reducir tiempos de viaje y fomentar el turismo regional, conectando Celaya con centros industriales como Querétaro y León.
En el contexto más amplio, el retiro del crucero ferroviario histórico resalta la tensión entre preservación y progreso en ciudades como Celaya. Mientras Ferromex y CPKC enfatizan la eficiencia y la seguridad —evitando riesgos de descarrilamientos en áreas urbanas—, historiadores locales advierten sobre la pérdida de símbolos que definen la identidad celayense. El excronista de la ciudad, Herminio Martínez, en sus registros, subraya cómo este cruce fue el catalizador para la bonanza industrial, atrayendo mano de obra y capital extranjero. Ahora, con el libramiento en pleno uso, se espera que Celaya mantenga su relevancia en la cadena de suministro automotriz, especialmente con la presencia de Honda, que genera miles de empleos directos e indirectos.
Preservación del patrimonio y lecciones del pasado
El edificio de la antigua estación, testigo de múltiples eventos, simboliza la resiliencia de la infraestructura ferroviaria en Celaya. Construido en la era porfiriana, cuando el ferrocarril era el motor de la nación, ha sobrevivido a desastres y remodelaciones. El descarrilamiento de este domingo, aunque menor, evoca incidentes pasados, como el de 2020, que requirieron intervenciones del INAH para restaurar fachadas y vigas originales. Estas reparaciones no solo salvan el ladrillo y la madera, sino que preservan historias de migrantes, comerciantes y trabajadores que transitaron por estos rieles.
A medida que Ferromex consolida su operación en el libramiento ferroviario, surge la pregunta sobre el destino de otros vestigios. Los patios de maniobra, ahora en proceso de reubicación, podrían dar paso a espacios urbanos revitalizados, quizás parques o centros culturales que honren el legado del crucero ferroviario histórico. En un estado como Guanajuato, rico en historia industrial, equilibrar el avance logístico con la memoria colectiva es esencial para un desarrollo sostenible.
En conversaciones informales con personal de la zona, se menciona que el INAH ha documentado exhaustivamente el retiro, similar a cómo Herminio Martínez archivó los orígenes del cruce en 1904. Además, reportes locales del Periódico Correo han seguido de cerca estos cambios desde finales de 2023, destacando el rol del libramiento en la conexión con Honda. Estas perspectivas, recopiladas en archivos municipales, subrayan la importancia de no olvidar cómo el ferrocarril moldeó Celaya.


