El comercio en pequeño rechaza el aumento al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que se planea aplicar a alimentos calóricos, bebidas azucaradas y refrescos para el 2026, según la Asociación Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC). Esta medida, que podría incluirse en el Paquete Económico 2026, generaría un impacto directo en el poder adquisitivo de los consumidores y en las ventas de los pequeños negocios, que ya enfrentan retos económicos significativos. La propuesta rompe con el compromiso del presidente Andrés Manuel López Obrador de no incrementar impuestos durante su mandato, limitándose únicamente a ajustes por inflación.
Impacto del IEPS en el comercio minorista
El IEPS, por su diseño, es un impuesto que se traslada directamente al precio final de los productos, afectando tanto a los consumidores como a los comerciantes. Según la ANPEC, un aumento en el IEPS de alimentos calóricos y bebidas azucaradas elevaría los costos de productos de alta demanda, como snacks, dulces y refrescos, que son esenciales para el inventario de las tiendas de barrio. Este tipo de comercios, que representan una parte crucial de la economía mexicana, dependen de la venta de estos productos para mantenerse operativos. Un encarecimiento reduciría la capacidad de compra de los consumidores, especialmente en un contexto donde la inflación ya presiona los bolsillos de las familias.
El presidente de la ANPEC, Cuauhtémoc Rivera, señaló que el aumento al IEPS de alimentos calóricos no es oportuno en un momento en que la economía mexicana enfrenta desafíos como la desaceleración del consumo y el aumento de los costos operativos. Los pequeños comerciantes, que operan con márgenes de ganancia reducidos, serían los más afectados, ya que no tienen la capacidad de absorber incrementos fiscales sin trasladarlos a los precios. Esto podría traducirse en una menor rotación de productos y, en consecuencia, en una reducción de sus ingresos.
Consecuencias para los consumidores
El aumento al IEPS de alimentos calóricos impactaría directamente a los consumidores, especialmente a aquellos con menor poder adquisitivo. Los productos gravados, como los refrescos y los alimentos procesados, son de consumo masivo en México, donde la dieta de muchas familias incluye estos artículos debido a su accesibilidad y bajo costo relativo. Un incremento en los precios podría limitar el acceso a estos bienes, afectando la economía doméstica y generando una percepción negativa hacia las políticas fiscales del gobierno.
Además, la medida podría tener implicaciones sociales más amplias. Los alimentos calóricos y las bebidas azucaradas, aunque criticados por su impacto en la salud pública, son una fuente importante de ingresos para el comercio en pequeño. Restringir su consumo a través de impuestos más altos podría no solo afectar las ventas, sino también reducir la disponibilidad de productos en comunidades donde las tiendas de barrio son el principal punto de acceso a alimentos y bebidas.
Rompimiento del equilibrio fiscal
El anuncio de un posible aumento al IEPS de alimentos calóricos contradice la promesa del presidente López Obrador de mantener un equilibrio fiscal sin crear ni incrementar impuestos. Durante su administración, el gobierno federal se ha limitado a actualizar el IEPS conforme a la inflación, pero la propuesta para 2026 implicaría un cambio de rumbo. Esta decisión ha generado críticas entre los pequeños comerciantes, quienes consideran que el gobierno no está evaluando adecuadamente las consecuencias económicas de la medida.
La ANPEC argumenta que el IEPS, al ser un impuesto que se recauda automáticamente con cada compra, es una herramienta eficaz para el Estado, pero su incremento en un contexto de recuperación económica postpandemia es inoportuno. Los comerciantes advierten que la carga fiscal adicional podría desincentivar el consumo, lo que afectaría no solo a las tiendas de barrio, sino también a toda la cadena de suministro, incluyendo a productores y distribuidores.
Retos del comercio en pequeño en México
El comercio en pequeño enfrenta múltiples desafíos en el entorno económico actual. Además de la inflación y el aumento de los costos operativos, los pequeños negocios compiten con grandes cadenas comerciales y plataformas de comercio electrónico, que tienen mayores recursos para adaptarse a cambios fiscales. Un aumento en el IEPS de alimentos calóricos podría agravar estas dificultades, reduciendo aún más la competitividad de las tiendas de barrio.
En este contexto, la ANPEC ha instado al gobierno a reconsiderar la propuesta y a buscar alternativas que no perjudiquen a los sectores más vulnerables de la economía. Entre las sugerencias planteadas se encuentra la implementación de incentivos fiscales para los pequeños comerciantes, como exenciones temporales o programas de apoyo que mitiguen el impacto de las alzas impositivas.
Perspectivas para el Paquete Económico 2026
El debate sobre el Paquete Económico 2026, que incluirá la discusión sobre el aumento al IEPS de alimentos calóricos, será crucial para definir el rumbo económico del país. Los pequeños comerciantes esperan que el gobierno tome en cuenta las necesidades de los sectores más afectados por las políticas fiscales. La ANPEC ha señalado que el diálogo con las autoridades será fundamental para evitar medidas que perjudiquen al comercio minorista y al consumidor final.
La información sobre la oposición al aumento del IEPS proviene de reportes recientes de la ANPEC, que ha mantenido una postura crítica frente a las políticas fiscales que afectan al comercio en pequeño. Según fuentes cercanas al sector, la propuesta de incremento aún no está confirmada, pero se espera que forme parte de las discusiones presupuestales en los próximos meses.
Por otro lado, algunos analistas económicos han señalado que el gobierno podría justificar el aumento al IEPS de alimentos calóricos como una medida para promover hábitos alimenticios más saludables. Sin embargo, esta perspectiva no ha sido bien recibida por los comerciantes, quienes consideran que el impacto económico será más significativo que los beneficios en salud pública.
Finalmente, el comercio en pequeño continúa siendo un pilar de la economía mexicana, y su voz será determinante en las negociaciones fiscales. La oposición al aumento del IEPS de alimentos calóricos refleja la preocupación de un sector que busca proteger tanto su subsistencia como el bienestar de los consumidores. Las discusiones en torno al Paquete Económico 2026, según lo reportado por diversos medios especializados, serán un punto clave para determinar el futuro de este sector.
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